lunes, 16 de abril de 2012

El feminismo no está en contra de la maternidad.

Hay ciertas personas que, equívocamente, anuncian que el feminismo de la igualdad está en contra de la crianza de bebés y de la maternidad, porque "las minusvalora y promueve que son una esclavitud".

Nada más lejos de la realdidad. El feminismo nunca ha estado en contra de la maternidad, ni de la crianza. De lo que siempre ha estado en contra es de la maternidad como una obligación para toda mujer, en lugar de como un derecho (que puede elegirse o no); de lo que siempre ha estado en contra es de esa idea de que "sólo una mujer es mujer cuando contrae matrimonio con un marido, y cuando es madre". Asimismo, de lo que siempre ha estado encontra de la idea de que un/a niño/a es sólo hijo/a de la madre, por lo que es ella exclusivamente quien debe estar a su cargo y cuidado.

Si bien es cierto que el feminismo comete el error de no incorporar más a menudo en su discurso la defensa de las madres, del cuerpo de las mujeres gestantes y parturientas, y del respeto a la lactancia y la crianza, también lo es el hecho de que la práctica feminista es justamente la que trae la valoración de las mujeres como madres y el respeto por la infancia.

Deduzco que la razón principal que lleva a muchos/as feministas a sentir cierto miedo a hablar algo más a menudo sobre tales temas, es que, dado que a lo largo de toda la historia siempre se ha defendido a las madres-amas de casa con no otra finalidad más que la de mantenerlas fijadas en esa posición, prefieren pronunciar un discurso que contrarreste esta idea machista, patriarcal y dominante en la sociedad.

Ahora bien, como ya he dicho, a pesar de que el neo-feminismo o "feminismo" de la diferencia defiende muy bien la maternidad y la crianza "de boquilla", a la hora de la verdad, es el feminismo el movimiento que, por discurso de forma indirecta, y por praxis de forma directa, realmente trae consigo la defensa y la valoración de dichas ocupaciones.

El feminismo, de un modo indirecto, al hablar por ejemplo, entre otros casos, del reparto de tareas domésticas y de la incorporación de los varones en las labores de crianza, está con ello defendiendo la idea de que trabajar en el hogar y cuidar a los/as niños/as, son trabajos, no tareas que se hacen solas, y por ello está valorándolos.

Luego, además, de forma directa, en la práctica, nos encontramos con que ha sido el movimiento feminista el que ha conseguido medidas que protegen la maternidad y la crianza, como por ejemplo:

- Los permisos de maternidad y, aunque por el momento en menor medida, de paternidad (los de paternidad, como indiqué en otra entrada, favorecen a los y las bebés).

- La excedencia para el cuidado de hijos e hijas.

- Las horas para la lactancia. 

- La declaración de nulidad de los despidos a trabajadoras gestantes o en período de la lactancia. 

- Las bonificaciones por contratar a mujeres que se reincorporan al mercado laboral tras la crianza. 

- Las pensiones compensatorias para las mujeres que han renunciado al mundo laboral para criar a su familia.

-Todas esas medidas que, aunque aún se queden cortas, tratan de que las mujeres y los hombres podamos elegir quedarnos a criar a los hijos y las hijas sin perder el puesto de trabajo, o compaginarlos, con lo cual protegen a las madres y los padres como tales. 

Mientras tranto, por el contrario, son los y las neo-feministas, o feministas de la diferencia actual, quienes tanto dicen proteger a la familia pero no han movido un dedo para conseguir esos avances. Son los y las neo-feministas, que tanto hablan de proteger a la familia y a la maternidad, quienes defienden un sistema en el que las mujeres, cuando tienen hijos/as, no tienen más remedio que dejar de trabajar y quedarse en casa para siempre, bajo la autoridad de su marido, que hasta hace poco podía pegarla (sin ser un delito), violarla (sin ser delito), administrar sus bienes y prohibirle viajar.

Mientras que el feminismo muestra la crianza y la maternidad desde todas sus perspectivas, es decir, que al igual que puede ser algo gratificante cuando recibes los abrazos, los besos y las sonrisas de los/as hijos/as, también, en ocasiones, puede ser algo deprimente y estresante, son los y las feministas de la diferencia, que tanto defienden la crianza, quienes ponen a la maternidad como el único y mayor objetivo al que puede aspirar toda mujer, lo cual lleva a que muchas mujeres que no desean tener hijos/as, los tengan, consiguiendo con ello que haya mujeres estresadas y tristes, lo que aumenta al mismo tiempo el índice de malos tratos infantiles.

Mientras que el feminismo nos ha abierto las puertas a todo tipo de familia, alegando al mismo tiempo que cualquier ser humano deseoso de cuidar niños/as puede hacerlo, lo que conlleva a que sólo les cuiden quienes quieren de verdad (lo que trae consigo que niños y niñas estén bien cuidados/as, incluido los/as adoptados/as), es el neo-feminismo quien defiende tan sólo la familia nuclear tradicional a ultranza (es decir, la familia tradicional compuesta por un varón, una mujer y los/as niños/as), alegando que la crianza es sólo tarea de mujeres, lo que destierra a las familias monoparentales o las formadas por varones o mujeres homosexuale.

Mientras que el feminismo nos muestra a cada ser humano como un ser único e irrepetible en el mundo, con ideas, sentimientos y deseos propios, el neo-feminismo nos trata a varones y mujeres como dos seres totalmente opuestos que no pueden ni tan siquiera comprenderse mutuamente, que se encuentran eternamente enfrentados, y que son meros robots al servicio de la genética.

Aunque el neo-feminismo a traído a las mujeres la visión de la gestación como un proceso más bello, y un parto más respetado, al mismo tiempo ha sembrado el caos y el sufrimiento entre aquellas madres que padecen gestaciones no deseadas. ¿Cómo pueden afirmar que siempre, siempre, toda gestación y todo parto es algo bueno, aun sabiendo que existen mujeres que viven tales experiencias con mucha angustia y mucho dolor, como por ejemplo les sucede a muchas mujeres violadas? ¿Cómo pueden esperar que una mujer que puede fallecer a causa de una gestación extra-uterina, vea su proceso como algo hermoso? ¿Cómo pueden tener la cara dura de desterrar de su discurso aquellos casos que se salen de su norma y ley? El feminismo, por el contrario a esto, da una pluralidad de información, lo cual conciencia verdaderamente a las mujeres y a las familias de la diversidad de situaciones.

Es el feminismo quien nos ha mostrado la posibilidad de criar con un biberón (y no como imposición, sino como posibilidad), y de elegir ciertas pautas pedagógicas y de crianza en función de cada caso, lo que conlleva a que los y las bebés cuyas madres no puedan amamantarlos, estén alimentados y cuidados, mientras que el neo-feminismo nos habla, desde la política del terror, de un único y buen modelo de crianza, creando estrés y desasosiego en las madres que no pueden seguir dicho modelo de "la buena madre".

Recuerdo el caso que nos contó una profesora, que sufre vértigos muy a menudo. El caso es que dar el pecho a su bebé le provocaba un aumento de los mismos, así que dejó de hacerlo. Durante un tiempo fue tildada de "mala madre", se llevó numerosas críticas y en foros tan sólo leía, según dice, expresiones como "si te mareas, te aguantas. Es tu bebé, y si tienes que sufrir hasta morir, lo haces". Con miedo, volvió a amamantar, y tuvo que acabar ingresada en el hospital.

¿Es ésta la maternidad "sin temor, sana y respetada" que quieren traernos los y las neo-feministas? ¿Es esto, acaso, respeto por la maternidad y la crianza? Yo lo dudo mucho.

Es cierto que existen casos opuestos, a causa de doctores/as que basan su trabajo en el principio de la comodidad, trayendo consigo que no se dé información ni se les haga exámenes médicos a muchas mujeres con problemas para lactar. ¡Pero no es el feminismo quien promueve la idea de que lactar es una esclavitud y que por ello no hay que cuidar a los/as bebés! El feminismo sólo trata como esclavitud a la obligación impuesta a las mujeres de ser madres y seguir un único y exclusivo modelo de maternidad y de familia, y a un modelo educativo que lleva a la sociedad a ser sexista, trayendo consigo el rechazo de la paternidad y el trabajo doméstico por parte de los varones, lo cual genera una falta de verdadera libre elección.

Mi intención con esta entrada es la de abrir los ojos contra la falacia del feminismo como un movimiento anti-madres y anti-bebés, así como la de eliminar el temor que padecen muchos y muchas feministas a hacer ver en su discurso que el feminismo sí respeta la mater-paternidad y la infancia.

No sientan pudor a hacerlo, porque, recuerden:

- También para la gestación, el parto y la lactancia, el cuerpo de la mujer es su cuerpo.

- Los padres y las madres tienen derecho a tener una mater-paternidad feliz.

"Maternidad" y "crianza" no son necesariamente antónimos de "feminismo", en tanto que son feministas las diputadas que acuden a los parlamentos europeos porteando bebés y dándoles de mamar.

23 comentarios:

misteriosa dijo...

Muy interesante. Aunque, una cosa: Yo nunca he visto a nadie decir que una gestación extrauterina es bella. Incluso las personas más pro-parto natural, pro-lactancia, y todo lo que quieras, hasta donde llega mi información, tienen muy claro que una gestación extrauterina no debe continuar, una vez detectada. Que una cosa es humanizar los embarazos y otra ser tonto.

Saludos.

Enrique dijo...

Misteriosa:

No he dicho que haya gente que opina que una gestación extrauterina es bella. Lo que he dicho es que hay gente que habla de la gestación y el parto como un hecho siempre bello, omitiendo en su discurso los casos que se salen de su norma.

Saludos.

Anónimo dijo...

El feminismo es pecado. Dios nos hizo diferentes. Ellas a su trabajo y nosotros a lo nuestro. Rezaré por tu alma

Enrique dijo...

Ante este comentario... ¿qué debería hacer? ¿Reír o llorar?

No sé...

Anónimo:

1- ¿En qué te basas para afirmar que ser feminista es un pecado? Me gustaría saber qué religión afirma eso y dónde lo han escrito. Debe ser interesante.

2- Sí, sí, ya lo sé: los varones y las mujeres somos diferentes. Nunca he dicho que seamos iguales (somos seres individuales, personas, cada cual es como es. Por eso somos difrentes y a la vez iguales. Por eso somos diferentes y a la vez merecemos ser tratados con la misma libertad, los mismos derechos y el mismo respeto).

3- Me gustaría que me demostrases cómo y cuándo Dios nos hizo, y sobre todo, dónde está... Y no digo que me cuentes la parrafada de las religiones monoteístas; digo que me lo demuestres.

4- ¿Por qué ellas a su trabajo y nosotros al nuestro? ¿Cuál es su trabajo y cuál es el nuestro?

5- No sé si eres católico, judío, musulmán o qué. Pero si a caso eres crisitano... te recuerdo que Jesús de Nazaret era feminista.

6- No, gracias, prefiero que no reces por mi alma. Allí es donde van Franco, Pinochet, los Papas, los violadores de niños/as, los y las que asesinan y torturan en nombre de Dios, los y las que afirman que hay que luchar contra la pobreza al mismo tiempo que controlan todo un Estado, los y las que se excitan insultando a homosexuales, los y las que apoyaron el Holocausto en beneficio de la Iglesia Católica, los y las que lapidan a mujeres a diario, etc. No sé si ese lugar debe ser muy bonito con tanta gente así...

Saludos.

Anónimo dijo...

Tu ya sabes que iré al infierno , asique allí te espero ;D.

Kuxille

Anónimo dijo...

Si el feminismo no está en contra de la maternidad, ¿qué me dices de la señora Beauvoir?

Enrique dijo...

Anónimo/a:

Para serte sincero, no he leído nada de Simone de Beauvoir, pero, tras buscar información y preguntarle una persona que sabe mucho más que yo, me lanzo a responderte:

1- Beauvoir era una feminista, pero no el feminismo en sí mismo. Por lo cual, lo que ella pudiese decir acerca de la maternidad, no tiene por qué pertenecer a la teoría feminista al 100%.

2- De Simone de Beauvoir proceden ideas y puntos de vista feministas, pero no todo. Un dato que has de tener en cuenta es que "El segundo sexo" fue escrito en el año 1949, y hay cosas que ya no se comparten con ella porque están descontextualizados.

3- Simone de Beauvoir veía la maternidad como una alineación para las mujeres, pero porque estaba en contra de cómo se trataba y utilizaba la maternidad. Una cosa es criticar la maternidad en sí misma, y otra cosa es criticar la obligación de ser madres que impone la sociedad, y el reparto desigual de tareas. En aquella época, e incluso hoy día, la maternidad se empleaba con el objetivo de mantener a las mujeres en casa, y no porque tuviese valor por sí misma. De hecho, los especialistas no dudaban en cambiar sus teorías en función de las necesidades de la época. Si necesitaban mantener a las mujeres en casa, utilizaban teorías que exaltaban la maternidad y los beneficios de ésta. Si necesitaban que las mujeres fuesen a trabajar a las fábricas porque los varones estaban en la guerra, entonces decían que ellas son igual de inteligentes y valiosas para trabajar, y que la leche materna es de peor calidad que la artificial.

Y fíjate que siempre se habla de maternidad. ¿La paternidad? Sí, bueno, hoy día el padre puede cambiar algún pañal...

4- Beauvoir también aportó algo bueno a la maternidad y a la crianza: el opinar, como he explicado en la entrada, que una mujer puede ser buena madre si lo es sin presión ni estrés. Al contrario que el feminismo, el neo-feminismo sólo crea presión y miedo ante la maternidad, por lo cual está destruyéndola, al mismo tiempo que a la infancia.

5- Un hecho por sí mismo nunca es una esclavitud, ni una alineación, a menos que se te obligue a ello y no tengas derecho a elegir. Por ejemplo, llevar a un/a niño/a a la escuela no es ninguna esclavitud si se trata de tu hijo/a, o si te pagan por el trabajo (al cual accedes libremente). Sin embargo, en la Grecia Antigua, los pedagogos eran esclavos que tenían que llevar, sí o sí, a los niños a la escuela, y podían ser castigados.

Algo así ocurre con la maternidad. Si desde pequeña a una niña se la educase para elegir, y no para ser madre exclusivamente, y esta niña además se encontrase al ser mayor con una sociedad que respeta a las mujeres sean o no madres, que promueve el reparto equitativo de tareas y la aceptación de la paternidad como algo igual de valioso, y con unas leyes que la protegen si es madre (ante las empresas, los hospitales, etc), entonces la maternidad no sería una imposición. Pero como hoy día a las niñas se las educa con muñecos-bebé y a los niños con juegos de construcción, como una mujer que no es madre es rechazada e insultada, como si una mujer decide serlo puede ser despedida de la empresa, como los varones no se implican en la crianza y a ellas se las relega exclusivamente a esa función, como una mujer que no ha trabajado carece de ciertos derechos como la jubilación... entonces, no la maternidad, sino la condición de madre, es similar a una esclavitud, y por tanto deja a las mujeres alineadas.

Conozco a muchas feministas que dicen que les gustaría ser madres si encontrasen a un hombre que se implicase como padre-padre.

Así que bueno, lo dicho, que el feminismo no está en contra de la maternidad.

Saludos.

Rowina dijo...

Concuerdo al 100% con vos, Enrique. Sabés que yo soy mamá y feminista. Le di a mi blog el nombre de Una mamá feminista porque quise mostrar que feminismo y maternidad pueden ir unidos.

Cristan, ni marido, trabaja como free-lance, así que no tuvo que tomarse la baja: se la concedió él mismo cuando nació nuestro nen. Se tomó 6 meses. Ahora que está también la nena, con la crisis se está tomando la baja de forma alternada y viniendo antes del laburo, pero yo no tengo problema porque también soy free-lance y trabajo en mi tienda para animales, donde la puedo traer conmigo :-)

Abrazos y besiños desde Galicia.

laindefensiónaprendida dijo...

Enrique, sabes que difiero contigo en algunos aspectos, pero solo en algunos. Y, si me permites, expondré mi posición en TU blog cuando tenga algo más de tiempo.

He concebido un modelo perfecto para las mujeres.

PERO TIENES QUE ABRIR LA MENTE para entenderlo. No porque te falten luces, sino porque vas sin frenos por un camino equivocado. Pero, cómo sé que eres un buen discutidor, me darás mucha caña.

El resumen final de la futura disertación, para abreviar, y por si el que no tiene mucho tiempo eres tú, es el siguiente:

ELLOS Y ELLAS MISMOS MISMAS SE REGULARÁN y contribuirán a que se acabe el problema de raíz en occidente.


Un beso

P.S.: Pásate por los asilos de ancianos, atados, drogados, sedados y solos.

Enrique dijo...

Inde:

Esperaré con ilusión tu comentario.

Por el momento, te presento mi modelo:

El de la libertad de que cada cual, varón o mujer, haga con su vida privada lo que le dé la gana, sin dañar la vida y la libertad de las demás personas.

Y, aunque te diré que me he pasado ya por residencias para personas mayores para hacer algún que otro trabajo... la verdad, no sé qué tiene que ver eso en este tema.

A veces, Inde, me cuestra entenderte.

Besos.

misteriosa dijo...

Enrique, muy buena respuesta. Ya que has mencionado cómo las teorías cambian según los intereses, yo digo que echo de menos que alguien nombre estudios científicos donde se estudie la importancia (o no importancia) de la paternidad. Ya que nunca he oído hablar de ningún estudio al respecto. Lo cual me parece aún más sospechoso: ¿Cómo es que sólo interesa estudiar la relación de los hijos con la madre? ¿A nadie le ha interesado estudiar la relación con el padre? ¿O bien, sí se ha estudiado, pero "no interesa" hacer públicos los resultados, no sea que los hombres descubran que van a tener que hacer mucho más que "cambiar un pañal" y llevar al hijo al parque de atracciones cuando sea mayor?

En fin, ahí lo dejo, a ver si algún neofeminista conoce un estudio de estos y nos saca de dudas.

Un saludo.

Enrique dijo...

Misteriosa:

Hace unos días, estudiando en clase las ventajas sobre las madres de unos programas de Educación Compensatoria, el profesor dijo que no nos diría las ventajas que hay sobre los padres porque no había estudios, dado que no interesaban hacerlos.

No obstante, y es lo único que he visto en toda mi vida, una vez vi un libro sobre la paternidad y sus ventajas y beneficios. Como el libro costaba 30 €, ni le eché un vistazo, ni me fijé en el título. La próxima vez que pase por la tienda lo ojearé un poco, anotaré el título y te lo diré, por si te interesa.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

El feminismo no acepta a la maternidad. Surgió por y para los poderosos, para convertir a las mujeres en hombres y promover el capitalismo.

Mas yo no quiero ser un hombre, anular los sentimientos, corromper los dulces espíritus y destruir el planeta. Prefiero ser mujer y ser madre, la ensencia femenina. Eloísa.

Enrique dijo...

Eloísa:

Sinceramente, me gustaría saber en qué parte hay una especie de Biblia feminista en donde se dice que hay que estar en contra de la maternidad y de las madres. Porque, la verdad, no entiendo de dónde procede esa equivocada idea.

Supongo que procederá de los y las de arriba, pues actualmente el neo-feminismo, el movimiento contrapuesto al feminismo, es el movimiento perfecto para el capitalismo y para salir de la crisis económica: si las mujeres no quieren trabajar, habrá menos paro al haber más puestos libres (para los hombres, claro está), no hará falta invertir dinero en bajas (ni de maternidad, ni de paternidad) ni en otras medidas sociales, podrá explotarse más fácilmente a los varones trabajadores, y, por supuesto, al quedarse todas las mujeres en casa, éstas tendrán varios hijos/as, lo cual necesita la sociedad urgentemente, dado que hay poca juventud para mantener a tantas personas ancianas.

Y esto no es nuevo. Por ejemplo, aquí en España durante el Franquismo se siguió el modelo del neo-feminismo: se mandó a las mujeres al hogar, se les impidió el divorcio y otros derechos, se las exaltó tan sólo como madres para que contribuyesen a aumentar la natalidad (que tanta falta hace siempre tras una guerra) y se las educó de un modo sexista con la ayuda y contribución de la Sección Femenina.

El feminismo no surgió por y para los poderosos. Surgió porque las mujeres comenzaron a pensar y a querer ser libres e independienes; porque las mujeres estaban hartas de que sus maridos pudiesen hacer con ellas lo que les diese la gana; porque se cansaron de que la sociedad decidiese sobre su cuerpo y su vida; porque estaban hartas de que se las tratase siempre como menores de edad sin voz ni voto; porque no querían ni más injusticia ni más desigualdad.

Y aún hoy nos encontramos con estos problemas, los cuales muchos siguen sin resolverse en algunos países. Todavía actualmente nos encontramos con una sociedad que no deja la libre elección de las mujeres (y, como consecuencia, tampoco de los varones), con una sociedad que trata mal el cuerpo de las mujeres, con una sociedad desigual e injusta con ellas, con una sociedad que mueve hacia el lado que quiere a las mujeres (cuando quiere, les da más libertad para trabajar, y cuando no, pues al hogar).

El feminismo no va de la mano del capitalismo. El feminismo siempre ha estado al lado de políticas sociales y de izquierdas. Lo que pasa, Eloísa, es que los y las capitalistas saben aprovecharse bien de todo movimiento y de toda circunstancia. Como ya te he explicado, el neo-feminismo hoy día contribuye a fortalecerlo.

La pedagogía actual, como explicaré en otra entrada, también se permite sólo porque es lo que les hace falta a las empresas. Cuando era preciso promover el conductismo para las fábricas, la pedagogía moderna, que ya surgió desde antes de la II República española, se rechazaba en los sectores más conservadores. Hoypor hoy, la nueva pedagogía está muy valorada porque el conductiso ya no sirve para las empresas. O sea, no se rechaza el conductismo porque no es bueno para las personas, sin oporque hoy día favorece a la economía.

Sigo...

Enrique dijo...

E incluso el ecologismo, que me parece correcto (en tanto que no sea radical y busque el equilibrio sostenible), no ha surgido para salvarse la Tierra, sino porque los y las de arriba saben bien que pronto se les acabará el petróleo y otros recursos de los que dependen para seguir enriqueciéndose, así que inventan las energías renobables, que aunque son necesarias para cuidar un poco más el planeta, en otros tantos casos traen también mucha contaminación y destruyen tanto como las no renovables. Por ejemplo, los molinos de viento son construido primero en una industria siderúrgica, que contamina muchísimo; luego le prenden fuego al bosque -no porque haya que hacerlo, sino porque es lo que hacen para sacar hueco donde ponerlos-; y por último, se observa que a causa de estos, mueren centenares de pájaros golpeados por las élices. ¡Vaya ecologísmo!).

Por último, dices algo muy sexista y machista. Dices que no quiers ser un hombre porque los hombres anulamos los sentimientos y destruimos el planeta. En primer lugar, no todos los hombres son frívolos insensibles. En segundo lugar, también hay mujeres insensibles, y no por ello son hombrs, sino que siguen siendo mmujeres. En tercer lugar, las mujeres, como tú, también utilizáis ordenadores, consumís energía eléctrica, usáis ropa, etc, y eso perjudica también al planeta. En cuarto lugar, si la esencia femenina es la maternidad, ¿eso quiere decir que las mujeres estériles o que no quieren ser madres, son hombres? ¿O tal vez son pokemon? Y ya por último, ¿de veras un hoombre o una mujer que trabajan en un hospital salvando vidas, como en el cuerpo de bomberos apagando incendios y salvando el ecosistema, o como maestros/as... son seres maléficos, capitalistas y destructivos para la humanidad?

Saludos.

misteriosa dijo...

Por cierto, un comentario que siempre olvido con respecto a los neo-feministas (pongo "los" porque va por los varones):

Dicen que aman mucho a sus hijos, sin embargo ellos trabajan muchas horas para que mamá pueda estar en casa. Además, algunos de ellos, incluso dicen que no quieren saber nada de bajas paternales. (Curiosa forma de "amar" a tus hijos, en fin...). O sea, el mensaje es: Adoro a mi hijo, es lo más grande de mi vida, sin embargo no me importa perderme muchos de sus momentos, pues "delego" todo en otra gran persona, su madre.

Sin embargo, si alguien les dijera que ya que la mujer está todo el día sola, igual hay por ahí algún vecino en paro que se ofrezca a "hacerla feliz". Pues de eso nada!! A ella (a la que conocieron en la calle) la quieren tanto que sólo ellos pueden hacerla feliz, nada de "delegar" en otros. Sin embargo, a sus propios hijos (sangre de su sangre, serán sus hijos por toda la vida, pase lo que pase con su mujer), bah! esos da igual, que los haga feliz la madre, ¿para qué voy a ir yo?

Me llama mucho la atención esta forma de pensar.

Saludos

Software crm dijo...

Muy buena la publicación, realmente siempre es bueno tener claro este tipo de temas y desarrollarlos con la realidad y no con pensamientos moralistas que critican el ser o no ser.

Cirigia Plastica Cali dijo...

El ser mamá va en contra de todo prejuicio es el don que tenemos como mujeres es la más bella conexión con otro ser humano.

Enrique dijo...

Cirigia, tres preguntas:

1- Si el ser madre va en contra de todo prejuicio, ¿significa eso que no existe ninguna madre prejuiciosa? (Yo conozco unas cuantas).

2- ¿De dónde sale ese supuesto don del que hablas, y qué hemos de hacer con el resto de personas que no son mujeres o madres naturales? Digo, porque si el don lo tienen únicamente las madres, eso significa que al padre habrá que alejarle con una antorcha y una lanza del bebé, no sea que se traumatice; habrá que prohibir a los varones homosexuales que adopten porque esos/as niños/as crecerán en un ambiente horrible; y habrá que decirle a las mujeres infértiles o estériles que no se molesten en adoptar porque no sirven para nada, y que se tiren por la ventana.

3- Si el ser madre es la más bella conexión con otro ser humano, ¿significa eso que un niño o una niña a quien su madre le maltrata, está padeciendo la más bella conexión que pueda tener en su vida?

Saludos.

Oli dijo...

Enrique, es muy interesante tu entrada, pero tambien tendenciosa. Sabés que dentro del feminismo de la diferencia no todxs tienen la misma postura exagerada y ridícula de que solo las mujeres pueden y deben criar a lxs hijxs. Y por otro lado, surgen afirmaciones como la de Elisabeth Badinter que textualmente dijo que "La maternidad es una nueva forma de esclavitud"
Hay mas que sobradas razones para caer en la idea de que el feminismo de la igualdad ve con malos ojos la maternidad, aunque esto no sea del todo cierto. Muchas feministas, tal como lo afirmas, omiten expresarse sobre el tema con lo cual contribuyen a tal confusión. Y la mayoría jamas considera las necesidades de lxs hijxs, solo la de lxs adultxs.
Será bienvenida la feminista de la igualdad que en voz alta y sin vergüenza reivindique la ma(pa)ternidad y la crianza.

Enrique dijo...

Oli, bienvenida al blog. Quiero responderte, pero ahora no puedo. Un saludo.

Enrique dijo...

Buenas, Oli. Ya por fin puedo contestarte. :)

Sé que dentro del feminismo de la diferencia no todo el mundo tiene esa tendencia. Cuando hice esta entrada, lo hice sin haber leído de fondo todos los tipos de feminismos. Pero ahora ya sé que hay un feminismo de la diferencia inicial, que reivindicaba la maternidad, la sexualidad femenina, etc; y que ahora hay uno actual formado por madres exageradas que se creen lo mejor de lo mejor para un o una bebé, dejando de lado al padre.

A todas las entradas en las que hablé sobre el feminismo de la diferencia, para hacer esta distinción, les añadí al lado un "actual". Pero ésta se me pasó de largo, así que gracias por comentar, pues me has ayudado a darme cuenta de ello. :)

En cuanto a lo de Elizabeth Badinter, lo cierto es que estoy de acuerdo con ella, pero dependiendo de qué clase de interpretación quiera darle. Si Badinter se refiere a que la maternidad en sí misma es una esclavitud, no estoy de acuerdo. Ahora bien, si a lo que esta señora se refiere es a que la maternidad es un medio por el cual se esclaviza a las mujeres, no puedo estar más de acuerdo con ella.

Me explico:

Históricamente, a las mujeres se les ha mareado la perdiz. Cuando ha interesado, se les ha mandado a trabajar fuera del hogar; y cuando han querido, las han devuelto a casa. Y eso es lo que está pasando hoy día: tras un periodo de apertura al trabajo femenino fuera del hogar, como estamos en crisis y se hace preciso para los Gobiernos un aumento de la tasa de natalidad, a fin de lograr que haya una población joven más elevada que la de personas ancianas, se está haciendo todo lo posible por devolverlas al hogar: de repente vuelve a interesar la lactancia materna (no veo problema a esto, pero sí a la finalidad perseguida), se destruyen empleos en servicios públicos (en los que mayoritariamente hay mujeres), se nos dice que hay que trabajar más todavía (lo que hace que haya menos tiempo para cuidar de tu hijo o hija, y por lo tanto, lo que lleva a que una de las partes de la pareja, muy probablemente la mujer, tenga que quedarse en casa), etc, etc.

Así pues, la maternidad, por su puesto, en sí misma no es para nada una esclavitud; pero cuando interesa se utiliza para ello.

Si la crianza de niños y niñas fuese colectiva, es decir, en tribu, esto no pasaría. Pero ya ves, el Estado y las grandes empresas juegan con las mujeres como quieren y cuando quieren.

Y bueno, si quieres conocer a feministas de la igualdad que no sientan vergüenza al reivindicar la maternidad, la paternidad y la crianza... te presento a mi pareja, te presento a Mamisepa, del blog "Los que vamos contra corriente", te presento a toda la PPiiNA (Plataforma por los Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción) y me hago presente yo. :)

Un saludo.

Anónimo dijo...

Aunque te duela. La mujer y el hombre tienen los mismos derechos.

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