viernes, 23 de mayo de 2014

Sobre la tribu o el clan contra la familia.

Muchas veces se lee por ahí que feminismo pretende destruir la familia. Yo no soy quién para hablar por mis compañeras y compañeros feministas, así que hablaré solo por mí. Y, en mi caso, efectivamente, estoy total y absolutamente de acuerdo con la destrucción de la familia.

Básicamente, porque odio la familia y amo las familias.

Familia procede del latín famulus y venía a ser el conjunto de esclavos y esclavas que el pater familias disponía en la casa. Posteriormente vino a incluir a la esposa y a los hijos y las hijas que, cual propiedad privada, tenía el padre.

Y esa familia, aunque ha variado en número y forma, ha estado sujeta a un mismo patrón: en ella debía haber al menos un varón, una mujer e hijos o hijas.

Por ello detesto la familia y abogo por la diversidad familiar, de tal forma que cada conjunto de personas, convivan como convivan, se enlacen matrimonialmente o no, tengan hijos e hijas o no, tengan parentesco o no, sean del sexo que sea... pueda considerarse como familia.

Hace un tiempo, buscando para mi otro blog una viñeta que simbolizase la diversidad familiar, encontré ésta como la más completa:

Sí a la diversidad familiar


Posteriormente, hace poco encontré otra más amplia que además de con el sexo, juega con la edad y con el color de piel, y a parte no hace esa absurda distinción de "mujer - rosa", "varón - azul":


Sin embargo, me sabe a poco, la verdad.

Al final, sea como sea la familia según estas imágenes, el caso es que debe haber padres, madres, abuelos y/o abuelas con hijos, hijas, nietos y/o nietas. Hemos avanzado en la inclusión de la unión entre personas homosexuales y de diferentes culturas, además de en la aceptación de familias monoparentales, pero, ¿y si una familia no quiere tener descendencia? Y más aún: ¿y si resulta que quiero juntarme con un amigo, con una amiga, con un grupo de amigos y amigas... por quien/es no siento ni amor ni deseo sexual... y adoptar a una criatura? O, ¿y si nos amamos entre tres? ¿Y si el amor se da entre dos y quieren convivir además con un amigo o una amiga a quien esa pareja considera como si fuese de la familia? ¿Y si...?

En resumen: ¿Por qué tiene que haber niños y niñas de por medio? ¿Por qué no pueden formar familia una pareja, un trío o un grupo de amigas y amigos? ¿Por qué no pueden convivir dos parejas juntas? ¿Por qué no pueden convivir dos varones o dos mujeres que salen a la vez con una tercera parte? ¿Por qué no podía considerarse como familia a un bloque de pisos que conviven cordial y amistosamente? ¿Por qué no podría considerarse como familia... a toda la especie humana?

Y es que, para mí familia no solo debería tener un significado más amplio, de tal forma que las personas puedan organizarse y auto-gestionarse como lo deseen, tengan o no parentesco, tengan o no hijos o hijas, haya o no amor conyugal de por medio; sino que además debería existir libertad para que tal concepto alcance a todos los seres del mundo, de tal manera que todo el mundo ayude a todo el mundo y conviva en paz y armonía con todas las personas del barrio, del pueblo, del planeta... de tal manera que las familias sean tribus o clanes.

¿Y por qué prefiero hablar de tribus o clanes antes que de familia? Porque la familia se basa en la obligación afectiva; las manada, por el contrario, en la elección.

Nacemos en una familia, la sociedad nos vincula a ella y nos dicta que debemos amarla y protegerla porque sí, porque tiene nuestra sangre y es lo que toca. No importa que te maltraten, que no te quieran o que no te apoyen. En la sociedad se dicta que es tu familia y si no te gusta, no hay otra.

La tribu, por el contrario, puede construirse y disolverse, y se basa en lazos afectivos que se refuerzan día a día mediante la cooperación, la ayuda mutua, la solidaridad y el diálogo. Si tu padre y tu madre te maltratan, te marchas y listo. No decidiste nacer; no les debes nada. Y antes que ser de su propiedad, solo te perteneces a ti. Más que su hijo o hija, eres persona, y como toda persona, mereces respeto. Puedes ir y volver cuando quieras, y puedes juntarte con quien lo desees. No importa la sangre, no importa el parentesco; tan solo importan las ganas de estar con alguien.

En la familia, hay roles establecidos jerárquicamente. El clan, por el contrario, procura lo mejor para el grupo y para cada integrante del mismo. En un clan, Leo no tiene por qué seguir las normas patriarcales. No necesita ser quien sale a buscar dinero mientras Estrella se queda en casa, ni tiene por qué dar órdenes ni proteger a su compañera como si de un ser débil se tratase. Noemi no tiene por qué esperar a que Manuel le dé todo por caridad, ni tiene que esperar a que siempre sea ella la acompañada hasta casa por si le ocurre algo en la calle. En una tribu, Alfonso e Irene dan lo mejor de sí; intercambian roles, se apoyan, cuidan y protegen mutuamente; se adaptan lo mejor posible a las condiciones; no se basan en la caridad, sino en la cooperación, el mutualismo y el comunismo, respetando las libertades individuales; no se imponen normas, sino que hablan como personas maduras y responsables para establecerlas en común acuerdo; y son personas que permanecen juntas porque quieren y se aman.

No quiero familias. Por mi parte, ¡que ardan todas ellas!

La unión de personas debe ser como un equipo sin líderes, ni jerarquías, ni roles, auto-organizándose y tomando las decisiones entre todo el mundo, sin que prevalezca una parte sobre la otra, porque gana más dinero o porque lo ordena la sociedad. 


5 comentarios:

mamisepa dijo...

¡qué guay! Yo también detesto "la" familia. Y estoy encantada de que por culpa (más bien diría "gracias a") las feministas, la familia tradicional que conocíamos se vaya al garete.

Yo estoy convencida de que el día en que seamos capaces de separar lo que es la pareja y lo que son los hijos, seremos todos mucho más felices. Sin llegar a según qué extremos, y más que nada por eso de ir poco a poco, a veces he pensado: Por ejemplo, una pareja que ya tiene 2 hijos, y uno de los 2 quiere tener el tercero pero el otro no quiere. ¿Por qué no puede haber una solución en que todos sean felices? Si se aman como pareja, ¿por qué no, el conyuge que quiere tener hijo, que lo tenga en solitario? De esta forma, son pareja, y además, cada uno tiene los hijos que deseaba (el que quiere dos, dos; y el que quiere tres, tres). Hay muchas opciones, pero desde luego, estoy frita del guión pre-establecido "parejita hombre-mujer que deben quererse hasta la muerte y tienen hijos"·. ¿Por qué tanto miedo a explorar otros caminos? ¿A tener hijos por un lado y parejas (o lo que se tercie) por otro?

Un saludo.

un ignorante dijo...

¿Y por qué no admitir relaciones con especies no-humanas? ¿O relaciones afectivo-sexuales entre adultos e infantes? ¿O relaciones afectivo-sexuales entre progenitores y prole? ¿O mantener relaciones con múltiples parejas (o tríos o cuartetos o lo que se tercie) sin admitir compromisos o proyectos compartidos? ¿O no mantener relación alguna —AKA ascetismo social, hikikomori—? ¿O relaciones sentimentales con objetos?

Enrique dijo...

Un ignorante:

Considero que solo se pueden mantener relaciones cuando todas las partes integrantes de la relación están de acuerdo y lo hacen con total consciencia y libertad.

Por lo tanto, no se pueden mantener relaciones con especies no-humanas, porque las especies no-humanas no deciden libremente permanecer con su "pareja", sino que es obligada a quedarse (es decir, es esclavitud).

Con infantes, ocurre lo mismo: los niños y las niñas no pueden dar su consentimiento consciente y libre, porque no tienen capacidad para ello.

Entre progenitores y prole, cuando la prole es mayor de edad, no lo veo mal. No es algo que me guste; pero que otras personas hagan lo que les plazca. Eso sí, que tengan cuidado... que ya sabemos que los hijos y las hijas nacen con problemas.

Lo de las múltiples parejas, totalmente de acuerdo. Ahora bien, debería cambiar el modelo social o aumentar la responsabilidad humana para que ese tipo de relaciones dejen de causar problemas. Ya sabrás la cantidad de casos de hijos e hijas que nacen sin padre porque se marchan y se irresponsabilizan de sus deberes como padres, por ejemplo.

¿No mantener relación alguna? Por supuesto.

Y con objetos... cada cual que haga lo que quiera, pero lo dicho: un objeto no es un ente consciente que da su consentimiento libremente. Uno o una puede sentir que mantiene una relación con un objeto, si quiere, pero no será por ello una relación.

un ignorante dijo...

¿Y se puede ser equidistante a cualquiera de las opciones? ¿Se puede serlo éticamente? ¿Políticamente? ¿Es posible que una parte de la sociedad (empresa, familia, asociación, asamblea —AKA iglesia—) sobreviva sin nuevos miembros? ¿Es posible que una sociedad sobreviva si todos los que la componen deciden no mantener relación alguna? ¿Qué no se deba atacar a aquellos que no siguen es lo mismo que decir que no existe criterio alguno para ordenar las conductas más apropiadas para la sociedad de las que lo son menos? ¿Toda conexión afectivo-sexual, con consentimiento de las partes, es legítima? ¿En qué consiste el consentimiento (consciente y libre)? ¿Un capricho puede ser consciente y libre? ¿Puede haber consentimiento si una de las partes depende de la otra? ¿Y si la dependencia ya no es efectiva pero en el pasado existió? ¿Cuáles son las partes en una conexión afectivo-sexual —o en otras palabras, qué pasa con los terceros—? ¿Por qué se institucionalizan las conexiones afectivo-sexuales? ¿Cuál es la diferencia entre una conexión efímera y duradera? ¿Es posible un consentimiento real (consciente, libre) cuando los estándares y lo que las partes esperan de la relación es distinto? ¿La relación acaba en la voluntad de las partes —fines intrínsecos, extrínsecos, trascendentales—?

un ignorante dijo...

Adenda: ¿Cuándo un tribu o un clan dejan de ser tal? ¿Pueden crecer en tamaño ilimitadamente? ¿En qué sentido las relaciones dentro de un clan (o tribu) son más horizontales, igualitarias y qué sentido son más jerárquicas (aunque la violencia efectiva esté disimulada)? ¿El problema del clan no es el nepotismo? ¿Realmente uno puede marcharse a otro lugar? ¿A dónde? ¿A qué precio? ¿No están las ideas que manejas de tribu, manada, clan y familia construidas en el aire? ¿Pueden construirse organizaciones estables basadas sólo en el voluntarismo de quienes las constituyen? Si se puede, ¿cuándo haya desacuerdo en el nivel de compromiso, seguridad, estabilidad de dicha estructura, no buscarán aquellos que se sientan inseguros mecanismos para atar a aquellos de los que dudan? Si no se puede, ¿qué más hace falta?
¿No es precisamente la rigidez de la sangre (que no es elegida, frente a la cuadrilla de amigos que sí lo es) lo que hace que permanezca? ¿No se disuelven las cuadrillas de amigos cuando divergen las trayectorias de aquellas personas que las conforman? ¿Y si no lo hacen no es porque los proyectos de vida confluyen? ¿Cuándo se habla del clan elegido (elegido, verbigracia, para los adultos que han elegido cohabitar, no para los niños que crían) frente a la familia de sangre, no tiene ese clan cadenas igualmente reales en el proyecto de vida que comparten sus miembros? ¿Es más libre uno para romper las cadenas que se ha forjado para vincularse con su comunidad (y perder la inversión en tiempo y recursos, en adaptación a dicho proyecto de vida, perder la estructura de relaciones) que para romper los lazos de sangre (y perder las ventajas que esos mismos lazos conllevan)? ¿Es una muestra de libertad romper los lazos siempre?

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