lunes, 28 de mayo de 2012

Para qué sirve un padre desde un punto de vista sexista.

Hace ya un tiempo, Kuxille se encontró una revista titulada Ser mujer hoy. Echándole un vistazo, se topó con un artículo que luego me dio a leer. Habla sobre la función paterna (pero lo hace desde un punto de vista sexista). Voy a exponerlo y a criticarlo al mismo tiempo a continuación. El artículo estará escrito en color negro; mis comentarios, en azul.

Dice así:

¿Para qué sirve un padre? (Bueno, vamos avanzando, ya sirven para algo. Pero…).

Los que han tenido un padre que les ha querido tanto como para desear acompañarles en su crecimiento y les ha guiado en las primeras etapas de la vida, saben el tesoro que guardan en su mundo emocional. El padre es el primer hombre en la vida de una mujer (Siempre no, porque ¿y si el padre falleció durante la gestación? ¿Y si esa mujer tenía dos madre lesbianas?) y marca la relación que tendrá con los que vendrán después (Eso, por supuesto, si ella o si la pareja quiere… Ah, no, es verdad, "que tener hijos/as es un deber para toda mujer…"). Para un niño, es el modelo sobre el que se identificará para sentirse firme en el mundo (Sí, sí, claro, lo de siempre: el padre es la firmeza… La madre, el cuidado. "Porque las madres son todas tiernas y delicadas, mientras a los padres les encanta dar puñetazos en lugar de besos y abrazos"). Tanto la imagen del padre como la forma de ejercer la paternidad han ido cambiando con el tiempo. Aunque se escuchan quejas sobre el poco espacio que los hombres dedican a las tareas cotidianas del hogar, incluida la educación de los hijos, lo cierto es que los nuevos padres existen y se relacionan con su descendencia de forma distinta a la tradicional. Ahora bien, en esta nueva forma de ejercer la paternidad pueden surgir conflictos. Algunos de ellos llevan su tarea demasiado lejos (¿Hasta cuánto de lejos? ¿Juegan con el niño o la niña durante 20 minutos en lugar de 2? Porque, que yo sepa, las estadísticas muestran que los padres se dedican mucho menos que las madres al cuidado y a las tareas del hogar), colocándose en el lugar de la madre (Vale, aquí es cuando empiezan a mostrar claramente que hay dos sexos… y que cada cual tiene su lugar fijo e inamovible), culpabilizándola o provocando rivalidades (Sí, puede que esto pase, pero creo que más que por parte de los padres, esto se da por parte de la sociedad. Ya saben lo que dicen: “O haces esto o tu hijo/a acabará siendo un/a zombie"). En estos casos su forma de ejercer la paternidad les sirve para expresar sus frustraciones. (Ah, ya veo… Al igual que si un niño juega con una muñeca es que es gay o al igual que si una mujer es feminista es que es una histérica perdida, si un hombre es un padre presente… es porque está frustrado. ¡Venga ya!).

Cuando salió de la consulta de la pediatra, Marta se sentía incómoda pese a que le habían dicho que su hija ya no tenía anemia (Algo bonito en el artículo. Me alegro por la niña). El malestar procedía de que Pedro, su marido, no le había dejado abrir la boca. Desde que nació su hija, Pedro, que no tenía trabajo, se había hecho cargo de la niña (Pufff, cosa mala. “Siempre es mejor dejar a tu hijo/a en una Escuela Infantil con una maestra –que por lo menos es una mujer-, antes que con el padre”). No la soltaba un minuto y lo que al principio resultaba enternecedor estaba empezando a convertirse en incómodo (Sí, el exceso no es bueno. Pero me resulta impresionatne que si una mujer hace eso, es considerado como lo normal y lo aceptable, ahora bien, si lo hace un varón… “es incómodo”. ¡Qué curioso!). Marta agradecía cómo cuidaba de la niña, pero que ella trabajara no significaba que no supiera lo que le pasaba a su hija. Tenía la impresión de ser una madre indigna, pues Pedro la trataba como si no supiera nada de su hija (Esto me recuerda a una entrada que expuse, pero con el caso contrario). Marta no conseguía encontrar su sitio cuando llegaba a casa. El matrimonio se separó dos años más tarde y fue entonces cuando Marta pudo establecer una relación normal con la niña (¡Qué suerte! Si a un hombre le pasa eso, muy probablemente no podrá establecer una relación normal con la niña porque la custodia tiende a ser de la madre). Se sentía liberada y ya no creía que era la peor madre y él el mejor padre.

Según el pediatra francés Patrick Ben Soussan (Bueeeeenoooo, ¡ya empezamos con los pediatras…! Al final les voy a coger manía), cuando con su implicación el padre quiere sustituir a la madre se produce el conflicto. Él puede estar muy presente en el cuidado del bebé y esto no plantea ningún problema si se trata de una elección que no intenta escamotear su papel como padre (¿Y cuál puñetas es su papel como padre? ¿El de decir “no”? ¿El de imponer autoridad? ¿O quizá el de bailar una jota?), si lo hace cuando esos cuidados no los promueve un deseo de sustituir a la madre por rivalidad o para ajustar cuentas con su propio padre o por carencias infantiles. Un padre-madre (¡Por la diosa Astarté! O sea, que si un padre se implica no es que quiera ser padre, es que quiere sustituir a la madre y ser un padre-madre. ¿Qué dirán después, que el bebé es de la madre y el padre queire robárselo?) que hace demasiado o que no sabe decir “no” promueve angustia y conflictos en el hijo (Nuevamente, la política del terror: o asumes tu papel, o haces estallar la III Guerra Mundial). Este buscará otros modelos fuera de su familia: un profesor al que admirar o la propia madre, que también puede representar la ley, unas normas imprescindibles para el psiquismo humano en formación y que se refieren a poner los límites adecuados, para que la subjetividad se organice sin demasiados conflictos (Ya saben, padres, nuuunca den besos a sus hijos/as. Ustedes simplemente cómprese un fusil y dedíquense a amenazar con tirotear a su hijo/a si no obedece).

Para Marcel Rufo, psiquiatra infantil francés, los nuevos padres se permiten un lado maternal (Doctor, doctor, tengo un problema: Me siento mamá. ¿Puede usted realizarme una mamá-plastia, por favor?) que favorece la relación. Ahora bien, señala que esto es bueno siempre que sean capaces de asumir la diferencia con la madre (Imagino que se refiere a una diferencia psicológica más que a la claramente biológica. Es decir, que para ser madre hay que seguir un modelo único y (pre-)establecido, y si eres varón no te metas en esos roles…). Cuando convierten el cuidado del bebé en una cuestión en la que hay que hacerlo todo a medias (Lo del todo a medias ya sabemos que es una exageración, no creo que haya mucha gente así. Esto simplemente lo comentan para criticar indirectamente al feminismo. Pero, ojo, el feminismo no dice que hay que contar los pañales cambiados; solamente apunta a la diferencia estadística existente en la implicación realizada por padres y por madres, nos muestra que esa diferencia proviene de una educación sexista, y nos habla sobre unos roles compartidos y libremente elegidos, de tal modo que se acerquen al 50-50 %) (“tú le has dado un biberón, yo le doy otro”), es porque no aceptan que la madre sea ella (Sí, sí, ella es la madre, ella cuida, ella hace todo. Tú… tú… si eres padre… tírate por la ventana, que así está todo mejor). Este especialista asegura que este tipo de padres excesivos se ven con frecuencias en los divorcios conflictivos (¡Hala, hala! ¡Más política del terror! Y qué quieren que les diga… Estadísticamente, más bien los problemas los tienen las familias en donde el padre no se implica, pues les entra el amor paternal sólo en el divorcio, es decir, cuando ya no hay remedio). Para la mujer esta situación es terrible. No solo pierden a su enamorado, sino que ganan un enemigo. El padre debe dar apoyo a la madre en su misión, debe arropar y proteger a los dos, pero sin ocupar el lugar de la madre y confiando en que ella cuidará bien al hijo (Chapeau!! Aquí es donde queda clara la intención: sólo debe cuidar la madre. El padre debe estar ahí, dando ánimos desde la grada y con una banderita con la cara de la mujer. “Ánimo, cariño, que tú puedes. ¡Muy bien hecho! ¡Pero qué bien cuidas al niño! ¡Y cómo cambias los pañales! ¡Oooooléééééé! ¡Y hala, yo me voy al bar!) .

COSA DE DOS: Un hombre padre puede hacer todo lo que hace una mujer por un hijo, la cuestión es cómo lo hace. Tiene que quedarse en su sitio de hombre (Sí, ya nos hemos enterado: su sitio de hombre, blanco, heterosexual, con pareja, con hijos/as, proveedor, con sofá para sentarse y con un pene de 40 centímetros). Según Marcel Rufo, si compite con ella, el niño tendrá problemas con su propio cuerpo y es posible que desarrolle comportamientos impulsivos e hiperactivos.

Los padres no deben abusar de su recién estrenado poder doméstico (Bueeenoooooooo, a ver si nos vamos a pensar ahora que todos los hombres se han quedado en casa fregando mientras las mujeres gobiernan Júpiter, ¿eh?) y las madres no deben tener miedo a que se invada su espacio. Cuando ello ocurre, si es posible, conviene negociar. De ese modo se ahorrarían muchos conflictos y ambos podrían vivir mejor su nueva función. El esfuerzo que realizan los nuevos padres tiene tanto valor como el de las mujeres que luchan por compatibilizar el trabajo con la maternidad, ambos ganan cuando cada uno respeta la función del otro”.
Por último, el texto hace un aparte que dice así:

FUNCIÓN PATERNA:

- El HOMBRE-PADRE (así, con mayúsculas lo ponen, para que quede bien clarito) colabora para separar al hijo de la madre (¡Y tanto! Por lo general, el hijo o la hija se queda con la madre hasta el divorcio. Cuando se separan hace todo lo posible para que él se quede con el niño o la niña solamente y así no tener que pagar ninguna manutención).

- El padre ayuda a la hija a realizar conquistas culturales y a sentirse bien consigo misma (Estoy de acuerdo en que en esta función actualmente tal vez la realicen mejor, estadísticamente, los varones, porque se les educa para ser más auto-suficientes, más fuertes, más firmes, etc. Pero eso no quita que deje de ser sexista el hecho de que a uno se le encasille en una función que perfectamente puede llevar también una mujer). Sirve para ordenar el mundo y afirmar su identidad. Si la función paterna se resuelve bien, la relación con otros hombres será segura y no se crearán vínculos de sometimiento (Eso, el lesbianismo nos lo metemos por el agujero de… la nariz).

- Al hijo, su padre le sirve de soporte para tener una identidad masculina firme, lo que le conducirá en el futuro a mantener con la mujer una relación gratificante porque no le tendrá ni miedo ni odio (Excepto si se encuentra con una feminista, a la que odiará a muerte porque para ella un varón tiene que hacerse cargo también de su hijo/a).

- Cualquier hombre que desee acompañar en su crecimiento a un niño o a una niña en su crecimiento puede hacerlo (¿Me lo dices o me lo cuentas?). La paternidad está más cerca de la psicología que de la biología" (Bien, bien, algo dice el texto. Obviamente, nuestra función como padre o madre, más allá de la gestación y el parto, no viene determinado por un gen o un instinto de origen biológico, sino por nuestra cultura y nuestra educación. Y logrando una educación no sexista, textos como éste no se escribirán nunca más).


Nota:

El artículo pueden encontrarlo aquí, en la página web de la revista.

13 comentarios:

Arlette dijo...

Es que no puedo comentar nada más que... JUAS, JUAS!

Bueno, sí, sí que voy a comentar... ya cansan estas revistas tipo "fulanito dice" sin nombrar la fuente y sin hacerlo con rigor...
Y bueno, respecto al contenido, es que parece una mezcla de aquellos libros de la época de la chimpúm donde daban "reglas" para ser buena madre y esposa y el blog de una mujer rabiosa "porque alguien se inmiscuye en su vida de mamá perfecta".
Nada más... aixxx...

misteriosa dijo...

jeje , ¡qué fuerte! Ahora me pilla con prisas y diré poca cosa pero una de 2, o en breve te suelto aquí un peñazo de comentario enorme, o me dejas que haga lo mismo en mi blog, cojo el texto original y pongo mis comentarios (que estos días le he cogido gustillo a estas cosas), o igual hago las 2 cosas.

El caso es que a trozos me recuerda a Laura Gutman (que ya sabes que tengo un "romance" especial con ella): "El padre colabora para separar al hijo de la madre." Justo justo eso dice ella!!! También me dan aires de Opus Dei: "¿Lo veis? Los matrimonios donde están bien separados los roles, y ella es una 'mujer de su casa' que cuida a los niños mientras él se limita a traer dinero y de vez en cuando dar un cachete, van bien. Los demás están condenados al divorcio porque claro, se les ha ocurrido violar las leyes de Dios y les llega sus castigo; por supuesto los niños sufriran unos traumas tremendos, serán una especie de psicópatas asesinos sin humanidad ni piedad.". Me pone de los nervios, la verdad. Bueno, en otro momento sigo, tendré que releerlo, es que me dan ganas de comentarte cada frase.

Por cierto, ¿te has fijado que no hay gran diferencia entre este texto "anti-padrazos" y el mío "anti-madrazas"? En el fondo dicen lo mismo pero uno se dirije a hombres y otro a mujeres: "Como quieras demasiado a tu hijo, lo vas a convertir en un psicópata frustrado anti-social, y no sé qué más". Es interesante esta coincidencia.

Un saludo.

PD: Y ya sé que cada uno hace lo que puede, pero porfa no tardes tanto en escribir estas entradas tuyas tan "auténticas", que se echan de menos.

Enrique dijo...

Misteriosa:

Puedes hacer lo que quieras de lo que has dicho, pero, por mi parte, puedes hacer las dos: poner aquí comentarios y hacer una entrada en tu blog. ¿Por qué? Muy sencillo: aunque el debate exclusivo no llevará a la sociedad a nada, sí que es un comienzo, además de que sirve a nivel personal. Si dejas tu comentario aquí y además haces la entrada, llegarás tanto a quienes leen este blog, como a quienes leen el tuyo, por lo que te adentras en más gente.

¿Te recuerda al Opus Dei? Pues bien, solo decirte que el feminismo de la diferencia, ese que es sexista y le gusta este tipo de artículos, está total y absolutamente apoyado por la Iglesia Católica. Ya te imaginarás por qué razón.

Bajo mi punto de vista, es cierto que no hay mucha diferencia entre las entradas "anti-madrazas" y "anti-padrazos", pero hay que tener en cuenta una cosa: las entradas "anti-padrazos" son de origen sexista y conservador. Las entradas "anti-madrazas" son de origen tradicionalista, pedagógicamente hablando, y además del terror.

Hay gente que critica la crianza natural sólo por miedo, porque las instituciones y los organismos que promueven este tipo de modelo de crianza, son al mismo tiempo los mismos que promueven que solamente las madres cuiden de los niños y las niñas. Es decir, como se esta IMPONIENDO el modelo de "la única, buena y verdadera madre", y se está haciendo con la crianza natural y la lactancia, mucha gente piensa que todo esto es una tontería y un invento para dejar a las madres en el hogar.

Así pues, bajo mi punto de vista, lo que hay que hacer es apoyar este modelo de crianza pero desde un punto moderado, sin miedos ni imposiciones, y haciendo ver que el problema no está en la crianza natural, sino en los radicalismos y en los movimientos anti-igualdad.

Besos.

Enrique dijo...

Esto último que te he dicho de la crianza natural y la lactancia materna, por cierto, es lo que viene a señalar Elizabeth Badinter en "El conflicto la mujer y la madre". Tal y como señaló "Una mamá española en Alemania", en la entrada sobre Elizabeth Badinter que puse en mi blog, no es que esta autora critique la lactancia y la crianza natural, sino que pretende mostrar cómo poco a poco hacen que las mujeres tengan que decidir entre "ser madres" o "ser mujeres", lo cual pasa por decidir entre seguir las pautas de "la buena madre" o "no ser madre porque eres mala".

Saludos.

Anónimo dijo...

Enrique, ya sabes que soy novata en el mundillo del feminismo y el sexismo, así que no entiendo por qué el artículo es sexista si madres y padres no son iguales. Nosotras nos embarazamos, parimos, damos la teta. Vosotros no. Saray

Enrique dijo...

Saray:

Tal y como ya te expliqué en el correo que te mandé a tu hotmail, una de las primeras cosas que tienes que tener muy claras para comperder el feminismo, son los conceptos.

Así pues, independientemente de si leíste los links o no, te explico desde el principio y por partes.

Tienes que tener claros, para comprender por qué es sexista el artículo de la revista, estos tres términos:

- Sexo: Viene determinado por la biología, por la genética, en función de si eres XX o XY. Es lo que te conforma como MACHO (XY) o HEMBRA (XX). Obviamente, sexualmente hablando, machos y hembras no somos iguales.

- Género: Está conformado por la cultura, por la sociedad, por la educación. Consiste en cómo se construye tu personalidad en base a los valores transmitidos de generación en generación, y marca la diferencia entre VARONES y MUJERES. Ser varón o mujer, no se da por la biología. No se nace varón o mujer, sino que se hace, se construye.

El hecho de que un macho tenga características socialmente "varoniles", es decir, que tienda más a la agresividad, que no llore, que sea más independiente, que tienda a rechazar los roles de cuidado, no tiene un origen genético, ni su base es cerebal, sino que el origen es educativo. Y el hecho de que una hembra sea "femenina", no es por la biología, sino por la cultura también.

Por eso hay machos que parecen "mujeres" y hembras que parecen "hombres".

Además, el feminismo también muestra que hay otros géneros, como por ejemplo los y las "queer", que significa raro, extraño. No se identifican ni como varones ni como mujeres; no se identifican ni dentro de los roles y las características asignadasa chicos y chicas (identidad de género). Pero sí puedes identificarte como macho o hembra (identidad de sexo).

- Sexismo: Consiste en la atribución de una serie de características (buenas o malas) a las personas en función de su sexo. Es decir, es la idea de que lo biológico DETERMINA lo psicológico. Es la idea de que el simple hecho de ser hembra o macho te conforma de un modo u otro, en el ámbito emocional, psicológico, conductual... Es la idea de que por tener pene, eres fuerte, bruto, piensas solamente en el sexo, etc; y que si tienes vagina, eres dulce, delicada, amas a los niños y las niñas, etc.

Así pues, no es lo mismo decir "TODOS los hombres odian la crianza" (porque encasilla a todos los varones en un rol sólo por ser varones), que decir "ALGUNOS hombres odian la crianza Y OTROS no".

El artículo de la revista, si es sexista, es porque enmarca al padre dentro de un rol determinado sólo por ser macho, y a la madre en otro rol diferente por ser hembra.

Si un artículo dice "todas las chicas pueden dar a luz", no está siendo sexista, porque hace referencia a una función determinada por la biología. Está hablando del sexo. Pero si dice "todas las chicas DESEAN dar a luz", sí está siendo sexista, porque está atribuyendo un gusto generalizado a un sexo, sólo por ser de ese sexo. Y además es una idea equivocada.

Espero que me haya explicado bien.

Besos.

Anónimo dijo...

A ti lo que te pasa es que eres un machista que quiere robarle el bebé a su madre, pero mucho ojito, asqueroso niñato patriarcal, porque las madres como yo no te lo vamos a permitir. Un padre jamás de los jamases podrá sustituir a la femeneidad de una Madre. Basta ya de patriarcado!!. Aquí manda la madre!. Fuera machistas engreídos que se creen que podrán controlar a nuestros hijos toda la vida!.

Enrique dijo...

Anónima:

No tiendo a publicar los comentarios groseros y/o insultantes, pero tú tendrás el honor de "quedar bien" con tu comentario.

Bueno, vamos a ver...

1- ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿?

2- ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿?

3- ¿Dónde he dicho que los hombres tienen que dedicarse a robar bebés?

4- ¿Desde cuándo un/a bebé pertenece a la madre? ¿Es que acaso es un objeto, como un coche, en lugar de un ser humano, que se puede poseer?

5- Un/a bebé sale de un macho y de una hembra. Por lo tanto, ambas partes tienen derecho a cuidarle. Y sobretodo, todo niño y toda niña, para mí, principalmente es hijo/a de quienes le cuidan. Si tú maltratases a tu hijo/a, no te tomaría en cuenta como madre.

6- No se trata de sustituir a nadie, sino de eliminar la concepción tradicional de "el cuidado pertenece a las mujeres". Se trata de implicar al padre junto a la madre (o implicar a los dos padres, en su caso); y de mostrar que un varón puede perfectamente realizar roles de crianza.

7- En las culturas patriarcales mandaba el padre. Él era el cabeza de familia, quien transmitía su apellido, etc (cosa que aún hoy día ocurre). En un matriarcado, tal y como nos muestra el diccionario de la RAE, gobiernan las mujeres, y aunque suele basarse en el amor y el cuidado, como la cultura Mosuo, tienen muchos puntos hembristas, sexistas y fuera de la igualdad. Por lo tanto, ni patriarcado, ni matriarcado, sino igualdad, cuidado y respeto (cosa que te falta a ti, por cierto. Espero que no le enseñes a tu hijo/a a argumentar insultando y faltando al respeto).

8- Por mí, ni manda el padre ni manda la madre: ¡Igualdad y libertad!

Enrique dijo...

Ah, me olvido de una cosa:

9- La feminidad y la masculinidad no van ligadas al sexo. Lo femenino y lo masculino son cul-tu-ra-les.

Perfectamente un macho puede tener rasgos "femeninos" y una hembra "maculinos", simplemente, porque lo masculino y lo femenino, no existen. Solo existen cosas masculinizadas y cosas feminizadas.

Rowina dijo...

@Enrique:

Juaaaaaaaaa!! Qué gran crítica!! Me encantó!! Me reí mucho!! Hahaha. Te banco a muerte

Tengo los ovarios hinchados de tanta nota antipapás. La crianza a veces se hace cargada y una ayuda no viene mal. Ahora, en los momentos lindos, siempre quedan mejor si los compartis con alguien. Además, esos momentos el papá tiene derecho a disfrutarlos también!!

Gracias por estos posts tan bárbaros. Gracias a vos, introducirse en la bloggosfera causa menos histeria :-))))

@Misteriosa:

No leí nada de Gutman. Podés indicarme un libro rápido de leer, por favor? Por lo que decís no me agradará mucho, pero sería interesante echarle un ojo

misteriosa dijo...

Rowina, no sé decirte un libro rápido de leer, porque al final no he leído ninguno. Uno de los más conocidos y que yo quería comprar y leer es "La maternidad y el encuentro con la propia sombra". De todas formas, en la bloggosfera hay copias de textos suyos, un día quiero hacer una recopilación y criticarlos, pero no me termino de decidir porque va a ser "el post interminable" de largo que será.

En todo caso te resumo su idea de tener un bebé: cuando nace el bebé, la mamá y el bebé deben fusionarse (cósmicamente o algo así) como si fueran un sólo ser. Esto se mantendrá hasta los 2 años, donde por supuesto la madre no trabajará ni hará nada que no sea mirar por el bebé. No dice nada del padre durante esos 2 años, por lo que suponemos que está trabajando. Bueno, creo que si la madre se siente triste o agobiada, el hombre puede ofrecerle su hombro para llorar, y poco más (pero que ni se le ocurra coger al bebé o llevárselo de paseo, ¡eso rompería la fusión cósmica de la díada mamá-bebé!). A los 2 años (no dice si exactos o aproximados), el padre SÍ tiene obligación de intervenir. Pero no porque el bebé ya sea mayorcito y tenga más oportunidades de interaccionar con él, sino porque tiene la OBLIGACION de romper un poco la relación mamá-hijo. De lo contrario, la madre podría sobreproteger en exceso al hijo y no dejarle crecer.

Espero que os haya gustado mi resumen!!!!

Saludos

Rowina dijo...

Grasias Misteriosa. Me quedó todo claro con el resumen. Es algo así como lo del cuentito de la media narana y que tu vida es solo la pareja. Los seres queridos y lxs amigxs? "sí bueno, por allá están, se lxs puede ver de vez en cuando pero no demasiado que lo importante es tu amor!!"

Besiños desde Galicia.

Anónimo dijo...

El anónimo (anónima supongo) me ha dejado totalmente anonadada.

Sería interesante que explicara su concepto de machista.Y también eso de "aquí mandan las madres" y "nuestros hijos".

Kuxille

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