viernes, 12 de noviembre de 2010

Ser padre o madre.

"Ser padre o madre puede formar parte, o no, del proyecto personal. Es opcional. Sin embargo, si optamos por ser padres, tendremos en cuenta que el proyecto de paternidad-maternidad forma parte de un proyecto más amplio: el personal; y por lo tanto:

-Los padres no deben centrar su proyecto de vida en los hijos. Éstos son importantísimos, pero no son lo único, ni tienen por qué ser lo prioritario en la vida del ser humano. Los padres no deberían vivir tan sólo en función de sus hijos.
-Los hijos no deben monopolizar el proyecto de vida de sus padres. Tienen que aprender a realizar su propio proyecto de vida. Necesitan independizarse de sus padres y renunciar a proyectos impuestos por ellos.

Cada vez son más frecuentes las familias con un solo hijo. La sociedad recrimina a los padres su egoísmo por dejar que su hijo sea <<hijo único>>. Se dice que un hijo único crece caprichoso, egoísta, tirano; que no aprende a compartir. Se considera que el hijo único crece sin nadie con quien jugar, que siempre está solo. Ni lo ni lo otro tiene por qué ser cierto. Si no le damos todos los caprichos, nuestro hijo aprenderá a no ser caprichoso. Si le ponemos límites, no será un tirano. Si le llevamos a lugares donde pueda jugar con otros niños de su edad, no estará siempre solo. Cada niño necesita jugar con niños de su edad tanto si es hijo único como si tiene hermanos. Un hermano o una hermana pueden ser, además, un amigo o una amiga, pero no tiene por qué darse esta circunstancia. Lo normal es que sean, simplemente, lo que en realidad son: hermanos. Hermanos que comparten, con más o menos intensidad, su vida.

La tarea de ser padres y madres consiste en ayudar a los hijos a ir adquiriendo, a lo largo de las diferentes etapas de la vida, la autonomía necesaria para realizar su propio proyecto. Se trata de ayudarles a crecer; a pasar de una etapa a otra desprendiéndose de todo aquello que les ate, y aceptando todo lo que les libere. Los hijos tendrán que aprender a independizarse, paulatinamente, de su padres, hasta llegar a ser capaces de vivir sin ellos. Y los padres tendrán que aprender a desprenderse de sus hijos.

Cuando oímos la frase: <<Estos padres se desviven por sus hijos>>, tenemos la sensación de que se están refiriendo a unos padres excelentes. Sin embargo, desvivirse no ayuda a los hijos. Los hijos necesitan alguien lleno de vida que les enseñe a vivir; no alguien que renuncie a su propia vida por sus hijos, y que les pase factura por haber dejado de vivir. Los padres que se desviven transmiten a sus hijos: <<Yo no pude realizar mi propio proyecto de vida por ti, ahora te toca a ti prescindir del tuyo por mí>>. Y los hijos asumen su papel: <<Mis padres se sacrificaron por mí, ahora me toca a mí sacrificarme por ellos>>.

Basar la vida en la renuncia y el sacrificio convierte al ser humano en un ser negativo y frustrado. Un ser que se queja constantemente, que culpabiliza: <<Hice esto y aquello por ti y ahora me lo pagas así, ¡qué ingrato!, no me llamas, no vienes, cómo te has vuelto, con lo cariñoso que eras...>>. Son los padres que siempre demandan; que no piensan en la necesidad que tienen los hijos de realizar su propio proyecto, en su propia casa, viviendo con otros. En muchas ocasiones, los hijos se sienten obligados a dedicar todo el tiempo posible a sus padres, dejan de realizar su vida, sus proyectos, renuncian a disfrutar con sus amigos,  y hasta con su pareja y sus hijos, por ocuparse de sus padres. Si no renuncian a su vida para desvivirse por sus padres se sienten culpables.

No hay que desvivirse por los hijos. Hay que vivir con ellos hasta que puedan vivir sin nosotros. Hay que enseñarles, precisamente, a vivir sin nosotros, siendo ellos.

Actualmente, se acusa a los hijos de abandonar a sus padres cuando éstos son mayores. También se acusa a los padres de no ocuparse de sus hijos cuando son pequeños, dejándoles en manos de otros mientras ellos trabajan. Lo que ocurre es que, desconociendo la importancia trascendental que tiene la realización de los propios proyectos personales de cada uno de los miembros de la familia, la sociedad señala como único proyecto importante el paterno/materno-filial. La sociedad ve con buenos ojos que padres he hijos permanezcan atados unos a otros; en lugar de contribuir a que cada uno realice su propio proyecto. Si lo realizan, padres e hijos permanecerán siempre unidos a través del afecto, pero no atados.

No somos malos padres o malas madres por trabajar fuera de casa o por salir con amigos, o con nuestra pareja, sin los hijos. Sí lo somos cuando impedimos el desarrollo del proyecto de vida que debe realizar nuestro hijo; cuando dejamos de realizar el proyecto para ser únicamente padres o madres. No ayudamos a los niños haciéndoles sentir que hemos dejado todo por ellos, o que ellos son lo único importante en nuestra vida. Así aprenden a depender de nosotros, obligándoles, a su vez, a considerarnos los seres más importantes para ellos. Les creamos dependencia emocional. No hemos sido diseñados para depender. Nuestro camino por la vida debería ser un camino hacia una independencia cada vez más completa, tanto para los padres como para los hijos. Nuestros proyectos de vida son diferentes.

Por lo tanto, deberíamos ayudar a nuestros hijos a ser cada vez más independientes, hasta que puedan prescindir de nosotros. Nosotros mismos caminamos hacia una independencia cada vez más completa, y no deberíamos caer en la dependencia de nuestros hijos".

Fuente: Educar a niños y niñas de 0 a 6 años. Maite Vallet.

Notas importantes:

-La autora, al afirmar que "no debemos desvivirnos por los hijos", no se refiere a que hay que dejar a los hijos a un lado y no cuidar de ellos; todo lo contrario: si ha escrito el libro para educar a los hijos, es justamente para eso: para criarlos, enseñarles, cuidarlos y educarlos. A lo que insta la autora no es a tratar al hijo agresivamente y forzándole a "desprenderse". La autora insta a cuidarlos y educarlos, pero en tendencia hacia la autonomía y la liberación; es decir: sin atar ni sobreproteger.
En cuanto a la oración "se acusa a los hijos de abandonar a sus padres", no alude a que, cuando los padres están enfermos, no se les atienda, o se marchen los hijos y no aparezcan jamás. De lo que habla es de la independencia y la emancipación. Muchos padres y muchas madres, cuando el hijo o la hija se va de casa, llaman por teléfono constantemente, o aparecen por su nuevo hogar cuatro veces por semana, o les pide que vayan a comer a casa o que les lleven la ropa para lavarla, tratándolos aún cual niño/a pequeño/a. A lo que verdaderamente insta la autora es a que los padres y las madres acepten la emancipación de su hijo/a, y que si éste/a reduce en gran medida el número de apariciones por casa, los padres no se alarmen o comiencen a echarles en cara que son unos malos hijos por no permanecer atados a ellos.

-Realizar su proyecto vital es importante y positivo (siempre y cuando no coarte la libertad o destruya la vida de las demás personas).

-Si aparte de ser padre o madre, desea salir con amigos/as, leer y/o escribir, etc, ánimo y adelante. Para poder transmitir algo positivo a aquellos seres que se hallan a su alrededor, primero ha de transmitirse positivismo a sí mismo/a. No obstante, nunca olvide que ser padre/madre es algo serio, y debe ser responsable. Sí, puede desempeñar su proyecto personal, pero también hay que criar, cuidar, enseñar y educar a los/as hijos/as.

-Si no desea tener hijo/a no ocurre nada malo. No es egoísta ni un monstruo. Usted es totalmente libre de decidir serlo o no serlo.

-Si su proyecto de vida consiste única y exclusivamente en ser madre o padre, no veo ningún problema. Ahora bien, hágalo teniendo en cuenta que el desarrollo de todo niño y toda niña debe ser en tendencia a la libertad y la independencia. No le obligue a su hijo/a a tomar como único proyecto vital el ser hijo/a. Su hijo/a, tanto como su pareja, no debe esperar de usted que "muera por él/ella", sino que viva para que ambos estén juntos.

-La mejor manera de no ser egoísta es dejando a las demás personas ser egoístas. Si usted le dice a su hijo/a <<no debes ser egoísta, yo también existo: abandona tu proyecto personal por mí; tienes que hacer las cosas por y para mí>>, con ello está siendo egoísta usted mismo/a, pues quiere que su hijo no lo sea por usted; es decir, por su propio egoísmo.

-Recuerde que, si decidió tener hijo/a, fue elección suya, no de su hijo/a. Éste/a no le pidió en ningún momento que lo concibiese. No le recrimine el haberle dado la vida.


Le deseo que tenga una feliz maternidad/paternidad, y que realice su proyecto personal con absoluta satisfacción.

Besos: Enrique.

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