viernes, 19 de diciembre de 2014

Evaluar de forma positiva.

Ya en su momento expliqué que estoy en contra de las calificaciones; y también mostré en otra entrada que mi postura es totalmente reacia a los exámenes.

Pero eso no quiere decir que me oponga a la evaluación.

Evaluar es importante. Es algo que hacemos constantemente para verificar si algo está bien o si necesita ser modificado. Por ejemplo, si al finalizar esta entrada la releo para comprobar que no hay faltas de ortografía, o para añadir o quitar algo que no me suena bien... estoy evaluando el trabajo desempeñado.

El problema está en que en nuestro Sistema Educativo tenemos la desgracia de que la evaluación no se utiliza de un modo positivo.

La evaluación, en nuestros centros educativos, se emplea prácticamente para medir y calificar, sin aportar ningún dato de interés y útil para el alumnado. Porque... ¿qué quiere decir un 4, un 5, un 7 o un 10? ¿Que se sabe mucho? ¿Qué se sabe poco? ¿Que se conoce mucho o poco respecto a qué? ¿Que se sabe poco o mucho a juicio de quién? ¿Eso que se sabe por cuánto tiempo se va a seguir conociendo; es decir, el aprendizaje es comprensivo o simplemente memorístico y no tardará en olvidarse? ¿Es realmente necesario conocer lo enseñado en ese preciso momento?

Una nota no dice nada. Bien puede calificarse algo como bueno y ser olvidado a los tres días; o que se haya copiado; o que se haya respondido mecánicamente sin haberse comprendido; de tal modo que la calificación no mide lo que se supone que se trata de medir.

A veces la evaluación se utiliza para corregir. Pero... ¿para corregir el qué? ¿Para corregir la actitud de no meterse de memoria todo un temario, para corregir un "mal pensar" o qué?

También se emplea la evaluación para clasificar. "Tú vales, tú no vales. Tú eres una persona muy inteligente y tú muy idiota. Tú te tragas todo cuanto te digo y tú no. Tú aquí, tú allá, tú más lejos y tú fuera". Vamos, que sirve para acostumbrar al personal a un sistema capitalista y jerárquico donde las personas son constantemente clasificadas y posicionadas en un lugar para mantener un orden burgués y dictatorial.

Asimismo, la evaluación se usa como premio o castigo. La consigna es: si haces lo que te digo, te llevarás un aprobado como premio; si no, un suspenso. Si aprendes lo que queremos que aprendas y reproduces lo que queremos que reproduzcas, se te califica positivamente; en caso contrario, negativamente.

Otro uso de la evaluación es la certificación. Si sigues el sendero correcto, te marcaremos como "persona cualificada en reproducir el orden social" y por ende te damos un título; si no, como "ser paleto y/o rebelde que merece la exclusión social" que carece de titulación.

Ahora bien, la evaluación, en lugar de tener estos usos negativos, debería tener un objetivo positivo. Y ese es el de aprender.

La evaluación, usada de forma positiva, debe ser formativa, es decir, servir para que las personas puedan formarse, puedan aprender.

La evaluación formativa es la evaluación que se desempeña durante el proceso de aprendizaje-enseñanza y sirve para tomar decisiones a la hora de mejorar dicho proceso. Tales decisiones han de ser tomadas, por supuesto, conjuntamente entre el profesorado y el alumnado, tratándose no solo de una evaluación dirigida a los y las estudiantes, sino que además al equipo docente, de tal modo que los y las discentes puedan rendir más y el profesorado cambiar su forma de proceder a fin de que su trabajo llegue mejor a las chicas y los chicos.

La evaluación formativa sirve para eso: para formar; para mejorar. Porque lo importante no es una nota final, no es que se te coloque en un lado u otro, ni premiarte o castigarte. Lo importante es que se pueda aprender.

Si yo al escribir una entrada escribo "veso" en lugar de "beso" y alguien, sin hacerme ver el error y hablar conmigo, deja de leerme automáticamente (a modo de suspenso), habré perdido a un lector o una lectora, pero mi falta de ortografía persistirá en el tiempo.

La esencia de la evaluación debería estar en comprender dónde se está fallando y pensar cómo hay que mejorarlo.

Y mientras sigamos poniendo simples calificaciones; mientras la evaluación no sea más que una herramienta confundida con poner exámenes o pasar tests; mientras evaluar sea un ejercicio de calificar y clasificar; mientras que el amor por el aprendizaje se convierta en un sufrimiento a causa del castigo del suspenso... no nos deberá extrañar que ya desde la niñez haya quienes vean al profesorado, a la escuela y al aprendizaje... como si del coco se tratase.

martes, 18 de noviembre de 2014

Si no te importa que aprendan, ¿por qué eres docente?

"En mi clase solo aprueba el 10 %. Es decir, que como sois alrededor de cien, solo aprobaréis diez".

Esto es lo que, orgullosamente, un profesor de mi facultad nos dijo una vez, el primer día de clase. A este profesor le encantaba ver que mucha gente suspendía su asignatura. Lo tomaba como algo fantástico que le enaltecía el ego. Él sentía que un o una buena docente es quien hace que aprobar su asignatura sea misión imposible. 

Si quienes estudiábamos su materia comprendíamos o no los contenidos... le era indiferente. El hecho de que aprendiésemos le importaba un pimiento. Solo quería inspirar temor y regodearse ante el resto del equipo docente de la facultad de lo que nos costaba llegar al 5. 

Y esto es, para mí, bochornoso.

La misión de un profesor o una profesora, no es enseñar, ni complicar o facilitar su asignatura. El trabajo del profesorado consiste, básica y secillamente, en que el alumnado aprenda. Si no consigues que tus discentes aprendan, entonces no puedes considerar que estés enseñando. Y si no enseñas, no te puedes sentir docente. Al menos no buen o buena docente.

Y es que...

- Para enseñar hay que poner el énfasis en el proceso de aprendizaje y no tanto en el proceso de enseñanza.

- Para enseñar hay que esforzarse todo lo que se pueda para que la mayoría de tus alumnas y alumnos comprendan lo que les pretendes transmitir, y no acabar sintiendo empatía por quienes "te lamen el culo" y enemistándote con quienes "no quieren dar un palo al agua". Si a alguien le cuesta más aprender o le parecen tus clases poco interesantes, no le abandones, sino apáñatelas para conseguir llegar al fondo de esa persona.

- Para enseñar hay que tener presente que no solo hay que conocer contenidos. También es preciso saber conseguir que aprendan y aprenderte a tus alumnos y alumnas.

- Para enseñar hay que tener una mente abierta, comprendiendo que tú no vales más que tus aprendices; y que en la tarea de enseñar, también se aprende. El profesorado es alumnado al mismo tiempo; y los educandos, docentes a su vez.

- Para enseñar no basta con saber ser maestra o maestro. También hay que amar la profesión y querer serlo.

Y si no te gusta; si no te interesa el aprendizaje de tu alumnado; si vas a irresponsabilizarte de tus chicos y chicas y a hacer mal tu trabajo... ¿por qué puñetas eres docente?

martes, 4 de noviembre de 2014

Los riesgos del masculinismo para los derechos de la infancia.

Como ya sabemos, uno de los retos del feminismo en la actualidad, está en la lucha contra el llamado movimiento masculinista, que no es otra cosa más que el machismo de toda la vida con un discurso renovado y camuflado de una supuesta búsqueda de igualdad, a fin de perpetuar los privilegios masculinos y, por ende, mantener la opresión del género femenino (o sea, que no es que sea una lucha reciente, sino la misma de toda la vida).

Pero la lucha contra este machismo con un nuevo discurso, no solo debe formar parte del feminismo. También de quienes nos consideramos paidocentristas; o lo que es lo mismo, anti-adultistas.

Como ya sabemos, por otras entradas anteriores publicadas en este blog, el adultismo es, básicamente, un sistema mediante el cual las personas que no han alcanzado la edad adulta (bebés, infantes, niños y niñas, adolescentes y jóvenes) quedan subordinadas a las personas que sín han alcanzado la adultez.

El adultismo se expresa mediante la idea de que las personas adultas son superiores a las más jóvenes, llegándose a otorgar, por este motivo, entre otras cuestiones, el derecho a faltarles al respeto, de tratarles como objetos que se pueden poseer y controlar a su antojo, y de proveer medidas políticas, económicas, educativas... centradas en el bienestar propio, sin tener en cuenta los sentimientos y las opiniones de menor edad.

¿Y qué tiene que ver el masculinismo con el adultocentrismo? 

Ya en su momento vimos que el adultismo y el machismo tienen mucho en común, ya que siguen la misma lógica. Y si el masculinismo es una forma nueva de machismo, cabe suponer, como es obvio, que este movimiento misógino (y, como ya veremos más adelante, misándrico) es, por ende y por definición, adultista.

Pero veámoslo con detalle y detenimiento; bien ejemplificado.

El masculinismo (de en adelante, como siempre, neo-machismo) perjudica gravemente no solo a la lucha por la igualdad entre varones y mujeres, sino que también a la infancia, y esto se debe a las propuestas adultocentristas que persiguen:


1- Desde el neo-machismo se quiere imponer la custodia compartida automática.

Los y las feministas y pro-feministas estamos a favor de la custodia compartida. Y más aún: de la crianza compartida. Por ello asociaciones como Conciliación Real Ya (CRYA) y Plataforma por Permisos Iguales e Intrasferibles de Nacimiento y Adopción (PPIINA), son y están integradas por feministas.

Pero, como es obvio, la custodia compartida no queremos que sea automática. Es decir: queremos que se investigue si es mejor que la criatura esté, tras el divorcio, tanto con el padre como con la madre, o si es mejor que la custodia la lleve solo el padre o solo la madre.

¿Y por qué es esto así? Muy sencillo. Supongamos que Ana, de 6 años, era violada por su padre y la madre decide divorciarse de su marido por esta razón; y que Javier, de 8 años, era maltratado por su madre y que su padre decide divorciarse de su esposa por esta razón. ¿Es correcto dejar a cada criatura con su violador y con su maltratadora? Por supuesto, rotundamente no.

También hay casos en los que no existió ningún tipo de agresión, pero sucede que el padre o la madre se va a pasar tantas horas trabajando que no va a tener tiempo para prestar tiempo y atención a la niña o el niño, o que antes del divorcio apenas se ocupó de la criatura, y en esos casos tampoco se puede optar por una custodia compartida automática.

Claro, muchos varones no se ocupan de los niños y las niñas... y luego hablan de "la bruja que me quitó a mi hijo o hija".

Por este motivo, tras el divorcio, hay que hacer un estudio que determine qué es lo mejor para la niña o el niño. 

Y de aquí que en este sentido los neo-machistas son adultistas: miran solo por el bien y el deseo de este grupo de machistas adultos, que quieren la custodia compartida de forma automática, a riesgo de mantener a los niños y las niñas junto a personas peligrosas. 


2- Creen que los niños y las niñas inventan abusos y malostratos, y les califican como personas enfermas mentales si se atreven a denunciar.

Desde el neo-machismo no deja de hablarse del falso e inexistente Síndrome de Alienación Parental, idea con la cual se busca silenciar y martirizar a las criaturas que padecen agresiones y abusos sexuales.

En lugar de creerles, tenderles una mano, apoyarles, hacer ciencia... pretenden que, automáticamente, la criatura que denuncia una agresión o un abuso, sea considerada como un ser a quien le han lavado el cerebro. Con ello pretenden cambiar custodias y que los niños y las niñas permanezcan con sus agresor o agresora.

Una idea perversa que defiende las violaciones y los malos tratos. Ya veis cuál es la verdadera cara de esta gente...

Por eso una vez en una entrada de mi otro blog hice este meme:




3- Desde el neo-machismo se busca recuperar la antigua figura del padre; es decir, el autoritarismo paterno.

Todo cuanto sea bajar del podio a un varón, no es percibido desde el neo-machismo como algo que trae beneficios a la igualdad de las mujeres con respecto a los hombres, sino, por supuesto, como una amenaza al mantenimiento de los privilegios masculinos.

Es por ello que una de las quejas de los neo-machismos es que el padre no tenga la posición de control, superioridad e importancia que tenían antes.

No digo que haya que faltarle al respeto a los padres. Pero como paidocentrista, me alegro de que el modelo del pater familias que tenía la suma autoridad sobre los hijos y las hijas, que podía vender a las criaturas e incluso condenarlas a muerte, esté desapareciendo.

Los niños y las niñas no son seres inferiores, sino iguales, a sus madres y padres. Hay que respetarles y tratarles con cariño, y guiarles para que sepan orientarse en la vida. 

Eso implica que el modelo de pater familias, para nada democrático, es perjudicial para la autonomía y el desarrollo de la infancia. Y por lo tanto, pretender recuperar ese puesto autoritarista, es adultocentrista.


4- Los neo-machistas se inventan denuncias falsas por parte de las mujeres.

Las denuncias falsas por violencia de género o por violación a mujeres son una pequeña parte de las denuncias totales. Sin embargo, los neo-machistas, deseosos de impedir el empoderamiento femenino, inventan que las denuncias falsas son, hablando irónicamente, de un 925 %. ¿Qué trae esto como consecuencia? Dos cosas. Por un lado, asustar a las mujeres que quieren denunciar, ya que en lugar de sentirse respaldadas y animarse a denunciar, finalidad que perseguía la ley de violencia de género en España, con ello sienten que van a ser acusadas... y tienen miedo de hacerlo. Por otro lado, eliminar la presunción de inocencia. En efecto, al inventar que hay tantas denuncias falsas, buscan que la mujer que saca valor para denunciar, en lugar de ser vista como una persona denunciante, sea tildada y acusada de un delito de denuncia falsa directamente. Cambian la ciencia por la fe; y hacen ver lo que no hay para asustar a las mujeres.

¿Y qué tiene que ver esto con el adultismo? Pues, como ya vimos en otra entrada, que la violencia de género también la padecen, indirectamente, los niños y las niñas cuyas madres son maltratadas. Esa violencia de las mujeres es vivida por sus hijos e hijas como una tortura, como un infierno. Y si las mujeres no pueden denunciar por el temor que estos machistas están creando, entonces habrá más niñas y más niños que sigan sufriendo.


5- Los neo-machistas son sexistas. 

Y en tanto que son sexistas, no ven en los niños y las niñas personas libres e iguales con derecho a crecer persiguiendo lo que aman, sino seres a quienes hay que amoldar a unos patrones de conducta (pre)establecidos.

La educación sexista es adultista por definición.


6- Desde el masculinismo se apoya la deshechabilidad infantil, al fomentarse el abandono de niños y niñas.

Supongamos que Jaime y Marta tienen relaciones sexuales y que se rompe el preservativo, dando lugar a que ella queda en periodo de gestación. Imaginemos que ella no quiere abortar... y él sí quiere que ella aborte. Así pues, ante la negativa de ella, éste desaparece, la abandona y la deja sola al cuidado de un o una bebé que también es de él y de quien él también es responsable.

¿Es esto correcto? Por supuesto que no. Ambas partes, padre y madre, deben cumplir con lo que es no simplemtne su derecho, sino que también su obligación: cuidar a ese ser nacido.

Pues bien, los masculinistas, tan adultocentristas que son, están a favor de tratar a las criaturas cuales mierda y cuales basura, entendiendo por derecho suyo el irresponsabilizarse totalmente de un ser humano nacido y de cuya existencia son co-causantes.


7- Ven a los hijos y las hijas como una propiedad de la cual no quieren preocuparse si no pueden utilizarla para fastidiar a la ex-pareja.

Para los neo-machistas, los niños y las niñas no son más que herramientas a su merced. Y si tienen que utilizar a las criaturas para hacer daño, lo hacen.

Es por ello que tras el divorcio no ven en sus hijos e hijas a sus hijos e hijas, sino a propiedades que hay que ganar para conseguir fastidiar a la ex-pareja.

En realidad no quieren una custodia compartida para disfrutar con los niños y las niñas, sino porque tratan de molestar a su ex-pareja con ello. Y, si no consiguen la compartida... ¿qué sucede? Que, de repente, ¡oh casualidad!, sus hijos e hijas les importan bien poco.

Por eso hay tanto neo-machista que, cuando no obtiene la custodia compartida, se queja de que tienen que pasar una pensión a la madre.

Pero vamos, a ver: ¿es que no se dan cuenta que ese dinero no es para que la madre se vaya de prostitutos o a ver París, sino para que los niños y las niñas puedan comer, tener ropa y acceder a otras necesidades básicas?

Si tanto quieren a sus hijos e  hijas, ¿por qué se quejan de tener que pasar una paga que les beneficia?

Si yo mañana tengo que poner dinero para contribuir al bienestar de una persona a la que amo, lo hago con mucho gusto, y no a regañadientes y con quejas.

Está claro, por sus protestas, que su prole les importan bien poco.


Conclusión:

Como ya hemos visto, a esta gente, sus hijos y sus hijas no les importan en absoluto. No forman asociaciones por la crianza compartida desde el primer segundo de vida de la criatura, no toman responsabilidades en cuanto a los derechos reproductivos se refiere (relegan toda la presión en las mujeres), apenas se ocupan de sus hijos e hijas (con cambiar un par de pañales consideran que ya lo tienen todo hecho), quieren tratar a las criaturas como mentirosas y enfermas mentales, se creen superiores a los infantes, les dejan sufriendo al no movilizarse en contra de la violencia de género... y buscan mantener a las criaturas con personas agresoras.

Por ende, no solo como feminista, sino que también como paidocentrista, no puedo hacer otra cosa más que mantener una postura plenamente en contra al masculinismo.

Este movimiento es totalmente perjudicial para los derechos humanos, y más de un masculinista debería estar condenado por su fomento de la violencia y la violación tanto a mujeres como a infantes.

Esperemos que el patriarcado caiga lo antes posible y que este tipo de gente sea vista en el futuro de igual forma que hoy vemos a quienes esclavizaban, torturaban y conquistaban.

Por el bien de los niños, las niñas, las mujeres e incluso de los varones:

lunes, 27 de octubre de 2014

El cazo de Lorenzo.

Hoy quiero compartir un cuento con vosotras y vosotros, que es de Isabelle Carrier y se titula El cazo de Lorenzo; cuento del cual más de una persona tendría que aprender... 

Porque construir un mundo en el que quepamos todos y todas, sin exclusiones y sin forzar a nadie a amoldarse a "la normalidad", es posible.


Porque todo el mundo tiene un cazo y lo único que necesitamos es aprender a darle el mejor uso y convivir con él sin que nadie nos moleste por ello.


Porque la inclusión en educación...  ¡es posible!


domingo, 12 de octubre de 2014

Pedagogía libertaria.

En este blog, una de las primeras imágenes que tengo visibles es ésta:

Por una pedagogía libertaria

Queda claro, con ella, que promuevo un modelo educativo no controlado por y al servicio de un Estado-Gobierno; que promuevo una educación laica; y que tengo interés en que todo el mundo pueda tener acceso libre y gratuito a la educación, de tal modo que ésta no se quede en un simple privilegio al que solo pueden optar gentes con mucho dinero.

Pero... ¿qué es la pedagogía libertaria? 

Qué mejor que dejaros con un texto elaborado por la Escuela Libre Paideia, para entenderlo.


¿Qué es la Pedagogía Libertaria?
"La pedagogía libertaria es un modo diferente al que estamos acostumbrados de concebir la educación. Por educación entendemos la asimilación por parte de las personas de una sociedad, de los valores y comportamientos que rigen su funcionamiento. Por tanto las sociedades y sus modelos de funcionamiento dependen de la educación para perpetuarse en el tiempo.
Pedagogia Libertaria. CNT Madrid.Pero la sociedad predominante pretende mantener ciertas estructuras y formas de poder que nosotros creemos injustos ya que no permiten el desarrollo igualitario de las personas, creando clases dominantes tanto política como económicamente. Este autoritarismo lo manifiesta la sociedad desde la educación para crear personas dependientes, autoritarias y competitivas que asumen las injusticias del sistema como algo natural a la humanidad, integrándonos en un sistema insolidario y que mantiene desigualdades, violencia, enfrentamientos y explotación. Buscamos una transformación global de la sociedad. Para ello debemos cambiar muchos de las valores de la sociedad actual, a través de la educación buscando Apoyo mutuo, solidaridad, libertad, igualdad ético colectiva, dignidad y responsabilidad, es decir la dicha y el bienestar del ser humano.
Toda la sociedad influye en la educación por ello no debemos quedarnos sola en la transformación de la escuela ya que la vida es la principal escuela. No tenemos que centrarnos solo una determinada edad la infantil para introducir estas ideas y comportamientos. aunque es la edad más importante para introducir valores cuando todavía la sociedad, la familia, el poder, y las medios de comunicación no han influido negativamente en nosotros. Sino que esta educación debe ser una formo de funcionamiento continua en nuestras vidas.
El anarquismo pretende crear una sociedad justa, solidaria y participativa y es por ello que sus ideas pedagógicas intentan ser acordes con estas máximas. La pedagogía libertaria hay que entenderla unida a todo un movimiento social. La educación esta para reproducir las relaciones sociales y culturales generadas por el sistema capitalista. Basándose en los principios de disciplina y autoridad, haciendo que las personas desde pequeñas se habitúen a pensar y actuar como le conviene al sistema establecido.
Los principios, que en mayor o menor medida, sigue la educación libertaria son:
Libertad del individuo. 
Libertad del individuo pero colectiva es decir teniendo en cuenta a los demás y desde la responsabilidad a vivir en grupo.
En contra de la autoridad. 
Nadie manda a nadie todo se hace por compromisos asumidos y desde la decisión colectiva, abierta y sincera.
Autonomía del individuo. 
En contra de las dependencias jerarquizadas y asumidas, cada individuo tiene derechos y obligaciones asumidas voluntariamente, responsabilidad colectiva y respeto. Las personas afrontan sus propios problemas, crean sus propias convicciones y razonamientos.
El juego como acceso al saber. 
Desde el juego es más fácil desarrollar la solidaridad y el trabajo colectivo, la socialización y el ambiente positivo, alegre y sincero.
Coeducación de sexos y social. 
La educación es igual y conjunta, sin discriminación de ningún tipo por razones de genero o económico sociales. Pero concretando aún más explicaremos algunas de las formas de funcionamiento concreto para lograr que estas ideas se vayan desarrollando día a día en algo estable y asumido por todas las personas.
Para crear personas libres y autogestionada es preciso que cada individuo decida, escoja y trate de aquello que le interesa sin necesidad de las órdenes de nadie, siendo consciente de sus propias limitaciones, que la persona elija qué, cómo, cuándo y dónde quiere trabajar los conceptos, actividades y actitudes necesarios para su educación.
El auto-didactismo es importante en este punto, permitiendo el acceso a la información que permita aprender por uno mismo aquello que se quiere aprender, fomentando además la cooperación didáctica pidiendo ayuda a otras personas.
Creando dinámicas de trabajo colectivo e igualitario, permitiendo el acceso a cuadernos de trabajo, libros, y otros materiales impresos o audiovisuales, que son elegidos por cada uno Además se cuenta con el apoyo de otros compañeros/as o de los educadores que son uno más solo que con más conocimientos y experiencias educativas , pero actuando como meros informadores y consejeros sin ningún poder sobre nadie Cada persona decide cuales son sus compromisos didácticos personales y de grupo que intentará cumplir en un determinado trimestre. Estos compromisos incluyen no solo elementos intelectuales sino también afectivos y de relación con los demás.
La Auto-evaluación con registros de observación y pruebas de madurez comprueba las actitudes internas y con el grupo, además de intereses, necesidades y relaciones tanto intelectuales como afectivas y sociales. Rompiendo con los exámenes como formas represivas y competitivas de saber como esta siendo el proceso educativo. Además se reparten entre todas las personas las treos cotidianas como limpiar, recoger, o administrar materiales y dinero del colectivo, manteniendo responsabilidades acordes con su capacidad y posibilidades de edad.
La Asamblea se convierte en el marco para tomar las decisiones de grupo sin autoritarismo buscando la mejor solución para los problemas, y donde se asumen compromisos y se auto-comprueba su cumplimiento, donde nos comunicamos sinceramente con las demás personas del colectivo y donde generamos muestra participación, nuestra relación con el resto, nuestra crítica nuestra auto evaluación.
Hablando con libertad de nuestras dudas, sentimientos y propuestos. La asamblea se convierte pues en el referente de toma de decisiones por lo que necesita un registro escrito de pareceres y decisiones, además de un sistema claro de toma decisiones colectivas, por consenso si puede ser y si no por votación.
Las asambleas pueden ser de grupos más pequeños para temas puntuales que afecten a un número menor de personas o generales en las que participa todo la colectividad.
La asamblea es la piedra angular de la educación libertaria ya que en ella surge la espontaneidad, la libertad y la comunicación libre entre las personas.
Sí bien estas son algunas Ideas para poner en práctica formas libertarias en la educación, el camino es largo y continuo, siendo muchos los problemas a los que tendremos que enfrentarnos si queremos crear prácticas pedagógicas libertarias. Cada asamblea, cada decisión, cada discusión, y cada intento son un paso más a valorar positivamente. Si no lo intentamos, no lo conseguiremos".

Fuente:

sábado, 27 de septiembre de 2014

Una pareja feminista.

Kuxille y yo hemos abierto una página de Facebook. Se llama Una pareja feminista, y en ella hablaremos, claro está, sobre feminismo, desde nuestra perspectiva.

Os invitamos a visitarla, a comentar y a compartir cosas en ella.

Esperamos que os guste. ^^

lunes, 15 de septiembre de 2014

¿Por qué los varones "fracasan" más académicamente?

Me disgusta el concepto de fracaso escolar o académico. Da la sensación de que todo el mundo tiene que saber lo mismo y que sino conoces lo que la sociedad espera que sepas, has fracasado. Además, hace entender que el problema principal reside en el alumnado, sin necesidad de cuestionar el sistema educativo, los modelos familiares, la metodología docente empleada, etc.

Pero está de moda hablar de fracaso escolar. La tasa de abandono temprano y la obtención o no del título de Educación Secundaria Obligatoria son indicadores que se usan en los textos para medir el rendimiento académico de un país. Así que toca hablar de ello.

Como ya nos vienen machacando, el fracaso académico es un tema preocupante en España y otras naciones. Pero sobre todo, es un problema que afecta más a chicos que a chicas.

Ahora bien, ¿por qué ocurre esto? Vamos a verlo dividido por ámbitos: trabajo, familia y escuela. Los tres factores ofrecen argumentos que nos permiten ver por qué hay una mayor tasa de abandono temprano en chicos que en chicas. 


1- Trabajo:

Al parecer, los varones, estudiando lo mismo que las mujeres, e incluso menos, tienen más posibilidades de hallar empleo que éstas. Y además, ganan más. Y esto los adolescentes lo saben. Por ende, si van a conseguir lo mismo o más haciendo menos... eligen el camino más fácil y sencillo, y deja de estudiar para irse a trabajar.

El coste de oportunidad es distinto en mujeres. Ellas necesitan formarse mucho más que ellos para encontrar un trabajo y ganar más (y en muchas ocasiones, a pesar de su esfuerzo, acaban igualmente de amas de casa, al ser despedidas por haber quedado en periodo de gestación).

Un ejemplo reciente reside en el IBM, en donde se ha pillado a dos ejecutivos afirmando que no contratan a chicas jóvenes "porque se quedan embarazadas una y otra vez".

Esta situación discriminadora motiva a las mujeres a estudiar más para no quedarse atrás.


2- Familia:

Como ya vimos en otra entrada, la familia es un foco de reproducción de desigualdad entre los sexos. Las hijas y los hijos toman a los padres y/o las madres como modelos de referencia, asociando actitudes, roles, etc, a un género u otro e identificándose con los mismos.

Y resulta que los padres cuidan menos de los hijos y las hijas y se implican menos en el hogar que las madres, de tal manera que los hijos asocian ser varón con trabajar fuera de casa y ser mujer con hacerse cargo del cuidado de las criaturas.

Estos modelos divididos, absorbidos por las niñas y los niños, tiene su eco más adelante, repercutiendo en que los niños optan por abandonar antas los estudios para llevar a cabo la función que les define como varones: dedicarse al trabajo extra-doméstico.

Por otro lado, hoy día se sigue pensando que los niños son más fuertes y duros que las niñas, y, en consecuencia, que necesitan menos ayuda para resolver los problemas, de tal modo que se les da más libertad a los chicos que a las chicas, atendiéndoseles menos y proporcionándoseles una menor ayuda con los deberes o en el desempeño de otras tareas.

Se les da más mimos, más besos, más caricias, más cuidados, más atención... a las hijas que a los hijos; y se les brinda una mayor autonomía, mayor libertad, mayor capacidad de decisión... a los hijos que a las hijas, lo que se traduce en que las madres y/o los padres estén más pendientes de las amistades, los horarios y los estudios de las hijas que de los hijos.

Si a esto le unimos que las condiciones precarias de trabajo hacen que las madres y los padres tengan cada vez menos tiempo para atender a las criaturas...


3- La escuela:

En la escuela, diversos son los factores que repercuten negativamente en el rendimiento académico de los chicos.

Por un lado, la educación está masculinizada, eclipsándose por lo general los logros femeninos y mostrándose los estereotipos (baste recordar que en España, en Filosofía de 2º de Bachillerato de estudia a 12 autores y ninguna autora; que el masculino genérico en el lenguaje nos habla de los abades que reproducían libros a mano pero no de las abadesas que lo hacían; o que se hable de los varones que luchaban en coliseos, que se utilizaban como esclavos o que iban a la guerra, pero nunca de las mujeres gladiadoras, de las que fueron a la guerra -tanto como luchadoras como para servir de trozo de carne- y de las esclavas).

No es raro, por este motivo, encontrar sexismo en los manuales de texto, en los cuales se representa a las mujeres básica y principalmente como amas del hogar y cuidadoras de las criaturas, y a los varones como proveedores.

Como ya hemos visto con anterioridad, esto en realidad no ha sido así. Las mujeres siempre han trabajado, tanto dentro como fuera del hogar, pero dado que la escuela transmite valores y contenidos desde un punto de vista masculino, machismo no falta.

A través de esta imagen distorsionada, irreal y desvalorizadora del trabajo desempeñado por las mujeres, se transmite a los niños y las niñas la división de los roles, dándoles a entender que las niñas deben aprender para saber llevar el hogar, y que los niños tienen que terminar trabajando fuera de casa.

Por otro lado, existe una mala preparación del profesorado en materia de género. Muchos y muchas docentes no saben cómo abordar la coeducación; es más, muchas y muchos no son conscientes del sistema patriarcal en el que vivimos, y que sus actitudes, lo que dicen en las clases, el clima del aula... son focos potenciales de transmisión del sexismo.

También influye que en Educación Infantil hay más maestras que maestros, lo cual reproduce la idea de que los cuidados pertenecen a las mujeres y no a los varones.

Asimismo, se toman pocas medidas ante la apropiación del espacio que ejercen los niños. Se sabe que la mayor parte del patio, a la hora del recreo, está apoderada por los chicos. Las pistas de fútbol y baloncesto y ciertos areneros, son propiedad masculina. Las niñas se ven obligadas a utilizar rincones o otros lugares del patio de la escuela. Así se fortalece la idea de que el espacio público (lo de fuera) es propiedad masculina, mientras que el interior (la casa) es el lugar donde debe residir una mujer; además de la idea de que el chico que no es capaz de desempeñar las tareas socialmente consideradas como masculinas, ha de quedarse relegado a un lado, junto a las chicas, que son "lo otro", el "ente inferior y apartado".

Por eso apoyo plenamente medidas de discriminación positiva como la que llevó  a cabo el Gobierno Vasco, por la cual se determinó que ciertos días de la semana no se podría utilizar las pistas para jugar al fútbol, y de este modo darle espacio a las chicas en general y a aquellos niños a los que no les gusta este deporte..


Es importante, por lo expuesto, revisar el modelo pedagógico transmitido en casa y en los centros educativos, así como elaborar medidas de acción que generen igualdad de oportunidades y de condiciones para encontrar trabajo y evitar despidos.

No se pueden seguir invisibilizando las tareas realizadas por las mujeres a lo largo de la historia y sus potencialidades; ni tomarnos a la ligera el fracaso masculino, bajo la excusa de que no quieren o no pueden aprender.

Como bien decía la LOE (Ley Orgánica de 2/2006, de 3 de mayo, de Educación), la responsabilidad del rendimiento académico no ha de caer exclusivamente en el alumnado, sino que en toda la comunidad educativa. Y me atrevo a decir yo que en toda la sociedad en su conjunto.

Cuando un niño o una niña ve perdido su talento a causa de cómo está estructurada la sociedad... ese talento no solo lo pierde la criatura: lo pierde todo el pueblo.


Nota:

En la elaboración de los puntos que conforman esta entrada, he seguido el texto Por qué tiene cara de chico "el fracaso escolar", del educador sexual José Ángel Lozoya López, y extraído de la página pro-feminista Voces de hombres por la igualdad.

Recomiendo la lectura del texto. Enfoca el tema de un modo mucho más completo que mi entrada, da más ideas, más causas del llamado "fracaso escolar" masculino, presenta algunas propuestas para solucionarlo y da varias fuentes.

lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Está controlada la educación española por la izquierda?

Desde los sectores más conservadores de España, no deja de repetirse, cuando se debate sobre materia de educación, que el Sistema Educativo del Estado español está controlado por la izquierda.

Se basan, fundamentalmente, para realizar esta afirmación, en argumentos de este tipo:

A- Predomina la Educación pública ante la privada; y si estuviese la educación controlada por la derecha, sería al revés.

B- El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), teóricamente de izquierdas, ha gobernado más años que el Partido Popular (PP), claramente de derechas, por lo que el PSOE ha hurgado más en la educación que el PP.

C- En las Universidades tan solo hay conferencias de "ideología anti-sistema", y todo el profesorado es "rojo", hasta el punto de que solo se le instruye al alumnado con contenidos de izquierdas.

D- En que, por ejemplo, actualmente el Rector de la Universidad Complutense de Madrid es José Carrillo, hijo de Santiago Carrillo, una de las figuras más representativas del comunismo en España durante la II República y combatiente en el bando republicano durante la Guerra Civil española.

Por supuesto, esto no tiene ni pies ni cabeza. Para que el Sistema Educativo en España fuese izquierdista, tendrían que seguirse como mínimo y fielmente estos puntos:

- La escuela debería ser tan solamente pública y gratuita.

- Debería regirse por principios democráticos.

- Perseguiría la igualdad de oportunidades.

- Sería laica.

- No dejaría poner barreras al alumnado ni lo seleccionaría en función de su nacionalidad o clase social.

- Sería inclusiva, o por lo menos integradora.

- No se toleraría en los centros educativos, tanto de enseñanzas universitarias como no universitarias, un discurso sexista, racista, homófobo, etc.

Sin embargo, esto no sucede así ni de lejos.

En primer lugar, por parte de una izquierda real, y no lo que promueve el PSOE actualmente, no habría centros educativos privados; ni tan siquiera concertados. Para empezar, porque desde la izquierda es impensable una educación en manos de entidades a quienes en lugar de la población, solo les interesa lucrarse a costa de los derechos de las personas; y para finalizar, porque el dinero destinado a labores públicas, esto es, para la ciudadanía, no puede ir a parar a fines lucrativos. Me parece aborrecible que el dinero que es de todas y todos y que debería ser utilizado con el fin de asegurar una gratuidad real y efectiva de los medios públicos, vaya a parar a entidades privadas que buscan llenarse los bolsillos a costa del esfuerzo de la ciudadanía (por no contar que, como tienen que llevar su negocio a buen puerto, tienden a elegir al alumnado a dedo, evitando y tratando cual deshecho al alumnado inmigrante o procedente de barrios conflictivos) .

De hecho, tanto es así que desde la izquierda es impensable la escuela privada, que en los tiempos de la Transición española, el PSOE defendía que la escuela debía ser gratuita y laica, lo cual traía consigo la total, aunque paulatina, desaparición de la escuela privada (1).

Por tanto, el hecho de que predomine la escuela pública en España, no significa nada. Además de que en este pequeño texto de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos, se nos muestra cómo es falso que la educación sea pública y gratuita.

Asimismo, aquí ya todo el mundo sabe que aunque el PSOE se dice socialista, en realidad no es más que una extensión del PP que juega a ser el amo bueno. Por ello el PSOE nos ha traído magníficas cosas como son la merma de la segregación por sexo en las aulas; la no obligatoriedad de la asignatura de religión; el derecho a la interrupción libre, segura y gratuita de la gestación; el impulso de la inclusión educativa; el fomento de la igualdad entre varones y mujeres; etc. Ahora bien, también sabemos que sus medidas económicas se ha basado desde siempre en una ideología derechista, fomentando la competitividad, aplicando recortes, manteniendo los conciertos, dejando a la Iglesia Católica sin pagar el IBI y con parte del control de la educación de las niñas y los niños, etc.

Así que no, el PSOE de ningún modo es de izquierdas. Que no nos vengan con el cuento. A este país no lo ha arruinado la izquierda, sino la derecha; la cual unas veces se modera en forma de partido teóricamente socialista y otras veces de partido aún más retrógrado todavía. Pero desde luego es la derecha la única que ha gobernado en el Estado español y la única que ha traído cada vez más miseria al aumentar la desigualdad económica entre gente rica y gente pobre.

Por otro lado, lo que se suele comentar por ahí acerca de que en las Universidades españolas no se permite nada de ideología derechista y conservadora, es de lo más falso que puede decirse sobre educación.

Para empezar, recordar a los y las fascistas, falangistas, carlistas, derechistas... que no solo en las escuelas y en los institutos se puede estudiar la religión Católica, sino que también en las Facultades hay capillas. Sí, señoras y señores, capillas. Dentro de las Facultades de las diferentes Universidades se puede rezar al dios de la religión Católica y recibir misa.

Misa en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid

Si la izquierda en verdad controlase la educación, ni habría religión como asignatura optativa, ni habría capillas en las Universidades.

Sin embargo, ¡oh casualidad!, tenemos esas dos cosas, por no contar también que el profesorado de religión es seleccionado a dedo por la Iglesia.

A parte, en las Facultades españolas se dan conferencias en contra del aborto. Y no solo, aquí en la Comunidad Autónoma de Madrid, en la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Autónoma de Madrid, donde el tema puede tener relación con algunas carreras estudiadas, como Medicina o Filosofía, sino que además se llegan a dar en Escuelas de la Universidad Politécnica de Madrid, en donde se estudian Ingenierías. ¿Qué pinta el tema del aborto en Escuelas Técnicas de Ingenierías? Absolutamente nada. Pero como detrás de nuestra educación andan la Conferencia Episcopal Española y aquellos y aquellas que descienden del Franquismo... Así nos va.

Esto hasta el punto de que la UAM ha llegado a conceder créditos a estudiantes que asistiesen a seminarios antiabortistas, como se explica en este artículo del periódico Público.

Por otro lado, recuerdo que muchos centros educativos son católicos; llegando a estar en manos del Opus Dei y de otras entidades religiosas.

Y para quien diga que no tenemos más que un rectorado y una Universidad formada por comunistas, le recomiendo visitar la página de la Universidad CEU San Pablo, la cual es obra de la Asociación Católica de Propagandistas.

Para terminar, anunciar que el grupo neo-nazi Respuesta Estudiantil, está legalizado por el Ministerio de Interior. Es un grupo que, como Liga Joven o Círculo Atenea, pasa desapercibido al manifestar un discurso anti-capitalista, pero que de izquierdista no tiene nada.


En resumen, y como balance de lo expuesto, en España tenemos un Sistema Educativo al servicio de las empresas (escuela concertada, mala enseñanza de idiomas como el inglés a fin de que el alumnado se vea obligado a cursar la lengua en cursos privados), apropiado por la Iglesia Católica, sexista, tolerante al racismo y a la exclusión, en el que no se proporciona una igualdad de oportunidades, rígido y adoctrinador, movido cual marioneta por la derecha y excesivamente abierta al cambio cada vez que se turnan los partidos políticos en el poder.

Que no nos vengan con el cuento de que la izquierda controla la educación en el Estado español y que es la izquierda la que nos lleva al desastre en materia educativa.

Si nuestro país se pareciese al menos un poquito a aquello que se pretendía montar en la España de los tiempos de la II República, me creería el cuento de un Sistema Educativo con ideología de izquierdas. Pero la verdad es que aquellos tiempos, de momento no son más que un buen recuerdo.


Está lejos un Sistema Educativo español de izquierdas; y más aún, como personalmente me gustaría que fuese, una educación libertaria que sea para todos y todas, sin el control de un Estado que trate de condicionar a la población para sus intereses.

Tristemente, aún queda mucho fascismo por eliminar en este país, incluyendo al que sutilmente promueven dirigentes de izquierdas, que bajo un discurso progresista, esconden su verdadero interés: mandar y estar en el poder.


Fuente:

(1)- http://www.tiempodeeducar.org/0506/docu/notas_juridico.htm

miércoles, 3 de septiembre de 2014

El feminismo también es cosa de varones. La importancia de las nuevas masculinidades.

Toda la vida he pensado que solo alcanzaremos la igualdad de clases cuando quienes conforman las clases bajas dejen de trabajar para ricos y ricas, hagan la revolución y se auto-gestionen.

Toda la vida he pensado que solo las personas de otras razas diferentes a la aria podrían conseguir ser respetadas.

Toda la vida he opinado que solo cuando las mujeres se unan contra el patriarcado conseguirán tener los mismos derechos.

Y ahora, yo, que tantos años me he pasado pensando que la lucha obrera es solo cosa de la clase trabajadora; que la lucha por que se respete a lesbianas, gays, transexuales y bisexuales es asunto principal de la comunidad LGTB; y que la igualdad entre mujeres y varones es sobretodo un problema de mujeres... hablo a penas unos minutos con mi pareja... y me doy cuenta de cuán equivocado estaba.

Pues sí, en apenas 10 minutos Kuxille le dio la vuelta a esta idea que tenía en mente y ahora lo veo claro: el feminismo también es cosa de varones.

Ojo, todo este tiempo he sido feminista. Siempre he pensado que los varones deben apoyar la causa de las mujeres feministas. Pero era eso: apoyar una causa... de otras.


Y no, no es así. Kuxille me ha dejado claro que el feminismo no es  una causa de mujeres simplemente; también lo es de varones.


Voy a poneros en situación.

Supongamos que una mujer es maltratada.

Vaya... Ya voy mal encaminado en mi ejemplo.

Una mujer es maltratada... Una mujer es maltratada... ¿No suena a que parece que ella es el foco de atención? ¿No parece que ella tiene la culpa o la desgracia de haber sido agredida? ¿No da a entender esa frase que ella debería liberarse de ser maltratada?

¿No veis que se invisibiliza al maltratador?

¿No deberíamos mejor decir: un hombre maltrata a tal o cual mujer?

Efectivamente. Se suele oír por ahí: "Marta es una mujer maltratada". Vaya, como si fuese un ser distinto, especial y responsable de su desgracia. Casi no se escucha decir lo de "Carlos maltrató a Marta". 

Porque así es como sucedió realmente: Carlos hizo algo malo; Carlos es el culpable y responsable del maltrato de Marta; lo importante no es tanto que Marta le dejase, se defendiese, denunciase... sino que Caros no la agrediese.

Es decir: el problema del maltrato, aunque podemos hacérselo ver a Marta, reside primordialmente en Carlos. No es Marta quien debe liberarse (que también, si Carlos no cambia su actitud), sino que es él quien debe dejar de agredir.

¿Veis la diferencia?

Entonces, no es simplemente que las mujeres deban liberarse, sino que además los varones deben dejar de oprimir, cambiar el modelo de masculinidad y perseguir un mundo más justo, libre e igualitario en donde las mujeres no tengan que protestar por ser tratadas paternalistamente, por carecer de ciertos derechos, por no valer lo mismo que sus compañeros del género masculino ante los ojos de la sociedad.

La sociedad se pasa la vida diciendo que las mujeres no deben subirse solas a un ascensor con hombres; que no lleven minifalda a determinadas horas y en ciertos lugares; que vigilen su copa en las discotecas; que salgan a la calle a luchar.

Por supuesto, toda protesta y toda precaución viene bien.

Pero, ¿os imagináis que sacasen un catálogo sobre cómo evitar que te roben en la tienda, en el que te aconseja poner una alarma, colocar rejas en las ventanas, no exponer productos en el mostrador, etc, y que si no sigues las pautas luego te comentasen que "es tu culpa porque ibas provocando dejándolo todo visible"?

Me he dado cuenta con la conversación que tuve con Kuxille que el paso más fundamental para alcanzar la igualdad es trabajar nuevas masculinidades con varones. 

Es importante la coeducación, sí. Pero más importante es educar a los hombres.

Las luchas, reivindicaciones, escritos, manifestaciones, están bien, por supuesto, y son deseables. Pero el aborto libre no vendrá cuando Lucía salga con la pancarta a la calle, sino cuando Gallardón acepte la libertad de decidir de las mujeres. La violación no desaparecerá cuando Estrella aprenda defensa personal, sino cuando Isidro aprenda que no es no. María no será respetada el día que dé a luz solo por exigirle al doctor que la trate decentemente, sino cuando Fernando ponga en el centro a la parturienta y no a su comodidad en el trabajo. Marina no dejará de correr el riesgo de ser asesinada por su pareja el día que vaya a denunciarlo y se aleje de él, sino cuando Rodrigo comprenda que ella es libre y no una propiedad suya. Aurora no pudo votar porque salió a la calle a pedir el voto, simplemente, sino porque el presidente lo permitió. La cuestión no estaba exclusivamente en que Hipatia de Alejandría no tuviese miedo a ejercer la docencia, investigar y ser una mujer con renombre, sino que también en que ningún varón de su época le hiciese tener ese miedo. Elena no llegará a ser la mejor en su trabajo simplemente por esforzarse más, sino que más bien el día en que sus compañeros le den el mismo valor. No es Celia quien debe discutir con Miguel para que él lave los platos, sino que es él quien debe tomar la iniciativa.

No son las mujeres quienes tienen que esforzarse por hacerse valer. Está bien que lo hagan; pero para ellas es una lucha, no un deber.

La obligación moral reside solo en los hombres. Somos nosotros los únicos que tenemos el deber de ser feministas. 


Y el día que aceptemos que las mujeres merecen los mismos derechos y cambiemos la sociedad y nuestro modo de hacer, no podremos echarles en cara a ellas que tienen lo que tienen porque nosotros se lo hemos dado.


Lo único que habremos hecho es devolverles la libertad y la equidad que por tanto tiempo les hemos robado.

El feminismo es también cosa de varones. Y hasta que no nos demos todos cuenta de ello... las voces de mujeres no sonarán más que a simples ladridos.

Me he pasado toda mi relación pensando que la igualdad que busco tener con Kuxille se debe a ella y a las feministas que la precedieron. Y no es solo eso: se trata de mi actitud.

Ahora entiendo la importancia de que no solo haya mujeres protestando contra el patriarcado... pues hay que intentar romperse cadenas, sí; pero sobre todo hay que tratar de no encadenar.

martes, 19 de agosto de 2014

¿Cómo favorecer la coeducación?

Tal y como vimos en una entrada anterior, hoy por hoy, en tanto que vivimos en una sociedad patriarcal, donde el sexismo es un sistema que abunda por todos los lados y en el cual la igualdad entre varones y mujeres todavía no se ha alcanzado, es totalmente imposible proporcionar una educación al 100 % libre de sexismo.

Sin embargo, con esfuerzo algo sí podemos coeducar, y aquí dejo unos pocos trucos que podemos seguir:

1- No te obsesiones con lograr resultados que se salgan de la norma. La finalidad de la coeducación no es la de invertir los roles y hacer que los niños tiendan a todo lo socialemente establecido para las mujeres y que las niñas persigan todo aquello que socialmente se ha asignado a los varones. La finalidad de la coeducación consiste en permitir que los niños y las niñas elijan lo que les place sin condicionamiento. Es una educación libre que persigue, además de igualdad, la libertad. Por lo tanto, aunque una niña y un niño que han recibido una buena coeducación se guíen por los patrones sexistas, en mi opinión, podremos decir que lo están haciendo conscientemente y no tanto por a causa de un condicionamiento. Si se busca invertir los roles en lugar de dejar que cada cual siga el camino que le guste, entonces igualmente se está llevando una educación sexista, solo que de roles invertidos.

2- Aunque no hay que buscar una inversión de los roles forzada, sí es cierto que es bueno que hagas un poco de hincapié para contrarrestar la presión social. La sociedad va a tirar de tu hijo o hija, o de tu alumno o alumna, para que siga lo que está pre-establecido, por lo que es recomendable, bajo mi punto de vista, hacer un poco de fuerza para tirar hacia el otro lado. Por ejemplo, si tienes una hija y le gusta Rayo de Cars, pero no sabe si elegir entre una mochila de Rayo o de las Monster High por miedo a que le digan que "esa mochila no es para ella", anímala a cogerla y a que no tenga miedo. Sé que es difícil que tenga que aguantar que se rían de él o ella porque esa mochila, ese estuche, esa camiseta..., ante otros ojos, "no le corresponde", pero opino que si no animamos a ir contra corriente y a hacer lo que les gusta... ¿no les estaríamos enseñando entonces, de alguna manera, que es mejor agachar la cabeza "para no hacer el ridículo" y doblegarse ante las voluntades ajenas, aunque eso implique consumir drogas o acostarse cuando y con quien no quieren?

Esto es importante también porque nos ayuda a quienes les educamos, a cambiar nuestra mentalidad, ya que es común que muchas veces los padres, las madres, los educadores y las educadoras, aunque dejen jugar a los niños y las niñas con lo que quieran para favorecer la coeducación, en parte no pongan interés cuando se salen de la norma y sí cuando la siguen, lo cual es algo que las criaturas notan. Si hacemos un poco de fuerza animándoles, por ejemplo, a jugar con lo que se considera socialmente del otro sexo, el niño o la niña recibirá un mensaje de aprobación que le abrirá la puerta a ello.

3- Como madre o padre, has de ser un ejemplo. Si quieres que tu hijo en un futuro lave los platos o friegue el suelo, tú, como padre, deberías hacerlo. Y si quieres que tu hija en un futuro cambie las bombillas o arregle cosas de la casa, tú, como madre, tienes que desempeñar estas tareas. Hay que predicar con el ejemplo. Es difícil dar una educación no sexista mientras la pareja se guía por los roles tradicionales de género.

4- Cuida el lenguaje, tratando que sea lo menos sexista posible. Procura visibilizar a las niñas, incluso cuentas cuentos, historias o mientras juegas. Si quieres coeducar, no puedes pasarte la vida contando el cuento del príncipe que rescata a la princesa, sin contar la historia al revés; ni sería adecuado, en caso de que tengas un hijo y una hija, decir "niños, la comida ya está lista".

5- Si eres docente, es bueno que revises tus ejemplos. Recuerdo que una vez tuve un profesor que enseñaba sobre igualdad de género durante las clases de tutoría, pero luego mientras daba las clases de física y química, realizaba comparaciones sexistas, como por ejemplo, cuando hablaba de los átomos, él dibujaba el núcleo con un lacito y con cara de chica, y a los electrones, como machos babosos que giraban como locos a su alrededor, excitados.

6- Fomenta el espíritu crítico, por ejemplo, reflexionando junto a tu criatura o discente sobre la película, la serie, el anuncio... que acabáis de ver. "¿Está bien que él insistiese en tener sexo con ella mientras la mujer decía que no?"; "¿es un ejemplo a seguir ese multimillonario que se pasa la vida tratando a la gente como basura y yendo de prostitutas?"; "¿puede valer una mujer para algo más que un simple adorno sexual, como se muestra en este deporte del que estamos disfrutando (ciclismo, motociclismo, Fórmula 1)?"; "¿de verdad crees que por fumar un porro vas a gustarle más a una chica, como piensa el chico de esta serie?"; etc.

7-  Enseña sobre la historia de las mujeres y el feminismo. Coeducar no basta. Aunque les proporciones una educación libre e igualitaria, que tienda a solventar las diferencias de género, desgraciadamente la sociedad no es equitativa. Es necesario que comprendan por qué les educaste así; qué se van a encontrar en la sociedad; cuánto se ha luchado por mejorar la situación de las mujeres y cuán importante es luchar por sus derechos y por la abolición del sexismo: que un no es un no; que una bofetada no significa amor; que el hecho de que una chica lleve minifalda no justifica una violación; que la discriminación positiva es beneficiosa para alcanzar la equidad; etc.

8- Ten presente que la discriminación y la opresión no hacen gracia; no son un chiste. No cuentes chistes sobre mujeres violadas o maltratadas, ni, por ejemplo, le rías la broma a un niño que le levanta la falda a una niña. Son niños y niñas, sí, es cierto, y no van a llegar a la misma conclusión que una persona adulta puede llegar sobre si ciertas cosas están bien o mal, ya que no saben qué está bien y qué está mal. Pero tu obligación es guiarles el camino; y si toleras golpes, les ríes ciertas travesuras... no te extrañe si luego llega la cosa a peor cuando crecen. Primero el niño le levanta la falda pero "no pasa nada porque solo es un niño"; luego más adelante le tira del pelo pero "no pasa nada porque solo es un niño", y luego... ya sabéis cómo puede acabar la historia.

jueves, 17 de julio de 2014

La igualdad en educación no existe 2.

Recuerdo que un día, al salir del colegio en donde estaba realizando las prácticas de mi último año como estudiante de la carrera de Pedagogía, mi padre me llamó para que fuese al Barrio del Pilar, en Madrid capital, para hacer un recado.

Cuando llegué allí, uno de los barios más afortunados de la capital, sentí mucha rabia. Pasé junto a un centro de educación privada y religiosa que era impresionante, bastante lujoso. Se trataba de esos colegios en donde se enseña que Jesús de Nazaret predicó por el amor a todas las personas y contra la pobreza, pero que estaba repleto de discentes procedentes de familias adineradas y a quienes en clase seguramente no les faltaba de nada.

Acababa de salir yo de un colegio público situado en algún lugar de la zona sur de la Comunidad de Madrid, en donde aprendía en el aula de Pedagogía Terapéutica con una tutora fabulosa, que diseñaba fantásticos materiales didáctios... pero que no disponía de todas las herramientas que precisaba.

Hacía bien su tarea porque ella se esforzaba bastante en lograr todo cuanto precisaba; pero la escuela estaba un poco falta de dinero, y a veces era sumamente importante la voluntad del profesorado, ya que desde la Administración no se esforzaban mucho que digamos por poner lo mejor posible para las alumnas y los alumnos... 

Así pues, sentí bastante rabia al comparar lo que tenían mis niños y niñas y lo que tenían aquellos chicos y aquellas chicas de la escuela privada que tenía enfrente...

Ya desde las prácticas de 3º de Pedagogía, en la Asociación YMCA, dando apoyo curricular y una educación en valores a chicos y chicas procedentes de familias en riesgo de exclusión social, me di cuenta de lo mucho que importaba el factor económico en educación. Pero aquella sensación que experimenté nuevamente al comparar mi escuela con aquel colegio... me remató.

¿Cómo podían hablar de igualdad educativa existiendo tales diferencias? No podía creérmelo.

Desde entonces, una de mis mayores ilusiones con respecto a la educación, es que no haya un o una discente con más facilidades que el resto. Y por ello, para que os metáis en la piel de alguien y seáis conscientes de lo que comento, os dejo esta historia:

Hola. Me llamo Ana. Tengo 19 años y estudio Pedagogía en la Facultad de Educación - Formación del Profesorado en la Universidad Complutense de Madrid.

Mi padre hace unos meses se fue al paro y mi madre trabaja 10 horas diarias limpiando en un gimnasio de la zona de Chamberí, en Madrid capital, por un mísero sueldo que apenas roza los 1.000 €.

Dada la situación económica de mi familia, me ofrecieron la beca para estudiar en la Facultad. Pero tengo miedo. Si no apruebo, tendré que devolverla; y no sé de dónde vamos a sacar el dinero. Así que me he puesto a buscar empleo como loca. No lo encuentro. No hacen más que pedirte experiencia, experiencia, experiencia... por todos lados, y no la tengo. Es decir, si no tengo experiencia, no tendré trabajo; y si no encuentro trabajo, no adquiriré dicha experiencia.

Es la pescadilla que se muerde la cola...

Es irónico, ¿verdad? Busco trabajo para poder estudiar una carrera con el fin de hallar trabajo.

Así que, dadas las circunstancias, he comenzado a cuidar de un niño. Me pagan 3 € la hora y tengo que estar en aquella casa los martes, jueves y sábados; siendo los sábados de 9 a 17:30 horas.

No dispongo de las mismas condiciones que algunos compañeros y algunas compañeras de clase para estudiar.

Felipe, por ejemplo, que se sienta detrás de mí, tiene una familia bastante adinerada. No le han concedido la beca (¿cómo puede tener tan poca vergüenza de solicitar una beca con el dinero que tiene...y para colmo quejarse porque no se la han dado?), pero no pasa nada. Puede pagarse toda la matrícula sin problemas, más el bono de transporte, los apuntes y los libros que nos mandan estudiar los y las docentes. Es más, cuando quiere se compra algunos de los libros de consulta recomendados en la bibliografía del programa de las asignaturas.

Y es un auténtico capullo charlatán. Molesta constantemente en clase, con risitas y comentarios absurdos. Hace dos días enfadó a la profesora de Métodos y Diseños de Investigación Educativa (que es Estadística) y se marchó sin darnos la clase. 

Pero a él no le importa; pues mamá y papá le pagan una academia... y lo entiende todo.

Yo no puedo pagarme una academia y cada vez que Felipe hace que la profesora se enfade y no nos dé la lección, me mata, porque necesito las clases para comprender la materia, ya que no puedo pagar clases particulares ni comprarme todos los libros de consulta (los de la biblioteca de la Facultad solo podemos utilizarlos 15 días, y luego renovarlos, pero como hay más gente que los quiere, normalmente te quedas sin ellos durante un buen tiempo).

El caso es que he acabado estudiando y trabajando al mismo tiempo. Y como tengo que ocupar parte de mi tiempo en trabajar... no dispongo del mismo tiempo para estudiar que otra gente con más suerte. 

Y aquí, otro ciclo: si tengo menos tiempo para estudiar porque he de trabajar, entonces puedo acabar suspendiendo. Y si suspendo algo, como la matrícula me sale más cara, entonces tengo que estudiar más todavía.

¡Cielos!

Para colmo, cada vez veo a mi padre y a mi madre con más estrés. Apenas llegan a fin de mes y mi padre está comenzando a deprimirse de tanto tiempo que lleva en paro.

Me siento muy agobiada. A veces la situación me puede y no logro concentrarme para estudiar. Estoy pensando en dejar los estudios y darle el dinero que gano como canguro a mi familia.

Lo que menos me deja concentrarme en ocasiones es mi vecindario. Vivo en un barrio pobre, obrero, con vecinos y vecinas que a veces arman jaleo. 

A Luisa, mi vecina, he tenido que echarle la bronca por poner música a todo volumen. 

Hay quienes viven en un chalet o un barrio más tranquilo y no necesitan moverse de casa para estudiar; yo, por el contrario, tengo que desplazarme constantemente a la biblioteca, porque con esa señora cualquiera se desespera.

Y el otro día... ¡puff!, el otro día, justo la noche antes del examen, tenía bajo mi ventana a unos tíos haciendo botellón. No me dejaron pegar ojo hasta la 2 de la madrugada. ¡Y el examen era a las 8 de la mañana! Dormí apenas cinco horas. ¡Tenía tanto sueño y cansancio durante el examen! Casi me quedo dormida...


Este relato es ficticio; pero está basado en los sucesos que tiene que aguantar diferentes personas que he conocido.

A veces, como decía al inicio de la entrada, a algunas personas se les llena la boca hablando de que ya todo el mundo tiene igualdad en educación, que quien no aprueba es porque no se esfuerza, que hay que fomentar una cultura del esfuerzo de la que solo carecen chicos y chicas de ciertos sectores de la sociedad que no saben lo que es tener que sobre-esforzarse para llegar al mismo nivel que otras personas con más facilidades, etc.

Abramos los ojos. Es un hecho que montones de estudiantes procedentes de familias pobres o conflictivas, tienen que enfrentarse diaria o casi diariamente a diversos problemas que no les permiten rendir como lo harían si tuviesen las condiciones óptimas.

Ante esto, hay quienes argumentan que por ello es mejor no dejar que las chicas y los chicos de este tipo de familias no estudien; al mismo tiempo que comentan que por eso hay que abolir la educación pública: al fin y al cabo, dicen, con la educación pública se consigue que gente pobre pague impuestos para que solo puedan estudiar hijos e hijas de familias pudientes.

En absoluto. Esto lo que nos demuestra es que hay que bajar los impuestos a la gente pobre y subírselos bastante más a la gente rica; impulsar una serie de medidas de educación compensatoria que permitan solventar las desigualdades padecidas por los y las estudiantes más pobres; y reformar el sistema educativo, no solo para que deje de basarse en la educación del sistema, sino que también para que exista una educación pública, laica y gratuita, real.

Ahora bien, si empezamos por impulsar una política igualitaria y libertaria que traiga la equidad para todo el pueblo, mejor que mejor, ya que ni hará falta promover la dscriminación positiva, ni tendremos un sistema educativo competitivo que se centra en el profesorado y la falsa meritocracia, en lugar de en el alumnado y sus potencialidades, emociones y gustos, como debería ser.

Y es que, al fin y al cabo, como dice cierto Politólogo y profesor de Ciencias Políticas de la UCM, Pablo Iglesias Turrión:

"La pobreza no se combate con caridad, sino con políticas 
de reparto de la riqueza".

Y, no lo dudemos, una verdadera educación pública que no reproduzca la sociedad, sino que permita transformarla, forma parte de ese tipo de políticas.

miércoles, 9 de julio de 2014

10 diferencias entre inclusión e integración.

Ya en su momento, en otra entrada, a través de unos pequeños cuentos que elaboré, os mostré cuál es la diferencia principal existente entre los conceptos de exclusión, segregación, integración e inclusión. Hoy os dejo con una entrada extraída del fabuloso blog La princesa de las alas rosas y cuya fuente original procede de la página web Doble Equipo Valencia, y que nos habla sobre diez factores que diferencian a la inclusión de la integración.

"La inclusión e integración son términos que en muchas ocasiones se utilizan como conceptos iguales que comparten un mismo significado, sobretodo en el ámbito educativo. Inclusión e integración no son palabras sinónimas.

Inclusión e integración representan filosofías totalmente diferentes, aún cuando tienen objetivos aparentemente iguales o significados parecidos.

Si bien es cierto, pasar de la exclusión a la Inclusión supone un proceso largo de cambio y evolución. En medio de esta transición podemos situar la integración. Ahora bien, debemos ir mas allá, paso a paso sin olvidar que el último fin siempre es la inclusión.

Inclusión e Integración: 10 diferencias:

1. La inclusión NO se centra en la discapacidad o diagnóstico de la persona. Se centra en sus capacidades.

2. La inclusión educativa NO está dirigida a la educación especial, sino a la educación en general.

3. La inclusión NO supone cambios superficiales en el sistema, supone trasformaciones profundas.

4. La inclusión NO se basa en los principios de igualdad y competición; se basa en los principios de equidad, cooperación y solidaridad.

5. La inclusión educativa se centra en el aula y NO en el alumno.

6. La inclusión NO intenta acercar a la persona a un modelo de ser, de pensar y de actuar “normalizado”, sino que acepta a cada uno tal y como es, reconociendo a cada persona con sus características individuales.

7. La inclusión NO es dar a todas las personas lo mismo, sino dar a cada uno lo que necesita para poder disfrutar de los mismos derechos.

8. La inclusión NO persigue cambiar o corregir la diferencia de la persona, sino enriquecerse de ella.

9. La inclusión educativa NO persigue que el niñ@ se adapte al grupo, persigue eliminar las barreras con las que se encuentra que le impiden participar en el sistema educativo y social.

10. La inclusión NO disfraza las limitaciones, porque ellas son reales.

Algún día dejaremos de hablar de educación para la igualdad de género, educación para niños/as con necesidades educativas especiales, educación para colectivos en riesgo de exclusión social… y entonces, simplemente hablaremos de EDUCACIÓN".
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...