sábado, 20 de abril de 2013

Vaginas y penes con patas. O sobre por qué odio el sexo con gente desconocida.

Imagínate que pasas a una discoteca y encuentras a un chico o una chica que tiene un atractivo físico que le gusta mucho, pero se encuentra de espaldas a ti. Quizá en ese momento pensarías en acostarse con esta persona... Pero de pronto se da la vuelta y su cara no le gusta ni lo más mínimo. Entonces esas ganas de hacerlo con esta persona desaparecen, porque esa persona no es solo su cuerpo, también tiene esa cara que no le es agradable.

Imagínate, por otro lado, que esta persona sí tiene una cara que le gusta. En conjunto, con un buen cuerpo y una cara bonita, te atrae y te interesaría tener una relación sexual con esa persona. Pero de repente, siendo tú anarquista o de izquierdas, te encuentras con que esa persona le dice a un amigo o una amiga: "Qué asco me da esa gente que pide por una sanidad pública. Deberían pegarle un tiro en la cabeza. ¿Por qué tengo que pagar yo la salud de otra gente? ¡Qué se mueran los pobres!".

Al escuchar esto... ¿te seguiría atrayendo, por muy guapa que sea esa persona?

A mí, por lo menos, no. No, porque la gente no somos un cuerpo simplemente; también tenemos unas ideas, una forma de ser, unos gustos. Somos cuerpo y mente.

Sin embargo, hay gente que tiene relaciones sexuales con cualquiera, sin conocer a las personas, fijándose solo en su cuerpo. Esta gente, para mí, solo ve trozos de carne; solo ve vaginas y penes con patas.

Y la culpa de que eso suceda, para mí, como dice Kuxille, es que vivimos en un mundo de zombies. Hay mucha gente. Muchas personas que están mezcladas y revueltas... pero tan aisladas como zombies. Los zombies no piensan en el resto, no sienten, no se relacionan. Forman un grupo porque no les queda más remedio para poder comer. Y su unión consiste en el propio interés y no en la amistad, ni en el cariño, ni en el amor.

Cuando era pequeño e iba muy a menudo al pueblo de mi madre y de mi padre, la gente me conocía, sabía de quién soy hijo y nieto, si era o no esudioso, si era más o menos travieso. Y de ese conocimiento, nacía la ayuda, el interés, la preocupación, la amistad.

Cuando yo pasaba a una tienda en mi pueblo, no era un cliente, sin más; era Enrique, un niño de X años, con una familia, con una personalidad. Era alguien estimado a quien el vendedor o la vendedora cedía sus productos con cariño.

Sin embargo, aquí, en la ciudad, soy un montón de monedas. No soy más que alguien que pasa, coge un producto, deja su dinero y se marcha.

Si montasen un parque de atracciones en mi pueblo y yo trabajase como taquillero, sabría que entran en él: Margarita la panadera, que hoy me ha dado una barra de pan y me ha dicho que se la puedo pagar mañana porque me he dejado el monedero en casa; Pepe el maestro, quien, como siempre, además de enseñarme, está encantado de darme un vaso de agua si paso junto a su casa, tengo sed y le pido que me dé un poco de beber; Juana la carpintera, que por fin ha arreglado el columpio y mi prima se lo pasa muy bien montando en él; Miguel el camarero, a quien no le hace falta que le diga que quiero un granizado de limón porque ya sabe más que de sobra que me encanta; Ana la jardinera, que nos deja el parque siempre limpio y hermoso; Antonio el actor, que logra arrancarnos unas lágrimas cada vez que actúa en una obra de teatro. 

Sin embargo, si yo ahora mismo voy a un parque de atracciones... soy un cliente más; soy, antes que una persona, más bien un billete con patas.

Y ésta es la sociedad en la que vivimos: una sociedad aislada, dividida, donde no nos importa conocer a nadie (¡ojo!, cuando hablo de conocer, no me refiero a meterme en la vida de la gene, como las abuelas de mi pueblo...), donde no somos más que cuerpos útiles para una función determinada, al mismo tiempo que somos un estorbo, porque tenemos que competir y nos podemos quitar el puesto de trabajo.

Y de ahí viene que en nuestra sociedad somos vaginas y penes con patas.

Conocer a las personas, el diálogo, la mente, parecen no tener importancia. Y si yo soy un cuerpo y una mente, pero mi mente no la tienen en cuenta, entonces sólo se fijan en mí por mi físico, como si de un trozo de carne me tratase; del mismo modo que un machista va piropeando a las mujeres en la calle y viéndolas como vaginas con patas... La intención que tienen estos hombres es la misma que la gente que busca gente desconocida en una discoteca: con un mejor o peor trato, su única intención es pasar un rato con un cuerpo. Nada más.

De hecho, un ejemplo de cómo la gente que piensa que esto no es así, realmente utiliza a las personas como objetos, lo encontramos en aquellas ocasiones en las que se habla de "intercambios de pareja". Perdonadme, pero yo de pequeño intercambiaba cromos, tazos, chapas, coches, canicas... Y hoy día intercambio dinero por utensilios. Pero yo no soy una propiedad privada, yo no soy un chuletón sacado de una carnicería, yo no soy un objeto. A mí no se me cambia por nada ni por nadie. A mí, ni mi amada ni nadie me alquila a cambio de pasar un buen rato con otra persona.

Y claro, en una sociedad donde se defiende el tratar a la gente como trozos de carne, como oposición a la represión sexual católica, luego no es de extrañar que los trabajadores y las trabajadoras solo sean máquinas que contribuyen a producir capital para la empresa; ni que haya hombres a los que no les importe preocuparse por si la prostituta que hay en la calle está siendo presionada por una mafia a ejercer la prostitución. Tampoco es de extrañar que muchas veces no se formen grupos de amigos y amigas, sino que más bien de colegas que se juntan para pasar el rato; y si tienes un problema, "a mí no me vengas llorando". Tampoco es de extrañar que en las universidades no se vea a gente con la que se puede aprender, dialogar y compartir experiencias, sino más bien a contrincantes que querrán quitarte tu empleo.

Esta sociedad me recuerda a la descrita por Aldus Huxley en Un mundo feliz: una sociedad dividida en clases sociales, en donde cada cual se cree mejor que el resto, en donde el amor deja de existir para tener nada más que sexo con cuerpos, donde nadie escucha tus problemas y prefieren que tomes droga para olvidarlos (toc-toc, psiquiatras...), en donde la gente confunde autonomía con independencia y libertad con libertinaje, en donde se evita el compromiso y por ello la gente no tiene ni amores ni hijas e hijos, en donde solo existen el "yo" y mi deseo.

Por el contrario, preferiría un mundo en donde donde no existan las parejas, sino los amores, los poliamores, pues en ellos se ven humanos sintientes, cuerpos y mentes; donde la escuela no sea ni pública ni privada, sino libertaria; donde los maestros y las maestras no sean autoridad, sino compañeros y compañeras de viaje; donde no existan ni el Padre ni la Madre, sino los padres y las madres; en donde el cuidado sea colectivo y no privado; en donde no haya familias, sino una Tribu; en donde importe el amor a los niños y las niñas en general, sin importar su genética, quién puso los gametos, cuál es su color de piel, etc; en donde la gente se ofrezca a ayudarte sin meterse en tu vida ni decidirla por ti; en donde el sexo no sea un tabú pero tampoco lo único que una a las personas; en donde los compañeros y las compañeras de clase no sean rivales sino una vida y una mente junta a la que poder aprender; donde no se viva en casas sino en sociedad; donde lo comunitario esté igualado a lo personal; donde la unión con las personas se deba al cariño y no a la simple utilidad; donde no exista el dinero y el trabajo sea un medio para la propia supervivencia y la ayuda de la comunidad, en lugar de una forma de explotación, sumisión y empoderamiento; donde mi vida la decida yo y no un politico; en donde la educación busce liberar y no adoctrinar; en donde no seamos ni penes, ni vaginas, ni zombies... sino humanos con cuerpo, mente y sentimientos.

Pero me queda claro, por lo que veo, que de momento esto parece ser mucho pedir... Y me pregunto por qué...

20 comentarios:

Enrique dijo...

Aviso:

Mi crítica no está dirigida al sexo entre personas que se preocupan por las personas (por ejemplo, gente que defiende la sanidad para todo el mundo o lucha contra la pena de muerte); mi crítica no está dirigida al sexo en sí mismo; mi crítica no va dirigida a la gente que apoya el sexo libre, pues yo lo apoyo.

Mi crítica está dirigida al modelo que trata de romper con el sexo tradicional católico y que ha ido a parar a un tipo de sexo anti-humanos; mi crítica está dirgida a un modelo que rompe con el sexo como tabú para imponerlo como obligación; mi crítica está dirigida al sexo por el sexo, con simples cuerpos; mi crítica está dirigida al sexo del macho alfa promovido para que sea desempeñado por todo individuo de la sociedad; mi crítica está dirigida al sexo de la satisfacción de la propia necesidad física y no al contacto y el interés por el bienestar y el disfrute de otras personas.

mamisepa dijo...

Lo siento, pero hoy no coincido contigo (no siempre puede ser hacer la ola).

Imaginemos que quiero hablar de algún tema filosófico o político. Para ello, buscaré a alguien que también tenga ganas de hablar de ese tema filosófico o político. Me dará igual si es hombre, mujer, niño, adulto, o anciano. Ya que la única finalidad en ese momento es charlar sobre ese tema. Y te digo una cosa, casi prefiero que sus ideas sean contrarias a las mías, pues así aprenderé más que si estamos totalmente de acuerdo. No necesito sentirme atraída sexualmente por esa persona para hablar con ella sobre ese tema.

Entonces, ¿por qué al contrario no puede ser igual? Si simplemente tengo ganas de sexo, buscaré a alguien que a mí me atraiga lo suficiente para acostarme con él, y que él tenga las suficientes ganas de hacerlo conmigo. Me dará igual si es de izquierdas o derechas, si estudió carrera o colgó los estudios a los 16. Al decir "me da igual" no quiero decir que no entienda que hoy en día la gente que dejó los estudios a los 16 tiene un problema serio, y no es que me de igual que esas cosas hayan pasado. Pero, "en ese momento", si a él y a mí, sólo nos apetece tener sexo, no veo por qué hemos de compenetrarnos en todo lo demás. De la misma forma que si quiero hablar con alguien (o escucharle) sobre lo mal que lo pasa porque colgó los estudios a los 16, no necesito tener ganas de tener sexo con esa persona.

O sea, no entiendo por qué, para compartir un proyecto político, o de sociedad, u organizar algo para los niños del pueblo, basta que las otras personas y yo coincidamos justo en ese aspecto; pero para tener sexo con alguien, esa persona debe gustarme de forma completa.

Eso sí, si sucede lo que has dicho, que oigo a esa persona diciendo "que se mueran los pobres" o "las mujeres a la cocina", seguramente tendré un bajón de libido, y me dejará de apetecer acostarme con él. Pero puede ocurrir que ninguno de los 2, ni él ni yo, "muestre sus cartas", y que tengamos una relación sexual que nos satisfaga a los 2. ¿Por qué no?

Dicho esto, coincido totalmente con el último párrafo.

Un saludo.

Enrique dijo...

Mamisepa:

Lo de hablar de filosofía es diferente, porque el cuerpo lo ves al instante, pero al hablar de filosofía estás manteniendo contacto con la mente, como digo en la entrada.

Y sí, puede que incluso sea interesante que tenga ideas diferenes, pero no es tan interesante si su peronalidad es negativa y peligrosa, como un/a fascista, por ejemplo, que seguramente tendrá ideas diferentes a las tuyas... y además estaría encantado/a de ponerte la pena de muerte.

¿Que te atrae alguien, quieres acostarte y punto? No estoy en contra. Cada cual que haga lo que quiera; cada cual allá con su conciencia.

Pero, si realmente no te importase tan poco, no habrías dicho que te bajarí la libido de pronto al oírle decir que le da igual que se muera la gente pobre sin sanidad.

Y mira, a mí ese aspecto sí me interesa mucho, porque me gusta relacionarme con las personas conociéndolas al completo. Si me acostase mañana con una mujer y al rato descubro que le he dado placer a alguien que apoya que Kuxille esté fastidiada por la subida de las tasas universitarias... ¡me corto las venas! Porque con alguien así, más que tener sexo, me apetece arrancarle los pelos. De hecho, ya en su momento me interesé bastante por una compañera de clase con quien me llevaba muy bien, con quien estaba muy de acuerdo, con quien podía hablar y compartir mis sentimientos... Una chica fantástica. Hasta que un día su novio le puso los cuernos y se volvió en un ser repugnante. Su cuerpo era el mismo. Seguía estando igual de buena, pero, ¡vaya!, fue su nuevo ser lo que hizo que de pronto dejase de gustarme.

Pero claro, es mucho más cómodo no interesarnos si es de izquierdas o de derechas, ni si respeta o no a la gente, nada, para quedarnos a gusto y con la conciencia tranquila, del mismo modo que a los que acuden a prostitutas no les importa saber si están siendo obligadas a prostituirse por una red de prostitución, o del mismo modo que a mucha gente no le importa ni lo más mínimo si las zapatillas que lleva puestas las fabrican niños y niñas del tercer mundo.

La ignorancia da la felicidad, dicen...

Y sí, no querer saber si piensa X o Y, me parece una forma de tratar a la gente como simples cuerpos.

Y no, yo no hago otros proyectos solamente por tener una idea en común. Para lo demás, también procuro conocer a la gente en su conjunto. Yo no me metería a una ONG sabiendo que explota a sus trabajadores y trabajadoras (como Cruz Roja, que les pone a trabajar a comisión, sin contrato y llegando a nopagarles si no alcanzan un mínimo). Yo no trabajo con compañeros y compañeras de clase que vaguean, hacen trabajos guarros, desprecian al grupo y crean un mal clima, etc. Yo no tendría, en un grupo, por amigo o amiga a alguien que insulta y pega al resto del grupo.

Si estoy con alguien, si entro en un grupo, si hago un proyecto, con la gente que sea, quiero que todo el mundo muestre sus cartas.

La gente no es un cuerpo, a secas. Son cuerpo y mente. Y su mente tiene repercusiones sobre el mundo. Y algunas de esas repercusiones son incluso dañinas para la gente que amo.

Piénsalo: un día, sin saberlo, por no importante la mente, podrías acostarte con un tipo que podría tener la intención de violar a tus hijas dentro de unas semanas.

Solo porque hay en el mundo gente así, se me quitan las ganas de estar con cualquiera sin antes conocerla.

Hay quienes, en mi opinión, no se merecen que les den ni besitos. Por lo menos, en lo que a mí se refiere, por su forma de ser, hay gente que no me merece la pena.

Saludos.

La amante dijo...

¿Quién no podría coincidir contigo, Enrique?

Seré sincera aunque lo que afirme suene fuerte:

Al platicar de filosofía con un individuo con el que no mantienes ningún vínculo humano, no figura un intercambio personal, no acontece un contacto próximo e íntimo a través de ambos, no existe ese nexo de “calidez mamífera”: puedes realizar intercambios intelectuales similares con computadoras avanzadas, ya que el objetivo es meramente utilitario. Yo también lo hago y lo he hecho sin reparos. Se comprende: al fin y al cabo se trataba de un intercambio de conceptos muertos, de teorías inertes, un intercambio frío de abstracciones a las que jamás vi reír ni llorar.

Al relacionarme sexualmente con una persona, el panorama es otro: se abre un abismo infranqueable. ¿Cuándo el sexo ha sido un frío intercambio de entes inertes, incapaces de sentir, incapaces de un movimiento si quiera, como esas vagas abstracciones sin vida que circulan en los libros? ¡Qué helado es el paisaje que se me dibuja al frente, cómo me mata de hambre! Hace mucho frío habitar su mundo, pero no fuera, sino frío en el corazón. ¿Cuándo el sexo ha sido calculador, neutro y objetivo, impasible como el matemático en su asiento, como la misma filosofía? No son conceptos insípidos los que se someten a intercambio, sino cuerpos que tienen un sabor y un olor muy concretos, cuerpos dotados de vida, con nombres propios, cuerpos que se mueven y que respiran. Es, ¡maravíllate!, un intercambio de organismos vivos y sintientes. Y el cuerpo, digan lo que digan ciertas mentalidades puritanas, nunca está desligado de las emociones, de los sentimientos, del alma, del espíritu, del ser interior, como te guste llamarlo. Una sonrisa evoca cosas, puede rehacer o destruir un mundo, una sonrisa se imprime en el alma. ¿Eres indiferente a una sonrisa? ¿Puedes intimar con alguien mucho más que una sonrisa, mucho más que un roce de manos, sin inmutarte, sin sentir nada, sin conmoverte? Que me tomen una mano puede producir tanto, tanto mundo interior, puede alegrarme un día que estaba destinado a la soledad y al llanto. Relacionarse sexualmente implica desnudarse, tocarse, sentirse, besarse, acariciarse, todas esas muestras que en las madres y padres, en los hijos, los hermanos, parientes y amigos se leen como muestras de afecto, de amor. Los gestos y expresiones físicas significan cosas, no son mudas, nos hablan, nos comunican mucho. En el acto sexual existe un vínculo cercano, intimo, es la intimidad por excelencia. ¿Intimar así con alguien y no saber si al día siguiente ha muerto? ¿Haber estado en la cama con quien ahora es un muerto? Si tienes sexo por mera utilidad individual, para tu propio placer, sin cariño o estima por la otra persona, quien disfruta eres tú, pero sólo físicamente: ¿qué hombre se va a preocupar de que esa mujer desconocida cuya vida le interesa un pepino llegue al orgasmo? ¿Quién? Al fin y al cabo, el ya sintió placer, lo hizo todo a su antojo y rápido, y ella se quedó con las ganas, justo a la mitad, además de contraer una enfermedad incurable y mortal. Ese “sexo libre” no es más que basura.

La amante dijo...

Hasta ahora me pregunto cómo esas curvas graciosas, ese talle delicado, esos besos que evocan tanto amor, que son tan cercanos, no generan si quiera un ápice de ternura en esos hombres. ¿Qué se puede esperar? Tampoco los conejitos o los gatitos les generan nada, si hasta matan animales que viven torturados en condiciones deplorables en industrias, sólo por el placer de su paladar. Vivo en otro mundo. No comprendo la frialdad de mi entorno. Veo en la calle a unas mujeres que unos tipos miraron como carnada y, al verlas, mi corazón se conmueve y ni siquiera las conozco, y ni siquiera he mantenido contacto con ellas. Simplemente la forma en la que sus curvas se balancean al caminar me hace gracia, me genera ternura, me recuerda a mi mamá, a un libro especial que leí una vez, y me dolería que algo malo les ocurriese. ¿Cómo esos hombres son tan diferentes? ¿De qué seres se trata? ¿Son realmente humanos? No, esos son psicópatas: el psicópata es el único capaz de desligar las emociones de todo lo que hace, el único que puede llevar a cabo relaciones cálidas, mamíferas, entrañables, similares a las del vientre materno, como lo es el sexo, de forma fría, sin inmutarse. La psicopatía es el mal de la humanidad. ¿No me crees? Mira como está el mundo.

Enrique dijo...

Gracias, La amante, por tus comentarios, ¡y bienvenida al blog!

Estoy totalmente de acuerdo contigo, excepto por una cosa: para mí un intercambio filofósico sí significa algo. Es débil el significado, pero algo significa. Pues para mí las relaciones mentales también son importantes. Y el contacto filosófico es un contacto con parte de la esencia, del ser, de la mente, del alma... de un ser humano.

Me gusta intimar con la gente y mantener una distancia prudencial. Hablar con una amiga es como acariciarme para mí. Y contar mis más profundas intimidades, mis secretos más ocultos, mis deseos... al compartir con ella mis emociones más fuertes y sinceras... para mí es como hacer el amor, pues para mí es desnudar mi mente.

Y mi mente no la desnudo al completo con cualquiera. Me gusta juguetear teniendo conversaciones filosóficas; me gusta enseñar algo más de mi mente con amigos y amigas... Y luego con mi amada, llego a un grado de intimidad mental mucho más profundo. Hay cosas de mí que sólo ella conoce y que solo mostraría a otro amor.

Y solo así, conociéndonos al 100 %, se puede decir que nos amamos de verdad y al completo. Yo no convivo con un cuerpo, sino también con alguien que tiene unas ideas y cuya personalidad condicionará mi vida al esar a su lado.

Mi mente forma parte de mí. Quien se olvida de ella, solo ve mi cuerpo.

Saludos.

mamisepa dijo...

Enrique:

"Y sí, puede que incluso sea interesante que tenga ideas diferenes, pero no es tan interesante si su peronalidad es negativa y peligrosa, como un/a fascista, por ejemplo, que seguramente tendrá ideas diferentes a las tuyas... y además estaría encantado/a de ponerte la pena de muerte."

En esto estoy de acuerdo. Una cosa es tener ideas diferentes y debatirlas o escucharlas, y otra que sea tan tan diferente, y tan tan radical, que no haya nada sobre lo que debatir.

"Pero, si realmente no te importase tan poco, no habrías dicho que te bajarí la libido de pronto al oírle decir que le da igual que se muera la gente pobre sin sanidad.".

Tienes razón. Pero yo digo que podría ser que ninguno de los 2 se pronuncie sobre ese tema, y por tanto ninguno de los 2 sepa cómo piensa el otro. Y que resulte que hay la suficiente atracción sexual para hacer el acto y pasarlo bien. Luego cada uno a su casa y Dios en la de todos.

De todas formas, esto es la teoría. Imagino que yo no sería capaz de acostarme así con el primero que encuentre en la calle. pero tampoco creo que deba estar de acuerdo con esa persona en todo.

Por poner un ejemplo con la comida. Si tienes un buen sueldo, vives holgadamente, puedes preocuparte en buscar comida ecológica, que sea de tu zona para ayudar a la economía local, que a los animales no se les trate muy mal, etc etc. Pero si en tu casa estuviérais pasando hambre pero hambre de verdad, y tienes la posibilidad de conseguir una barra de pan, o robándola sino comprándola. Y al que se la compras, no te cae bien del todo, hay cosas en que no coincides con él, aunque tampoco es un violador ni un maltratador. Y resulta que es el único en muchos KM a la redonda que vende barras de pan. ¿Me dirás de verdad, que consentirías en seguir pasando hambre, sólo porque no es anarquista como tú? ¿No le comprarías la barra de pan?

Es que yo creo que lo mismo puede sucederle a otras necesidades biológicas que tenemos, como la necesidad de sexo (que se pongan como se pongan, hay necesidad, y que no venga ningún puritano/a a decirme que no lo necesito). Aunque esa persona tenga rasgos en su carácter que a mí no me convencesn, no veo por qué, en un momento dado, no podemos ponernos de acuerdo, para satisfacernos ambos esa necesidad, sin necesidad de unir nuestras almas para siempre.

(sigo)

mamisepa dijo...

Lo que dices de las prostitutas, yo no he hablado de acudir a prostitución, lo que yo digo no incluye ningún otro intercambio (ni de dinero ni de bienes) nada más que el pasar un rato agusto los 2, libremente por supuesto, y sin coacciones de ningún tipo. Entonces, yo no uso mi poder (económico) sobre otra persona. Por tanto no tiene sentido que haya una mafia detrás, explotándole a cambio de... NADA.

"Si estoy con alguien, si entro en un grupo, si hago un proyecto, con la gente que sea, quiero que todo el mundo muestre sus cartas. "

¿Pero tiene que mostrar TODAS sus cartas? ¿En todos los aspectos? ¿Tienen que indicar su orientación sexual, y dar una lista de las últimas veces que tuvieron sexo? ¿Eso, para montar un mercadillo de libros? Pues para mí no. Yo, para montar un mercadillo de libros, necesito gente dispuesta a montar un mercadillo de libros, y que no sean especuladores que los pongan a precio de oro. No me interesa su orientación sexual, ni si lo hacen mucho o poco. De hecho, creo que eso sería entrometerme donde no me llaman.

De la misma forma, para tener sexo con alguien, no necesito que siempre esté dispuesto a montar un mercadillo de libros. De hecho, lo más probable es que ni se lo pregunte.

(sigo)

mamisepa dijo...

Respecto al comentario de La amante, no estoy en absoluto de acuerdo. Espero que no te enfades pero yo también seré directa:

Me parece el típico discurso topicazo que siempre siempre ha usado el patriarcado con las mujeres, para dominar, controlar y reprimier su sexualidad.

Pero empezaré por el principio:

"Al platicar de filosofía con un individuo con el que no mantienes ningún vínculo humano, no figura un intercambio personal, no acontece un contacto próximo e íntimo a través de ambos, no existe ese nexo de “calidez mamífera”"

Pues no estoy en absoluto de acuerdo. Yo he tenido "encuentros" con personas a las que he visto UNA vez en mi vida, y que seguramente no volveré a ver jamás, y es curioso cómo en un par de minutos "conectamos", y empezamos a hablar de temas profundos e interesantes, como si nos conociéramos de toda la vida. Te hablo de una conversación que ha durado 15 minutos de mi vida, con alguien de quien no recuerdo su nombre, y que vete a saber por dónde para ahora, y sin embargo, para mí, han sido conversaciones especiales. Las tengo guardadas en un rinconcito especial de mi alma. Aún me pregunto "¿cómo pudo ser? qué cosas!". He sentido más "calidez mamífera" en esos encuentros que con algunas personas a las que conozco bastante más y que sé perfectamente dónde están ahora mismo y qué vida llevan, y a quienes saludo si veo por la calle.

"¿Cuándo el sexo ha sido un frío intercambio de entes inertes, incapaces de sentir, incapaces de un movimiento si quiera, como esas vagas abstracciones sin vida que circulan en los libros?"

Pues por desgracia, muchísimas veces. Matrimonios de conveniencia, prostitutas obligadas a hacer exactamente eso, hombres que acudían a ellas y ya está... No es ninguna novedad el sexo sin amor. Lo único que es una novedad es que por fin se nos abra la posibilidad a las mujeres de decir que también podemos disfrutar con ello. Y me da a mí que esto es lo que en el fondo "escuece". Al sistema no le escuece el sexo sin amor. De hecho, se ha fomentado desde siempre: al empujar a las mujeres a casarse con un rico, aunque fuera un estúpido integral; al empujar a los hombres a casarse con una de su "clase" aunque fuera una tonta rematada y sin conciencia. Al promover el sistema prostitucional. ¿Necesitamos más ejemplos?

"Y el cuerpo, digan lo que digan ciertas mentalidades puritanas, nunca está desligado de las emociones, de los sentimientos, del alma, del espíritu, del ser interior, como te guste llamarlo". En esto coincido. Y de hecho, viniendo del funeral de tu padre, lo raro sería que te apeteciera tener relaciones sexuales. Así es. Hay que tener "disposición" para ello. Y la otra persona también. Y esa persona, aunque no tenga que ser el amor de nuestra vida, preferimos que al menos "nos caiga bien". Pero no necesitamos que nos caiga bien en TODOS los aspectos de la vida.

(sigo)

mamisepa dijo...

"¿Intimar así con alguien y no saber si al día siguiente ha muerto? ¿Haber estado en la cama con quien ahora es un muerto?"

¿Y por qué tiene que ser esto más doloroso que no saber nada de alguien con quien compartiste trocitos de tu alma? Fíjate, una de esas personas especiales que he dicho antes, en realidad la vi algo más de 15 minutos. Fue mi profesora de inglés, particular. Enseguida conecté de forma especial con ella. aparte de enseñarme inglés, me enseñó vida, emociones, profundidad. Leíamos el libro "Las diosas de cada mujer" en inglés y comentábamos sobre él, con esto te lo digo todo. Luego, cuando acabamos ese libro, uno de Deepak Chopra. Estas cosas no las haces con cualquiera. Con ella "ocurrió". Y para mí siempre ha sido alguien especial. De todo lo que me enseñó, el inglés es lo menos. Estuve mucho tiempo sin saber de ella, y me sabía mal, me daba pena, era un hueco en mi corazón. Por suerte nos reencontramos en Facebook. Para mí, el solo hecho de tenerla ahí, aunque ahora casi no hablamos nunca, es importante. Y digo yo, ¿por qué creéis que con un "rollete de una noche" tengo que sentir NECESARIAMENTE lo mismo?

"Si tienes sexo por mera utilidad individual, para tu propio placer, sin cariño o estima por la otra persona, quien disfruta eres tú, pero sólo físicamente: ¿qué hombre se va a preocupar de que esa mujer desconocida cuya vida le interesa un pepino llegue al orgasmo? ¿Quién?"

Acabáramos. Es esto. O sea, el machismo de toda la vida. Y, ¡qué catástrofe! ¡NIngún hombre me querrá si no lo doy todo por él! Pues anda que no hay hombres que buscan lo mismo.. Sólo es cuestión de coincidir en el espacio y el tiempo. No necesito que me quiera ni que me diga "sin ti no soy nada". Y claro que sería importante el placer DE LOS DOS. Ni sólo el suyo, ni sólo el mío. Si él sólo va a lo suyo, pues habrá sido un error en mi vida. Anda que no hay mujeres casadas con un egoísta que sólo va a lo suyo; eso sí, las "apariencias", de "puerta para afuera", una sonrisa muy mona y aquí nos queremos mucho, que el anillo de casada es la pera limonera.

(sigo)

mamisepa dijo...


" además de contraer una enfermedad incurable y mortal"

venga, otro topicazo, Dios mío. Primero, para eso están los preservativos. Y si el tío en cuestión no quiere, pues fin de la relación sexual. Esas cosas hay que acordarlas ANTES, no esperar al momento, no sea que con las ganas nos dejemos llevar. Y segundo, ¿sabes la de gente casada que es infiel y sin condón? ¿Sabes cuántas mujeres fieles que sólo se han acostado con su marido, han contraído el SIDA (a mí no me da miedo llamarlo por su nombre)? El SIDA (y otras ETS), no se propagan porque ahora "estemos perdiendo los valores"; se propagan porque la gente (con perdón) es idiota y no usa condón y piensa "a mí no me pasará". Con un tema tan serio de salud, soy así de tajante. Le duela a quien le duela. La infidelidad ha existido siempre. La solución no es la castidad, sino la inteligencia. Porque tú puedes ser muy casta y muy fiel, y tu compañero no. ¿Y entonces qué? Para prevenir el SIDA, hay que educar y concienciar a TODA LA SOCIEDAD. Y luego ya, "si eso", hablamos de moralidades y de sexo con o sin amor.

"el psicópata es el único capaz de desligar las emociones de todo lo que hace, el único que puede llevar a cabo relaciones cálidas, mamíferas, entrañables, similares a las del vientre materno, como lo es el sexo, de forma fría, sin inmutarse. La psicopatía es el mal de la humanidad." Pues mira, yo pienso que tal veza un poco de psicopatía le va bien al mundo. ¿Te imaginas tener que gestionar una emergencia en una central nuclear sin desligarte de tus emociones? Sí, a veces, es IMPRESCINDIBLE dejar tus emociones a un lado y usar la cabeza.

Es que... lo siento, pero me recuerdas una viñeta que puso Enrique donde un hombre decía "Nosotros somos inteligentes, las mujeres emocionales". Todas le silbaban "fuera fuera". Luego llega la mujer cómplice del hombre y dice "Los hombres son fríos y calculadores, las mujeres estamos cerca de la calidez del corazón" y todas le hacen la ola. El caso es que, tanto el hombre como la mujer han dicho lo mismo, pero de otra forma. Y yo veo que tú intentas decir que debemos ser emocionales, no racionales ni frías ni calculadoras (cualidades que el patriarcado siempre criticó en las mujeres y alabó en los hombres).

En resumen, para mí tu discurso es completamente patriarcal. Destinado -una vez más- a reprimir la sexualidad de las mujeres. Sólo que cada vez hay que esforzarse más en buscar palabras que "suenen bien" porque a muchas ya no nos la dais con queso.

Un saludo.

Enrique dijo...

Mamisepa:

"Pero yo digo que podría ser que ninguno de los 2 se pronuncie sobre ese tema, y por tanto ninguno de los 2 sepa cómo piensa el otro. Y que resulte que hay la suficiente atracción sexual para hacer el acto y pasarlo bien. Luego cada uno a su casa y Dios en la de todos".

Y eso es justamente de lo que me quejo. No del sexo en sí mismo; no del sexo libre, sino del desinterés por hablar primero, por conocer a la persona un poco. Eso me parece similar a que si mañana surge el rumor de que X empresa utiliza a niños y niñas para fabricar sus productos, y tú dices: "Bueno, sí, es cierto, está mal que se explote a niños y niñas, pero mira, puede resultar que yo no me entere, que yo no me informe sobre si el rumor es cierto, y siga comprando a esa empresa". No me parece bien. Yo prefiero saber algo de esa persona antes que acostarme con ella; no solo por no tratarla como un simple trozo de carne por el cual voy a obtener placer, sino que también para saber si esa persona es alguien que se merece que yo le dé placer.

"De todas formas, esto es la teoría. Imagino que yo no sería capaz de acostarme así con el primero que encuentre en la calle. pero tampoco creo que deba estar de acuerdo con esa persona en todo".

No se trata de estar de acuerdo en todo. Yo no estoy de acuerdo con Kuxille y la amo. Tampoco estoy de acuerdo con toda la gente de mi círculo de amigos y amigas, y eso no quita que haga alguna amiga y algún amigo a quienes quiero (bueno, al chico ahora le odio, pues se fue con el novio, se puso con el modelo de amor romántico después de que siempre me dijo que no le parecía bien ese modelo, y no he vuelto a verle. Pero si corta bien que aparece de repente a llamarte...).

No, no se trata de estar de acuerdo en todo. Se trata de tener un mínimo de datos que te permita hacer un balance sobre su personalidad. Si encuentro una mujer que resulta ser alguien a quien solo le interesa su propio placer, o por ejemplo, una de esas súper mamás que opinan que los varones solo somos botes con esperma para darles hijos/as, por muy, muy anarquista que sea, mucho que concurde en ciertas ideas, deja de gustarme automáticamente. Será para mí, quizá, alguien interesante para conversar, pero no alguien interesante con quien convivir o con quien acostarse. Alguien que te ve como una especie de virus inyecta-semen, no me merece la pena.

Seguramente, si te atrae mucho un chico y te dice una amiga que te va a dejar a medias, que solo le interesa entrar y dejarte ahí tirada, o que te va a presionar para hacerlo sin preservativo... por mucho que concuerdes con sus ideas, simplemente por su pésima personalidad, ya no intentarías nada con él.

Pues a eso me refiero: a interesarnos en recoger algunos datos que nos hagan ver más allá de la simple carne, a fin de no objetivizar.

En cuanto al hombre de la barra de pan... Es una obligación para mí comprarle. Pero, sinceramente, me gustaría no tener que comprarle. En primer lugar, porque pienso que debería dejar de existir el dinero, y que cada vez que pagamos a alguien, le estamos prostituyendo. En segundo lugar, tu ejemplo no me vale, porque es similar a si me dices que mañana hay una III Guerra Mundial y quedan 5 hombres contados y por satisfaccer tu necesidad te vas con uno de ellos sí o sí, prácticamente por obligación, y además en un machista de mierda a quien no querrías ni tener que ver.

Pero mira, resulta que no hay solo una persona que vende pan, y sé que hay gente que vende pan en mejores y peores principios y condiciones, y procuro comprar a quien parece ser mejor persona, o con quien puedo tener mejor cercanía y confianza. Por ejemplo, no compro a multinacionales, porque sé que son capitalistas, que promueven el libre mercado y que explotan gente. Antes compro al pequeño comercio, y si además vive en mi barrio y tengo contacto con esa persona, mejor que mejor.

Sigo.

Enrique dijo...

Lo de las prostitutas lo dije para comparar el desinterés por conocer a la persona con quien te vas a acostar, con el desinerés con saber en qué condición está la prostituta.

Ahora bien, te voy a dar dos datos más por los cuales no me gusta hacerlo con personas desconocidas:

1- La gente de mi generación, desgraciadamente, está más atrasada que la de la tuya. Como dice Basta de sexismo, la creencia de la igualdad es peor que la propia desigualdad. Esto hace que cada vez haya gente más denigrante con quien acostarte. ¿Te acuerdas de la entrada que hice sobre el machismo en la juventud actual? ¿Te acuerdas que puse el link de una viñeta? Pues bien: si entras en esa página, cuyo nombre no quiero mencionar para evitar que venga gente aquí de ahí (es que estoy harto de discutir en esa página), verás que no hay más que gente inmadura que no para de decir cosas como "le pagué la bebida a la chica y no me la pude tirar" (o sea, que ven a todas las mujeres como prostitutas a las que se les compra con una invitación), o que piensa lo de "empezamos a liarnos y luego no quiso seguir. ¡Vaya cerda! ¡Que termine lo que ha empezado!"; o quienes directamente intentan a toda costa hacerlo sin preservativo.

Y pufff, a mí me daría mucha cosa ir con una de esas personas que por haber gastado gasolina en llevarme a un lado se cree que ya tiene derecho sobre mi cuerpo, que además piensa que debo hacerlo más por el compromiso de que "he empezado" que porque yo quiera, etc.

Definitivamente tengo claro que sin conocer a alguien no me aventuro a nada; ni siquiera para montar una asociación por los niños y las niñas de África, que luego hay mucho listo y mucha lista que busca quejarse del sistema, pero aprovecharse de él, y montas la asociación... y al cabo de unos meses va con un cochazo de lujo a costa del dinero recaudado para la gente de África.

"Yo, para montar un mercadillo de libros, necesito gente dispuesta a montar un mercadillo de libros, y que no sean especuladores que los pongan a precio de oro"

No, para ese caso la orientación sexual me es indiferente. Al igual que lo sería si quiere acostarse o no conmigo, pues si quiere hacerlo conmigo, por algo será (así que me da igual si es hetero, bisexual o se siente pokemon).

Pero fíjate como hasta para lo del mercadillo sí te es importante un aspecto de su mente, un aspecto de su mentalidad, pues has dicho que no quieres que especule. Si especula, ya no es tan buena persona para ti, ya no merece la pena para hacer el proyecto. Ergo... te estás informando y no solo utilizando su cuerpo como una fuerza de trabajo más.

Por último, y repito por si acaso, no me molesta el sexo sin amor, sino el sexo que trata a las personas como muñecas hinchables. Si no entras en contacto un poco con la mente, me parece que estás tomando a la persona como un objeto. Y eso es tener un sexo patriarcal; un sexo donde solo importa el propio disfrute, un sexo ligado a los valores masculinos, como el egoísmo y el poder, y no los femeninos, como el respeto.

Si un machista te piropea en la calle, le da igual lo que piensas, le da igual cómo te sientes al piropeate, le da igual si te está respetando o no; solo le interesa sentirse bien consigo mismo, sentirse el macho alfa, obtener el placer de piropearte. Y eso lo hace porque te ve como un cuerpo nada más.

Eso es el sexo sin conocer algo "del alma", por llamarlo de alguna manera. El sexo del macho alfa, el sexo masculinizado, el sexo desligado de la personalidad, el sexo con cuerpos nada más.

Y eso es lo que se ha promovido siempre: que los varones solo sean cuerpos que van a la guerra; que las muejeres solo sean recipientes que generan bebés; que el campesinado solo sean máquinas que alimentan al patrón; que los obreros y las obreras solo sean fuerzas de trabajo a merced del capitalismo; etc.

Sigo.

Enrique dijo...

Termino:

Como he visto recientemente en Facebook: búscate una mujer con cerebro, porque vagina tienen todas.

El varón que solo busca cuerpos en una discoteca y no se preocupa por la mente, no se diferencia mucho del machirulo callejero.


Pd: No voy a comentarte por La amante. Ya que lo haga ella si quiere. Pero solo te voy a hacer mención a lo que dices de que "si no quiere hacerlo con preservativo se terminó la relación".

No es tan sencillo. Hoy día no solo está en la juventud la idea de que la mujer que lo hace con todos es una guarra, sino al mismo tiempo fluye la idea de que una mujer debe estar dispuesta para un hombre si no quiere quedar como una resentida puritana. O sea, hay una doble moral, en la que hagas lo que hagas está mal. Y eso confunde a las chicas y las presiona a tener sexo. Los amigos y las amigas de tus hijas podrían llegar a meterse con ellas tanto si tienen sexo frecuente, como si no quieren hacerlo porque no hay ninguno que les atraiga. La presión para tener sexo existe. Por lo que el verdadero sexo libre, es incluso hoy día una utopía.

De hecho, la misma Basta de sexismo, tan concienciada que está del panorama que tenemos, acabó accediendo con un ex, según ella dijo en su blog, a hacerlo sin preservativo, por presión, por cómo fue criada en esta sociedad.

Sobre todo la libertad sexual es una utopía si tenemos en cuenta que los medios anticonceptivos no tienen acceso fácil a todo el mundo.

Incluso en España, antes de que el PSOE pusiese a la venta en farmacias la píldora del día después, teníamos el frío panorama de que una mujer solo podía disponer de una única píldora para toda su vida. Es decir, que si te fallaba el condón, la tomabas, y en otra ocasión eras violada, podían denegártela. U otro ejemplo: la gestación y el parto forman parte de la sexualidad masculina, y no son respetados como es debido. La sexualidad femenina no es libre al completo a menos que te encuentres con gente respetuosa. Por lo tanto, más conveniente es preocuparse por cómo es alguien antes de acostarse sin más.

Saludos.

Enrique dijo...

Corrección: Quise decir que la gestación y el parto forman parte de la sexualidad femenina, no de la maculina, obviamente...

Y aclaro: lo de no interesarme la orientación sexual y otros aspectos, se debe a que no son relevantes para conocer la personalidad. La homosexualidad, la bisexualidad y la heterosexualidad, el género, tus cromosomas, etc, no indican nada sobre tu personalidad. Un varón y una mujer pueden ser igual de buenas o malas personas indistintamente de su orientación sexual. Ahora bien, mucho dicen de él y ella si son machistas, fascistas, nazis, homófobos, xenófobos, neo-capitalistas, etc.

Anónimo dijo...

Me gustó mucho el post. Opino que tienes razón, que hay gente que pasa a una disco y solo ve ganado.

Fíjate que se lleva lo de contar a cuántxs se ha tirado unx, como quien cuenta dinero, trofeos, y que las personas ahora se clasifican en dos grupos, follables o no follables.

Total deshumanización!!

Margarina dijo...

Enrique, maravilloso, estoy súper deacuerdo contigo y eso que en muchas cosas que has escrito en tu blogger no coisidimos, hago mías estas palabras:

"Mi crítica no está dirigida al sexo entre personas que se preocupan por las personas (por ejemplo, gente que defiende la sanidad para todo el mundo o lucha contra la pena de muerte); mi crítica no está dirigida al sexo en sí mismo; mi crítica no va dirigida a la gente que apoya el sexo libre, pues yo lo apoyo.

Mi crítica está dirigida al modelo que trata de romper con el sexo tradicional católico y que ha ido a parar a un tipo de sexo anti-humanos; mi crítica está dirgida a un modelo que rompe con el sexo como tabú para imponerlo como obligación; mi crítica está dirigida al sexo por el sexo, con simples cuerpos; mi crítica está dirigida al sexo del macho alfa promovido para que sea desempeñado por todo individuo de la sociedad; mi crítica está dirigida al sexo de la satisfacción de la propia necesidad física y no al contacto y el interés por el bienestar y el disfrute de otras personas."

Enrique dijo...

Margarina:

Gracias y bienvenida al blog.

Y bueno, ya que dice que hay cosas en las que no estás de acuerdo, te hago saber que este blog tiene sus puertas abiertas al debate.

Si un día te apetece, siempre puedes comentar cuando no estés de acuerdo conmigo y compartirnos y punto de vista.

Quizá aprendamos algo el uno del otro.

Un saludo.

mamisepa dijo...

Enrique, he vuelto a leer este debate, ahora que voy teniendo algo de tiempo, y me quedó pendiente responderte una cosa. En su día sabía que me había quedado pendiente, pero un día por otro... no lo he hecho.

Respecto a este párrafo que has escrito:

"De hecho, la misma Basta de sexismo, tan concienciada que está del panorama que tenemos, acabó accediendo con un ex, según ella dijo en su blog, a hacerlo sin preservativo, por presión, por cómo fue criada en esta sociedad."

Así fue, y seguramente le ha pasado a más gente. Pero yo creo que ya es importante cuál es tu punto de partida. ¿Partes de la idea de que hay que usar preservativos SIEMPRE y procuras llevarlos encima? ¿O partes de la base de que "yo soy mu macho y lo hago a pelo porque el SIDA es de maricones y a mí no me va a pasar"?

Ciertamente, para pillar el SIDA, basta que tengas UNA relación sin protección, por tanto en los 2 casos puedes cogerlo. Puedes tener tan mala suerte que la única vez que lo hagas sin protección lo pilles, y puede pasar que te acuestes con 5 personas distintas "a pelo" y no lo pilles.

Pero quiero creer que estaremos de acuerdo en que, si tus principios son "hay que usar preservativos y siempre llevo encima", estás disminuyendo mucho tus posibilidades de tener "la mala suerte". El caso es que la lotería te puede tocar, tanto si compras un sólo número como si compras 10. Pero si compras 10, aumentas tus probabilidades de acertar.

Por eso, pensar que hay que usar preservativos y llevarlos encima, no es una garantía 100% de que no te vaya a pasar nada. Pero sí es un buen punto de partida, mucho mejor que el hacerlo siempre a pelo "porque a mí no me va a pasar".

POr cierto, no sabía eso que has dicho de la píldora del día después. ¿Sólo se podía usar una vez en la vida? Dios mío, cuánto nos queda por hacer en este país...

Enrique dijo...

Mamisepa:

Como yo siempre digo: sin condón no meto ni la puntita. xD

Sí, hay que usar preservativo siempre. Pero recuerda que no todo el mundo tiene una buena educación sexual. Hay quienes aún piensan que a la primera no hay riesgo de gestación; quienes piensan que el preservativo es pecado; y quienes simplemente han nacido en familias en las que nunca les enseñaron a tener esas responsabilidades. Además de que los medios anticonceptivos, por desgracia, no están al alcance de todo el mundo en todas las naciones.

Y sí: solo había una píldora por persona. Además, no se podía encontrar en todas las localidades (no te la daban en un ambulatorio corriente). Por ejemplo, si vivías en Getafe, una ciudad de la Comunidad de Madrid, tenías que irte entre semana (en finde el centro estaba cerrado) a Madrid capital, a la clínica especializada en donde te la daban. Por supuesto, muy probablemente tendrías que encontrar primero un centro de asistencia social para saber dónde ir, porque no lo sabía ni el tato. Una vez que llegabas, te tomaban los datos y te la daban. Esa y ninguna más.

Afortunadamente el PSOE cambió esto y permitió su venta en las farmacias. Ahora venden 2 en una caja por 20 € (quizá haya cambiado el precio con la subida del IVA, no lo sé). Pero, ssssssh, no lo digas muy alto y cuéntaselo a tus hijas al oído, no sea que pase alguno o alguna del PP cerca y vayan corriendo a contarle a Rajoy que con tanto problema del paro y los sobres de Bárcenas se han olvidado de quitarlas.

Un abrazo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...