miércoles, 7 de diciembre de 2016

Nunca digas "No todos los hombres".

Imagínate que vas por la calle caminando tranquilamente. De pronto, alguien te saca un arma y te roba. Entonces, le cuentas el suceso a un amigo o a una amiga y su respuesta es: "¡Pero no todas las personas roban!".

Ahora supón que vas otro día a hacerte un análisis de sangre y el enfermero o la enfermera te pincha tan mal que del daño que te hace te deja un moratón. Entonces, al rato, hablas con esa amiga o ese amigo y, como se dedica a la enfermería, su respuesta indignada es: "¡Pero no todas las personas que nos dedicamos a la enfermería pinchamos mal!".

Por último, ponte en el supuesto de que, paseando por la calle, un perro se te tira encima y te muerde. Entonces, en otro momento, cuando se lo cuentas a tu amigo o amiga (que, por cierto, tiene perro), te responde: "¡Pero no todos los perros muerden!".

¿Tendrían algún sentido esas respuestas? Queda claro que no; no porque, sencillamente, con tales respuestas se están minimizando, infravalorando, apartando a un lado tus quejas; y con ellas solo se busca desviar la atención del tema y centrar el foco en la frustración egocentrista de ese amigo o esa amiga a quien le cuentas tus problemas.

Cuando las y los feministas hablan de lo que sufren las mujeres en la sociedad hetero-patriarcal capitalista en la que vivimos, lo que buscan es criticar un sistema injusto, asesino, violento, que reduce a las mujeres a personas de segunda categoría, a ser el segundo sexo que queda en desventaja con respecto al varón. No se busca atacar a nadie en específico por decir: "Las mujeres sufren acoso callejero, son despedidas por quedarse en periodo de gestación o cobran menos por el mismo trabajo". 

En serio. Si te sientes ofendido, quizá tienes un serio problema de egocentrismo. Quizá, como reza el refrán, quien se pica ajos come; o tal vez es que se cree el ladrón que todos son de su misma condición. Vaya la diosa Atenea a saber. 

Pero el caso es que con tu "Not all men" (no todos los hombres), lo que estás haciendo, sencilla y llanamente, es desviar la atención. Con esa frase buscas, o tal vez lo haces sin querer, por ignorancia, el que se deje de centrar la mirada en los problemas que sufren las mujeres para que solamente nos fijemos en que pobrecito tú, que te has sentido, en tu egocentrismo recalcitrante, herido en tu orgullo.

Porque, honestamente, nadie te ha mencionado explícitamente. Nadie ha hablado de ti, ni ha dicho que tú seas en concreto un violador, un maltratador, etc. 

Cuando una mujer dice: "Estoy harta de que me acosen por la calle", no ha dicho ni que tú te dediques a acosar, ni que todos los varones del mundo son unos babosos acosadores.

Cuando una feminista dice que se asesinan a X mujeres en el mundo, ni ha dicho que tú seas un asesino, ni que todos los varones del mundo hayan matado a una mujer alguna vez en la vida.

Cuando una mujer comenta: "Ayer sufrí un ejemplo más de micromachismo: pedí una cerveza y mi novio un vaso de agua, y el camarero le puso la cerveza a mi novio y el agua me la puso a mí", con ello no ha querido decir ni que tú hayas hecho eso alguna vez en tu vida ni que todos los varones del mundo se dediquen a hacer ese micromachismo en concreto.

Cuando una feminista se queja de las mujeres cobran menos por el mismo trabajo, no está diciendo que tú te dediques a pagar menos a una mujer que a un hombre.

No todo gira a tu alrededor. 

Así pues, chicos, cuando una mujer se queje de los problemas que le causan el machismo y la misoginia de la sociedad, no respondáis: "No todos los hombres". Ella no ha hablado de todos los hombres, sino de cómo le afecta la sociedad patriarcal en la que vivimos.

Escuchad a esa feminista y hacedle saber que la entendéis. Acompañadla en su queja y frustración. No tratéis de desviar la atención con un tema que no viene a cuento, solo porque en vuestro egocentrismo os sentís atacados y ofendidos sin sentido alguno.

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