sábado, 8 de enero de 2011

El mito de la vinculación madre-bebé. Otra hipótesis para fomentar la culpa de la mujer.

"El concepto de vinculación o unión (bonding) captó la atención del público y de los profesionales hace unos veinte años como resultado de los trabajos de dos médicos de la Case Western Reserve University (Cleveland, Ohio): Marshall K. Klaus y John H. Kennell. Ambos señalaron que cuando se les ofrecía a las madres dieciséis horas de contacto íntimo con sus bebés justo después del parto, la relación entre ambos era mucho mejor para las dos partes que en los casos tradicionales.

Klaus y Kennell señalaron que varios años después del nacimiento, las madres que habían pasado más tiempo en contacto con sus bebés el mismo día del parto tendían a ser más cariñosas y menos duras con sus  hijos. De ahí surgió el concepto de vinculación: el desarrollo (muy rápido) de una unión muy intensa y saludable entre el recién nacido y la madre en las primeras horas de vida.

Este anuncio tan sorprendente, que parecía ofrecer una información nueva y excitante, recibió mucha publicidad. Un número bastante elevado de hospitales alteró sus prácticas para permitir que las nuevas madres y sus hijos disfrutaran al máximo de un contacto íntimo durante el período post-natal.

Las madres del estudio original eran mujeres de rentas muy bajas que vivían en la zona de Cleveland. La Universidad de Stanford llevó a cabo un intento de repetición de los hallazgos con madres de clase media. El estudio de Stanford concluyó que durante el primer mes de la crianza, las madres que habían dispuesto de aquellas horas de intimidad se sentían más inclinadas a mecer y a ser físicamente cariñosas con sus hijos. También se sentían más seguras como madres.

No obstante, al final del primer año de vida del bebé, no parecía haber ninguna diferencia entre unas madres y otras. Más importante aún: no aparecieron diferencias entre los niños y las niñas.

El proyecto de Stanford concluyó que había otros factores tempranos: éstos eran el nivel socioeconómico de los padres y el sexo de los niños. Cuando el Medical School Center de la Universidad de Colorado intentó de nuevo repetir los resultados originales esta vez con madres de clase media-baja, los resultados fuereon similares a los obtenidos en el estudio de Stanford.

Al margen de estos tres estudios se han realizado pocos tests directos sobre el concepto de vinculación. Por ello hemos de ser muy cautos a la hora de aceptar los resultados originales.

Cuando los investigadores deciden si aceptar o no un nuevo hallazgo, lo primero que hacen es mirar cómo encaja éste con otras evidencias conocidas. Una parte bastante importante de la información disponible en el momento actual se refiere indirectamente al tema de la vinculación, ocupándose del proceso general de conexión que tiene lugar durante los dos primeros años de vida o de la naturaleza tanto del recién nacido como de la madre.

En lo que respecta al primer punto, los estudios realizados en muchos niños y también en en crías de otros animales muestran claramente que las experiencias tempranas son importantes para la vida emocional y social futura, y que es vital disponer de una vinculación temprana con un adulto para conseguir un buen desarrollo físico, emocional y educativo. No obstante, las evidencias también nos muestran una vida de los bebés en sus primeros tres o cuatro meses que podría catalogarse bastante primitiva. Con ello quiero decir que los pequeños carecen de un equipo de mental para comprender lo que les rodea o para identificar a las personas con precisión. Parece como si los recién nacidos se vincularan con cualquier ser adulto que pasa muchas horas con ellos. Para la supervivencia del bebé humano es tan importante la relación estrecha con un adulto que, a partir de los dos meses, el bebé ya responde con signos de afecto a casi todas las personas.

No es hasta los cuatro meses de edad que los bebés comienzan a responder de forma selectiva a los adultos con los que conviven. A partir de ese momento, el proceso de vinculación se va centrando cada vez más y, hacia el final del segundo año, la vida del niño gira alrededor de quien se encargue básicamente de todos y cada uno de sus cuidados.

[...]

¿Qué queda pues de la pretensión acerca de la importancia crucial de la vinculación bebé/madre durante las primeras horas tras el parto? A favor tenemos simplemente un estudio realizado con un grupo reducido de madres. Disponemos también de otros dos estudios que no consiguen apoyar las ideas del primero. También contamos con muchas otras evidencias que no apoyan esta idea: la unión gradual del bebé con sus seres queridos, un proceso que se prolonga durante los dos primeros años de vida y que es tan importante para la supervivencia de la especie que no parece probable que su éxito dependa simplemente de lo que suceda durante unas pocas horas.

[...]

No es nada más que una hipótesis, y además con poca evidencia a su favor.

Debo añadir que en los treinta y ocho años que he estado estudiando las primeras etapas de desarrollo humano, he visto aparecer las ideas más extrañas sobre el nacimiento y la crianza, muchas de las cuales no pudieron ser validadas. Hace unos años, por ejemplo, un obstétrico africano comenzó a tratar a sus pacientes con una máquina para reducir la presión, una especie de campana invertida de metal en la que se podía reducir la presión atmosférica. Estaba diseñada para que encajase en el abdomen de las mujeres en avanzado estado de gestación, para reducir la presión externa sobre las paredes abdominales. La futura madre permanecía una media hora bajo la campana y este tratamiento se repetía varias veces durante el tercer trimestre.

Las pretensiones del médico, que publicó su invento en revistas de prestigio, eran que los bebés nacidos tras estas experiencias eran más sanos, más vivaces y mejores que los otros. Afirmó que estos bebés conseguían niveles de desarrollo más elevados al llegar el año de edad.

Es fácil imaginar el impacto que tuvo una noticia de este tipo. En todo el mundo aparecieron familias que deseaban saber dónde encontrar máquinas para reducir la presión. No obstante, el tema pasó pronto de moda y hoy día nadie habla ya de ese método. Es posible que en el futuro tampoco se hable de la vinculación repentina entre el bebé y la madre, este tema tan de moda en el momento actual.

Resumiendo, cuanto más contacto físico tengan los bebés en sus primeros meses de vida, tanto mejor para todos. Pero es evidente que si una madre no ha podido tener dieciséis horas de contacto adicional con su bebé el primer día tras el parto, no por eso va a tener problemas para establecer una relación estupenda entre ella y su hijo".

Fuente: Los tres primeros años de su hijo, de Burton L. White.

Notas importantes:

1- El autor no dice en ningún momento que poner al bebé las 16 primeras horas sobre el pecho de la madre sea algo absurdo que no debe hacerse. Lo que hace es sacar a la luz que, por este mero hecho, toda madre que no haya podido disfrutar de este momento no tiene por qué sufrir en el futuro una mala relación con su hijo/a.

2- Como comenta Burton White, lo primordial en el bienestar del bebé no es la relación madre-bebé, sino la relación bebé-persona que le quiere y le protege. Para aquellas familias que adoptan hijos/as, perfectamente puede surgir una buena relación entre el/la bebé y quienes le cuidan (padre y madre adoptivos, parejas homosexuales que adoptan, un único padre o una única madre, tíos/as, abuelos/as...). El hecho de no hallarse junto a la madre biológica o el no haber pasado por esta vinculación con la persona que lo cuida no es determinante para que el/la bebé en el futuro adquiera problemas psicopatológicos o de afecto hacia su cuidador/a u otras personas de su entorno social.

3- Asimismo, en absoluto trata el autor (ni yo con la publicación de esta entrada) de volver a los tiempos aquellos en el que los bebés no recibían apenas afecto y eran criados con métodos tradicionales y puramente conductistas. No intenta tampoco hacer olvidar el afecto, los sentimientos, y convertirlo todo en relaciones puramente racionales; lo que pretende es calmar a aquellas personas (y principalmente a aquellas madres) a las que se les hace creer que si no realizan determinadas acciones (como ésta de la que habla la entrada, o no dar el pecho y en su lugar dar la leche materna sacada mediante un sacaleches y dada a través de un biberón) tendrán problemas afectivos con sus hijos/as.

4- A parte de mostrar esto que comenta el autor del texto, también pretendo con esta entrada implicar al padre y a toda persona que lo desee en el cuidado del bebé. La sociedad machista intenta inculcar que el bebé sólo ama a su madre y a nadie más con el objetivo de que continúe siendo exclusivamente el padre quien trae dinero a casa, mientras la mujer se queda en la misma cuidando tanto de ésta como de los/as hijos/as.

21 comentarios:

Bastadesexismo dijo...

Excelente entrada. ¡Ojo que van a venir las pro-lactancia a toda costa a tirarte las orejas! Según ellas y, tengo entendido, las "feministas" de la diferencia, no hay nada como la madre para un bebé. ¿El padre? Seee, bueno, si quiere cambiar los pañales y pasar la aspiradora, puede...
¿Las parejas de hombres homosexuales? No se sabe...

Enrique dijo...

Jajajaj. Gracias, Basta.

Sí, eso dicen ellas, y eso dicen algunos autores y algunas autoras de hoy día (sin contar los y las de antaño, que pretendían mantener quitas a las mujeres feministas), con el fin de promover la reproducción del sexismo social.

Besos.

misteriosa dijo...

Pues la verdad es que sobretodo el final sí que reconforta un poco, ya que yo, tras mi primer parto, no estaba en mi mejor momento (por decirlo finamente) y no tenía ningunas ganas de tener al bebé conmigo. Cuando médicxs y enfermerxs desaparecieron, se la di al padre para que la tuviera en brazos. Y esto fue así durante muchos días: Yo no tenía ganas de tenerla en brazos ni darle muchos mimitos, cosa que el padre sí que hacía. Creo que estaba en las mejores manos en que podía estar. Yo sólo hacía de "biberón" y le daba la teta (por decisión mía, aclaro, ningún hombre me obligó a ello). Y realmente te llegas a sentir mal leyendo algunas cosas, y pensando "¿Esto que hace ahora mi hija será porque yo entonces no la cogí en brazos?". Y la verdad es que leer esto reconforta un poquito.

Así que esta entrada me ha gustado.

Saludos!

Enrique dijo...

Me alegro mucho de que haya podido ayudar con esta entrada al menos a una persona.

Y bueno, si conoces a alguien que pueda estar en una situación similar, ya tienes un sitio al que recurrir para tranquilizarlo/a.

Jeje.

Besos.

madredemellizos dijo...

Gracias por leer mis dos preguntas al Dr. Gonzalez en el Blog de Mamá Vaca. En ocasiones siento como si al criar a los bebés con lactancia artificial, les estuviese perjudicando. Por eso he aprovechado la ocasión para exponer alguna duda. Creo que los radicalismos no son buenos, y menos si provienen de personas inteligentes y cultivadas. Respeto mucho al Dr. Gonzales y me parece una excelente idea, que un profesional como él nos conceda una entrevista. Gracias Enrique, te iré leyendo.

Enrique dijo...

Madre de mellizos:

En primer lugar, defiendo la lactancia artificiar sólo porque es la única alternativa existente a la leche materna.

Para mí indudablemente la leche materna es muchísimo mejor, pues está provista de anticuerpos que defienden a los/as bebés ante enfermedades.

Esta es la desventaja de la leche artificial, que carece de dichos anticuerpos.

Estaría mucho más de acuerdo en que se creasen centros de donación de leche materna, a fin de que las familias con problemas pudiesen dar dicha leche sin problemas; o que volviese a existir (si es que ha desaparecido) la figura de nodriza (la cual, más que ser ella quien da el pecho, pienso que podría sacarse su leche a través de un sacaleches para que las familias pudiesen disfrutar de esta labor que forma parte de la crianza de un/a bebé).

En segundo término, hay algo que quiero cambiar de la respuesta que te di. Dije que emplear leche artificial puede producir una disminución leve del Cociente Intelectual. Releyendo al doctor Bulton White (a quien sí considero un doctor de gran talla, en lugar de al doctor González -de hecho a White se estudia en mi Facultad, mientras que de González no existe ni tan siquiera un libro en la biblioteca-), he visto que sí puede producir reducciones severas del C.I., en el caso de que el/la bebé llegue a padecer otitis media, pues este problema puede ocasionar sordera, lo que disminuye considerablemente la estimulación temprana que recibe dicho/a bebé (esta es una de las cosas que me gusta de White, que da explicaciones, mientras que González en ocasiones se basa en "dogmas de fe" y en la falta de pruebas).

Muchas gracias por escribir, y bienvenida al blog.

misteriosa dijo...

Aun a riesgo de que me llames "mosca-cojonera" o "busca-problemas-porque-sí", desearía dar MI opninión de un par de cosas que dices, Enrique:

Respecto a la nodriza, es un tema recurrente que he leído en varias ocasiones: Y es que hay que tener una gran confianza en ella, una confianza que no sabemos si podemos tener. Lo digo porque mucha gente tiene relaciones sexuales sin protección, a veces "sólo con uno, y parecía muy formalito", pero no sabes con quien se acostó antes ese tan formalito, ni sus parejas,... Lo que digo es que con el SIDA corriendo por ahí, esta "talibana de la teta" antes compra leche de bote que contratar una nodriza.

Existen bancos de leche, el primero estaba en Mallorca, ahora ya hay algunos más en España. Si no tengo mal entendido, son para familias con problemas, grandes prematuros, prematuros y que para colmo la madre se muera... grandes emergencias. Si sobrase leche, por mí pueden dársela a todos los demás. Pero si no sobra, yo pondría unas prioridades claras, y NUNCA daría esa leche a quien no amamanta "por capricho, para ir de marcha, para poder beber alcochol" antes que a un prematuro. En MI lista de prioridades, espero que entiendas que los caprichosos estarían los últimos. Al fin y al cabo, para las donantes es un esfuerzo que hacen porque quieren, no una obligación para asegurarnos de que todos los bebés toman leche materna. Las donantes tienen derecho a no donar. (Yo doy donante de sangre, y tengo muy claro que lo hago porque quiero y cuando quiero.) Pensé en ello cuando salió el escándalo de China: creo que llegué a leer insinuaciones de que ¡claro! las que amamantan deberían ser solidarias ahora y dar su leche a las demás (por supuesto gratis). Pues no, no tienen ninguna obligación. Por eso creo que hay que distinguir a los que lo han intentado y no han podido (para esos toda la ayuda posible y más), de a los que desde el primer día no lo han querido intentar (esos, como ellos mismos dicen, han elegido su "opción", y deben apechugar con ella, igual que hacemos todos los demás).

Saludos!!

misteriosa dijo...

Sólo quería decirte otra cosa: Hace un para de días me sale como que has escrito otro post "El papel del padre" pero no consigo leerlo, y me moría de ganas. Lo digo por si crees que está bien publicado, me temo que no es así.

Saludos!

mama en alemania dijo...

Hola,

He visto que en otro blog recomendabas un libro de Maite Vallet y me interesa mucho leerlo. Lamentablemente, está agotado en todas partes y además desde el extranjero es difícil conseguirlo. Si supieses de algún link para descargarlo en PDF te agradecería que me lo mandases :) Mi dirección de email está en mi blog.

Un saludo,

Mamáenalemania

Enrique dijo...

Misteriosa, respondo a tus mensajes:

Antes que nada: estoy de acuerdo contigo.

Al respecto de la nodriza, por eso estoy (como dije) más de acuerdo en que ésta se saque la leche y se la dé a las familias, porque aparte de que pueden disfrutar éstas de la lactancia, también puede ser analizada la leche.

He de decirte que cuanto digo es una opción, no una obligación. Obviamente los y las donantes deben ser personas que lo hacen porque ellos/as quieren. En eso consiste "donar".

Ahora bien, hay que diferir entre donar y vender. Donar, como la palabra indica, es dar gratis; vender se hace por dinero. Eso ya que sea a gusto de quien cede esa leche. Pero por mi parte son válidas ambas opciones.

Y por supuesto, dado que el nivel de leche que se puede ceder es insuficiente, no debe darse porque sí, a capricho, como tú bien dices.

Pero para algo existen las investigaciones y los papeleos, para ver a quién se dan las cosas y bajo qué circunstancias.

Recalco también que existe el sacaleches. Si alguien no amamanta por capricho, puede sacarse la leche y tener otra opción, dando de este modo igualmente leche materna. Cuando yo hablo de biberón (aunque no estoy en contra de la leche artificial, pues es un segundo recurso necesario para ciertas familias con problemas), hablo más bien a leche materna que ha sido sacada previamente a través de un sacaleches.

Como tú dices: hay que ser responsables y "apechugar". Ahora bien, ese apechugar debe ser al gusto y las posibilidades de la familia. Si en una familia se quiere que un padre pueda alguna vez dar leche materna a su hijo mediante el biberón, ¿por qué no?

Con respecto a la entrada de "el papel del padre", fue un error. Comencé a diseñar la entrada y, cuando apenas llevaba cuatro frases escritas, por erro di al "enter" y se publicó.

Así que borré la entrada.

Pero voy a publicarla. Tardaré tiempo, porque quiero hacer una entrada bien elaborada, que entremezcle mis palabras, opiniones e investigaciones, y un poco de comparativas con otras culturas y con comportamientos animales (para lo cual necesitaré la ayuda de mi novia, que estudia Ingeniería del Medio Natural, y sabe de ello).

Tardaré la entrada, pues necesito hallar información, y porque en Febrero tengo los primeros exámenes y tengo que estudiar. Pero la publicaré (si Dios lo quiere); dalo por hecho.

Besos, y gracias por tu aportación.

Pd: En absoluto me pareces una "mosca-cojonera". Me parece bien debatir; que con ello se aprende; y ese es uno de los objetivos de este blog.

Enrique dijo...

Buenas, Mamáenalemania; y bienvenida al blog:

El único link que conozco del libro "Educar a niños y niñas de 0 a 6 años", de Maite Vallet, es el siguiente:

http://books.google.es/books?id=Ux3RaKr6FyUC&printsec=frontcover&dq=educar+a+ni%C3%B1os+y+ni%C3%B1as+de+0+a+6+a%C3%B1os+vallet&source=bl&ots=KI1yIUnxtx&sig=0p_7Cw4v5glDcl_bNF89V4CZ34s&hl=es#v=onepage&q&f=false

Ahora, eso sí, está incompleto. Faltan algunas hojas (algunas partes las puedes leer en mi blog, pues las he pasado y las iré pasando al mismo).

Saludos.

Anónimo dijo...

No solo defienden que las primeras horas tras el parto son determinantes y mágicas .
También se las culpa de mucho más .Citando a Michael Odent.

De esta manera, una exploración de la base de datos, usando palabras clave que indican tipos metabólicos (tales como obesidad, diabetes tipo 2, resistencia a la insulina, o cardiopatía) muestran estudios que detectan factores de riesgo sobre todo durante la vida fetal, mientras que palabras clave que tienen que ver con alteraciones en la capacidad de amar (incluyendo el amor hacia uno mismo) muestran estudios que detectan los factores de riesgo sobre todo durante el período perinatal. Esto es lo que ocurre con palabras clave como por ejemplo criminalidad, autismo, suicidio, drogadicción y anorexia nerviosa.

Kxll

Culpabilizar es poco.

Anónimo dijo...

Una cosa es segura los nacimientos y el embarazo están considerados como una enfermedad.Eso creo.
¿Y si tanta culpabilización no fuera resultado de la doctrina del shock?

http://www.youtube.com/watch?v=zB3YYj6R9ds

De eso se aprovechan muchos organismo.

Enrique dijo...

Muchísimas gracias por la información, mi niña.

La verdad es que es cierto. Son gente que se aprovecha de gente que está en un estado anímico a veces alterado, a fin de hacer que la gente trague todo cuanto les cuentan y meterles miedo.

Criminalidad, suicidio, drogodependencia y anorexia nerviosa son enfermedades que provienen de la inculcación social de unos valores determinados (fama, gloria, compañerismo grupal, felicidad, belleza, poder, libertad...). Absurdo es pensar eso que afirman muchos/as doctores/as y psicólogos/as, cuando la correlación entre estos problemas y haber o no pasado esas 16 horas con el bebé no llega ni tan siquiera a una correlación media.

Son gente que sigue las ideas del psicoanálisis freudiano, muchas veces.

¿Autismo? Eso decían los/as psicólogos/as antaño, que la culpa del autismo la tenían los padres y las madres por crear ambientes fríos, destrozando numerosas familias y llevando a la gente a la depresión. Y lo peor de todo, prometían la cura, al igual que muchos y muchas prometían (y prometen) la "cura" a la homosexualidad.

Afortunadamente, aunque no se conoce exactamente la causa (muy probablemente neurobiológica o neuroquímica) los estudios científicos nos muestran que la realidad es bien distinta, y que los padres y las madres no son el factor que ocasiona autismo en los niños y las niñas.

Pero ya sabes, en un mundo en el que la sociedad no mueve un dedo cuando el Papa de Roma actual dice que "la mujer maltratada debe aguantar a su marido con amor y benevolencia"... ¿cómo no van a consentir otras depravaciones?

Besos, cielo.

Anónimo dijo...

Vosotros lo que quereis es quitarle el bebé a la madre para dárselo al padre (o cualquier otra persona), no?..... tú lo gestas, lo llevas dentro durante 9 meses, lo pares, le das el pecho (a, no, es verdad, que ahora existe Nestlé que nos "libera" de esa carga)... pero cuando el bebé nace, tu no tienes ningún derecho a estar con él.... lo único que vosotros lo disfrazais de "igualdad y de liberación". Según vuestra teoría, yo debería ahora mismo sentirme super culpable por darle el pecho a mi hija y quitarle a mi pareja ese derecho y obligación a alimentarla y también me debería sentir culpable por no querer trabajar para estar con mi hija, porque según vosotros estoy impidiendo que las demás salgan a trabajar y haciéndolas sentir culpables de no quedarse en casa cuidando a sus hijos, y por supuesto estoy perpetuando la sociedad machista... PUfff.
Tampoco estareis de acuerdo con el parto respetado en el que fluyan las hormonas necesarias, y no sea necesaria tanta intervención, no vaya a ser que te vincules demasiado con el bebé y no se lo dejes ni ver al padre... además para vosotros "guay" porque así es más dificil instaurar la lactancia materna, que necesita la primera hora de nacimiento del bebé en el que el instinto de succión es más fuerte (si no hay anestesia y otras drogas de por medio)...id a quitarle la cría a otra hembra mamífera recién parida... a ver lo que os pasa. Aquí os olvidaís de algo muy importante... El parto, no sólo es un mero trámite para tener a vuestro bebé.
Y para el primer comentario... yo no soy pro-lactancia de nada, vosotros sois los que deberíais ser pro-biberón... Por cierto, para los que me vayan a acusar de tal y pascual...1º, no tengo tantos estudios como vosotros, 2º, yo sí que trabajo fuera de casa y mi pareja es la que está en casa cuidando a nuestra pequeña, 3º a mi hija le he dado lactancia mixta(teta y biberón) por varias causas, 4º tampoco sentí un vínculo especial con mi hija cuando la parí, y 5º antes de ser madre era feminista "radical", pero ahora tengo que confesar que tengo "el corazón partido". ana

Enrique dijo...

Buenas, Ana. Bienvenida al blog.

Hay ocasiones en las que, al leer algo, ampliamos nuestras ideas a mayores contextos y nos hacemos una película (equivocada). Eso es lo que te ha ocurrido a ti. Pero voy a responderte.

Por favor, Ana, si es posible, dime en qué parte he dicho yo que no hay que amamantar, que dar el pecho es contraproducente o una atadura, o que el parto no deba ser respetado.

Por favor, si lo he dicho, házmelo saber y corriendo remiendo un error que he debido hacer inconscientemente, pues lo que dictas es algo que no pienso en absoluto.

Y para que quede claro lo que pienso (es decir, que APOYO la crianza natural; pero no el radicalismo naturalista) voy a crear una entrada sobre dicho tema.

Ana, yo no pretendo en absoluto "quitarle el hijo a la madre y dárselo al padre". Ana, yo pretendo IMPLICAR al padre en la crianza del hijo, en tanto que el hijo también es suyo.

Dime, Ana, ¿el hijo te surgió espontáneamente? ¿Sirguó a partir únicamente de tu ovulo? No. Tuvo que haber un espermatozoide. Es decir, a parte de tuyo, también es del padre.

No se trata de quitárselo a la madre y dárselo al padre, como si de un objeto de la madre se tratase. Se trata de que deje de existir la concepción sexista "la madre cuida solamente y el padre trae provisiones solamente". Se trata de abrir fronteras y que quien quiera hacer otro rol que no sea el impuesto por la cultura y la sociedad, pueda hacerlo.

Yo no digo que amamantar sea una cadena que ata y esclaviza a la madre. Esa idea te la has inventado tú sola a través de conclusiones precipitadas. Yo lo que anuncio es que toda madre debe tener el derecho de elegir; y que aquella madre que es OBLIGADA a amamantar por imposición cultural, del mismo modo que hoy día las mujeres son OBLIGADAS mediante presiones sociales a depilarse y maquillarse, sí está esclavizada. Y que todo padre que no puede implicarse en la crianza de SU TAMBIÉN HIJO/A, por imposición social, también es un esclavo.

Sí, soy pro-biberón. Pero también soy pro-lactancia. Es decir: soy pro-libertad de elegir lo que conviene y necesita la familia.

¿El parto? Considero que debe ser respetado; y no el parto en sí mismo, sino que la mujer en su conjunto.

El tipo de hipòtesis de la que habla la entrada es un tipo de hipótesis fundamentada para crear miedo a la mujer, lo cual impide que una mujer pueda DISFRUTAR del parto, y en condiciones adecuadas. Porque un buen parto no precisa de unas buenas condiciones medías exclusivamente. También ES NECESARIO TENER UN BUEN CLIMA PSICOLÓGICO, lo cual están tirando por la borda cientos de teorías que producen miedo en la mujer.

Besos.

Enrique dijo...

Por cierto, conozco un poco cómo piensa Bastadesexismo (la persona que escribió el primer comentario) y estoy seguro de que, al igual que pienso yo, no se refería a las pro-lactancia que quieren amamantar; más bien se referiría a las pro-lactancia radicales que no quieren que un hombre se implique en la crianza de su también bebé; que no quieren que la mujer trabaje; y que quieren mantener los estereotipos y roles sexistas.

Saludos.

Anónimo dijo...

Creo que mi comentario a sido un poco brusco... me ha encendido tu frase “Pero ya sabes, en un mundo en el que la sociedad no mueve un dedo cuando el Papa de Roma actual dice que "la mujer maltratada debe aguantar a su marido con amor y benevolencia"... ¿cómo no van a consentir otras depravaciones?” … supongo que te referirías sólo a cierta parte de la sociedad “ultra conservadora” que haberlos hailos. Aquí habría mucha tela que cortar, muchas opiniones distintas…Sólo quería indicaros que lo que vosotros defendéis legítimamente, claro está, también puede hacer sentir culpable a otras mujeres… Es más aunque a simple vista vivamos en la misma sociedad, en la tuya “Se trata de que deje de existir la concepción sexista "la madre cuida solamente y el padre trae provisiones solamente". Se trata de abrir fronteras y que quien quiera hacer otro rol que no sea el impuesto por la cultura y la sociedad, pueda hacerlo” y en la que yo he vivido desde que tuve a mi hija todo el mundo me decía que “tenía” que trabajar como obligación y para “realizarme”, eso sí, nadie le hablaba al padre de “labores domésticas” (que no tengan que ver con hijos, me refiero a todo lo demás de la casa), tampoco me “obligó” nadie a dar el pecho…. Pero a dar el biberón SI que me obligaron después de tener a mi hija ingresada por ictericia severa debido a mi “hipogalactia” enfermedad que, casualidades de la vida, casi todas la mujeres tenemos hoy en día, nadie me dijo que los problemas de la lactancia se debían a otras causas, como falta de información y de cultura de lactancia materna… hasta que encontré a las pro-lactancia, para mí el biberón, sí que es una cultura hoy en día, es como yo lo he vivido.
En relación a lo de bastadesexismo, también leo su blog, y estoy de acuerdo en muchas de las cosas que explica excepto en algunas referidas a la maternidad, pero aunque se refiera a las pro-lactancia radicales, de las que yo conozco o tengo información, son una minoría… por lo que al decir pro-lactancia entiendo que mete a todas en el mismo saco, sin embargo, yo creo que es importante que exista gente pro-lactancia, no radical, por supuesto, pero sí que exista la información sobre lactancia que hay hoy en día.
Para mí el vínculo madre-bebé, no es un mito, Es una teoría, basada en unos estudios (de los que no entiendo nada), igual que la tuya, Enrique, basada en otros estudios (de los que también entiendo más bien poco), y cómo teoría igual de legítima.
No he entendido mal tu postura, Enrique, es más te sigo desde algunos blogs y entiendo todo lo que explicas y sé que no opinas eso que he puesto en el comentario. Sólo quería hacerte saber que a veces por vuestros comentarios, parece que el que otros defiendan la lactancia materna, el parto respetado y la crianza natural, os toca la fibra sensible y creéis que por dar información sobre estas cosas, nos van a volver a meter a todas las mujeres en casa con la pata quebrada…. Vamos, que he intentado darle la vuelta a la tortilla… sin mucho éxito. Por cierto, Mi marido claro que es igual que yo en lo que respecta a mi hija, eso por supuesto, y se implica igual que yo en su crianza y así es como lo deseo, es más me atrevería a decir que mi hija tiene más vínculo con su padre que conmigo, aún dándole el pecho, puesto que él la está cuidando mientras yo trabajo.
Por lo cual, estoy de acuerdo contigo en bastantes cosas y creo que es más las opiniones que nos unen que las que nos separan… pero sí que hay algo que echo de menos, un poco más de Valor al parto ( y con esto no me refiero a experiencias místicas ni nada de eso), y también un poco más de Valor para los trabajos de dedicación y cuidado de los demás en este caso los niños, remunerados o no y sea quien sea el que los realice, es decir si una mujer o hombre decide libremente, quedarse en casa cuidando a sus hijos y realizarse cumpliendo esa labor, y encima gratis, esté también igual de reconocido socialmente que alguien que sale de su casa a trabajar y ganar dinero.
Saludos, Ana.

Anónimo dijo...

Ah! por cierto, en lo que a mí respecta, el dar el pecho a mi hija, piel con piel, si que creó el vínculo entre nosotras, y que cuando parí, como he dicho antes, no sentí ningún vínculo especial... ahora mi marido bromea con eso siempre cuando llego trabajar... cógela y crea el vínculo, duérmela y crea el vínculo, haz esto y crea el vínculo...:) Yo siempre comento lo que me pasó la primera noche despues de dar a luz a mi hija... estuve toda la noche sin dormir, mirándo a mi hija... a través del plástico de la cuna del hospital!!!... sin saber a qué debían mis sentimientos, ahora sé que mi instinto, intuición, deseo, o como quieras llamarlo, me estaba diciendo que la cogiera en brazos pero no lo hice!, para que sepas hasta que punto estamos las mujeres "desconectadas" de nuestro cuerpo, nuestro parto y nuestros propios hijos. Y también se me ha olvidado darte la razón en que los estudios que dicen lo de alqunas enfermedades se deben al vínculo madre-bebé, pueden hacer sentir culpabilidad a algunas madres. Ana.

Enrique dijo...

Estimada Ana:

En primer lugar, decirte que me alegro que hayas comprendido que no estoy en contra de la crianza natural ni de la leche materna (voy a crear una entrada para que quede claro, jeje).

Sí, como tú has dicho, dije lo del Papa de Roma para aquellas personas radicales que quieren tener sometidas a los demás seres humanos.

Quiero, también corregir alguna cosa que, pienso, has interpretado mal:

Yo no niego que pueda existir la vinculación entre la madre y el/la bebé espontáneamente. Lo que niego es que eso se tome como una norma general, por la que debe pasar toda mujer.

Porque puede ocurrir que sí, y puede sucerder que no. Pero si creas una teoría con eso, dices que debe ser así... cuando esto no ocurre (porque hay casos en los que no ocurre), las madres se sentiral mal. Y eso es lo que quiero, que no se sientan mal esas mujeres.

Segundo: La entrada dice que los estudios muestran que durante el primer año, hubo muchos casos en los que sí se dio la vinculación; pero que después de ese año no hay diferencias entre unas madres y otras, ni entre los/as niños/as.

Es decir: que puede surgir la vinculación, pero que si no se da el caso, o no se puede coger al bebé, éste/a no va a tener problemas necesariamente, ni la madre va a odiarlo necesariamente.

Dices que echas de menos un poco de valor al parto. Es que, Ana, mi blog es de educación, no de medicina. Jejeje. Lo siento; pero al igual que yo critico que personas como Carlos González se metan en mi tema, cuando son inexpertos/as, yo no voy a meterme en la labor de un/a pediatra.

Pero te lo digo aquí en esta entrada, y en la próxima entrada (que será sobre la crianza natural, para aclarar posibles dudas): me parece que el embarazo, el parto y la crianza están poco valorados, y deben respetarse más. O mejor aún: deben respetarse a las personas implicadas en dichos procesos (madre-padre-hijo/a).

También quiero avisate de que yo no estoy en contra de que una mujer decida amamantar, y no veo en ellas malas madres. Pero tampoco veo malas madres en aquellas mujeres que deciden dar el biberón (por las razones que sea). Y eso es de lo que me quejo: del radicalismo natural, que no permite a otras familias llevar el embarazo, el parto y la crianza, como deseen o como necesiten.

Yo me alegro muchísimo de que tú y tu marido os sintáis a gusto con vuestro modelo. De verdad, me alegra mucho. Doy mucha importancia al proyecto vital. Pero me molesta que se imponga un rol o un modelo como único patrón a seguir, pues eso prohíbe a otras personas llevar a cabo su proyecto vital.

No trato de eliminar una cosa u otra. Trato de abrir puertas y de eliminar fronteras.

Muchos besos.

misteriosa dijo...

Quise recordar lo del SIDA porque a veces he visto esta consulta: Alguien que se pregunta si una hermana suya puede dar el pecho a su bebé unos días (debido a problemas), y al principio todo suena muy romántico, la generosidad, la "tribu", hasta que siempre sale un "Pepito Grillo" que recuerda que existe el SIDA. Después de leerlo varias veces ya lo he interiorizado, y por eso, tras leer la idea romántica, he querido hacer yo de Pepito Grillo y recordar este problema tan serio que tenemos hoy en día.

Sobre más cosas de nodrizas y bancos de leche, como ya te he dicho, quiero ordenar bien mis ideas y escribirlas bien (un día de estos).

Saludos!

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