viernes, 27 de marzo de 2015

¿De quién es la Educación?

La Educación no es del Estado. No es de un Gobierno. No es cosa de docentes. No es algo que lleven a cabo solo padres y madres. No se da en un punto en concreto. No debe ser usurpada por entidades privadas para intereses financieros. No ha de pertenecer solo a los y las menores de edad, pues no debe guardarse simplemente para las personas en un pequeño instante de su vida. No debe tener fronteras. No pertenece solo a varones, o a heterosexuales, o a gente de piel blanca. La Educación no debe estar atada a un centro educativo, provisto de rejas y vallas. No se adquiere tragando libros. No debe acapararla una entidad religiosa. No fue creada para gente capaz de alcanzar la "excelencia"; menos aún cuando ningún ser humano del mundo es "excelente". No es de bilingües. No es de las empresas, quienes pueden utilizarla a su antojo cual herramienta. 

La Educación es de quien vive en Francia, Colombia, Afganistán, Egipto, Nigeria... Es de gente alta, mediana, baja. Es de personas de piel negra, blanca, morena. Es de quien camina y de quien va en silla de ruedas. Es de personas con ceguera, sordomudez, autismo, parálisis cerebral, leucemia, espina bífida... y de gente malamente llamada "normal", pues nadie en este mundo es "normal". Es de quien se le dan bien las matemáticas y de quien se le dan mal. Es de quien quiere dedicarse a la Medicina, a la Física, a la Ingeniería, a la Pedagogía... y de quien quiere dedicarse a la mecánica, la fontanería, la alfarería, la peluquería, a la música... Es de quien quiere ser profesional del deporte y de quien no. Es de quien le gusta leer y de quien no. Es de quien le aburren las Ciencias Naturales y de quien le fascinan. Es de quien quiere estudiar y de quien no quiere hacerlo en ese momento.

Porque la educación es de vosotros y vosotras; es de nosotros y nosotras; es de ellas y ellos; es de él; es de ella; es tuya; es mía.

La Educación... nos pertenece a todo el mundo. Es de la sociedad.


Que no nos engañen:  
nadie tiene derecho a  
robarnos la educación.

domingo, 8 de marzo de 2015

Sobre el concepto de opresión.

Hoy, 8 de Marzo, Día de la Mujer, considero oportuno publicar una reflexión sobre la opresión.

Se entiende por opresión como el sometimiento que recibe una persona o una colectividad por parte de otra persona u otro grupo de personas.

Desde los grupos feministas, anti-racistas, anarquistas, etc, decimos que el pueblo, las mujeres, las personas extranjeras, los animales, la gente de piel oscura, quienes no son hetersosexuales... son grupos que han sufrido, históricamente, la opresión por parte de otros colectivos privilegiados (la especie humana, la gente blanca, los y las heterosexuales, los varones, quienes han gobernado y gobiernan los pueblos, la gente adinerada...).

Pero existen ciertos colectivos (masculinistas -neomachistas-, nazis, capitalistas...) que pretenden hacernos creer que son los varones, la patronal, los y las nacionales, etc, quienes sufren realmente la opresión.

No tardan en mostrar sus ejemplos: los varones van en mayor proporción a las guerras, las empresas corren el riesgo de quebrar, se da ayudas a la población extranjera, hay un día del orgullo homosexual y no del heterosexual, etc.

Es decir, utilizan los impulsos dados a los sectores discriminados y las desventajas que en ocasiones conllevan estar en el poder para mostrarse como víctimas y así mantener intacto el orden social (pre)establecido y de este modo mantener sus privilegios.

Nada más lejos de la realidad.

Imaginemos que vienen extraterrestres a nuestro planeta y que llegan extremadamente hambrientos y sedientos y que necesitan con urgencia que les demos asistencia. Supongamos que hay dos tipos: extraterrestres de color rojo y extraterrestres de color verde; y que por razones desconocidas, los extraterrestres de color rojo no nos caen bien y decidimos ayudar única y exclusivamente a los extraterrestres verdes.

¿Qué extraterrestres son privilegiados y cuáles no? Obviamente, los extraterrestres verdes, que van a poder comer y beber, son privilegiados; y que a los rojos les estamos discriminando.

Ahora imaginemos que, de repente, algunos extraterrestres verdes se atragantan con la comida hasta el punto de que algunos de ellos fallecen.

Así pues, tendríamos la siguiente situación:

- Porcentaje de extraterrestres verdes que padecen atragantamiento: 100 %.

- Porcentaje de extraterrestres rojos que se han atragantado: 0 %

- Porcentaje de extraterrestres verdes que han fallecido mientras comían: 30 %.

-Porcentaje de extraterrestres rojos que han fallecido por no poder comer: 0 %.

Viendo este panorama, algún grupo de extraterrestres verdes, al oír la queja de extraterrestres rojos de que son discriminados por la especie humana, podrían argumentar: "Pero nosotros nos atragantamos más". Y, por supuesto, sonaría ridículo. Ridículo porque el poder ahogarse ingiriendo comida no deja en peor posición que a quien no tiene nada que comer.

Y esto pasa con determinados grupos: utilizan las desgracias que sufren por estar en la posición dominante como excusa para hacerse ver como víctimas, cuando no lo son. Por no decir que son víctimas de sus propios colectivos.

Julio César no estaba oprimido por la plebe porque a él le asesinaron. Julio César, para empezar, fue asesinado por quienes estaban a su nivel; y para terminar, su traición fue fruto de su privilegio, que se le volvió en contra. Un daño colateral.

Cuando un varón muere en un accidente laboral, está en situación desfavorecida con respecto a la patronal, que le controla y le somete a tal situación, pero no por las personas que están en paro y que desearían poder tener accidentes laborales antes que estar en casa sufriendo porque no saben cuándo podrían verse sin agua y sin luz en casa.

El hecho de que una autónoma o un autónomo pueda acabar cerrando su negocio no pone a esa persona como oprimida frente a quienes viven en la calle y jamás entrará su negocio en quiebra.

Que una persona que va en silla de ruedas pueda subir a la primera planta de un centro educativo en ascensor mientras que el resto del alumnado tiene que hacerlo por las escaleras, no quiere decir que quien está en la silla de ruedas es una persona privilegiada.

Tiene que quedar claro que opresión, como indiqué al inicio, es el sometimiento que recibe una persona o una colectividad por parte de otra persona u otro grupo de personas, de modo que el primer grupo está desfavorecido y el segundo privilegiado.

Por ende, cuando en un país gobiernan varones y mandan a varones a la guerra, no son las mujeres las que les están oprimiendo a ellos, sino que se están machacando entre los propios varones, los cuales están divididos en dos grupos: uno privilegiado y otro oprimido.

Un varón que es albañil y se encuentra al lado de una mujer aparejadora, no está oprimido frente a ella en tanto que varón, sino por su condición social. Y ella está desfavorecida ante este varón por ser mujer.

No mezclemos churras con merinas. 

Poder fallecer mientras comes no te torna en persona desfavorecida respecto a quienes viven en la extrema pobreza.

Tu condición de varón, heterosexual, blanco... puede a veces acarrearte ciertos problemas, pero no te oprime en absoluto.
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