lunes, 27 de enero de 2014

Analizando la LOMCE. Parte 1.

Tal y como prometí, voy a llevar a cabo, poco a poco, un análisis de la actual ley de educación que tenemos en España; ley que el Ministro de Educación José Ignacio Wert, del Partido Popular, nos ha regalado.

Dicha ley es la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE, para los amigos y las amigas), y si bien las tres primeras líneas del punto primero del preámbulo puede hacernos entender que se va a tratar de una ley preciosa, paidocentrista, que atiende a toda la diversidad, a partir de la cuarta línea y a medida que vamos leyendo ese efímero e ilusorio paraíso se va convirtiendo en lo que sin duda alguna no es más que un tradicionalista y conservador infierno.

Suena bien, a mi parecer, cuando en la introducción nos comenta lo siguiente:

"El alumnado es el centro y la razón de ser de la educación. El aprendizaje en la escuela debe ir dirigido a formar personas autónomas, críticas, con pensamiento propio. Todos los alumnos y alumnas tienen un sueño, todas las personas jóvenes tienen talento".

Fantástico. No entiende como cetro de la educación al profesorado, sino al alumnado. Asimismo, habla de pensamiento propio, de saber generar crítica, de autonomía personal; temas de los que ya he hablado en varias entradas de este blog. Y por otro lado, no hace distinción de ningún grupo social, ya que hace alusión a todo el conjunto del alumnado. ¡Hasta ha empleado un lenguaje no sexista, al hablar tanto de personas como de alumnos y alumnas!

Sin embargo, a continuación dice lo siguiente:

"Nuestras personas y sus talentos son lo más valioso que tenemos como país". 

Esto, en un principio, puede parecer bueno (dejando a un lado mi vena anarquista y apátrida). Pero no olvidemos que se trata de un partido católico y tradicionalista que no simplemente tiene ideas de lo que socialmente se considera como derechistas, sino que además se aproxima a lo que se dictaba durante el Régimen de Franco.

De este modo, hemos de tener en cuenta que cuando el Partido Popular nos habla de país, lo hace en detrimento de la diversidad cultural que en la nación existe, lo cual veremos más adelante en la ley; y por lo tanto, puede temblar la ciudadanía catalana, vasca, gallega, mallorquina, canaria... que tenga un mínimo ápice de identidad cultural con su Comunidad Autónoma antes que con España.

La LOMCE continúa así:

"Por ello, todos y cada uno de los alumnos y alumnas serán objeto de una atención, en la búsqueda de desarrollo del talento, que convierta la educación en el principal instrumento de movilidad social, ayude a superar barreras económicas y sociales y genere aspiraciones y ambiciones realizables para todos".

He de reconocer que prefiero la movilidad social al estancamiento, pero también es cierto, y mi postura es más radical por ello, que ésta es una auténtica estafa. La movilidad social no solventa las desigualdades sociales, sino que las mantiene. Es mejor que el estancamiento porque permite que alguien que era pobre pueda adquirir una mejor posición, lo cual va en detrimento de las clases más elevadas. Pero no por ello se crea equidad. El hecho de que una persona pueda moverse en la escala social, lo único que nos indica es que las jerarquías permanecen; y con esto, por supuesto, las desigualdades.

De hecho, en la anterior ley, en la LOE, no se hablaba de perseguir la movilidad social, sino la equidad, empleando para ello, si era necesario, programas de educación compensatoria que actuasen a modo de discriminación positiva que permitiese dar una igualdad de oportunidades.

Mi idea, dicho sea de paso, no es que la gente tenga movilidad social, sino que desaparezcan los estamentos sociales; que se derrumbe al poder. Y, en mi opinión, aunque la movilidad social se ha presentado históricamente como una idea socialista, la verdad es que no es más que un instrumento del poder para favorecer que todo el mundo compita contra todo el mundo, de tal manera que si bien antes la clase proletaria tenía identidad propia y podía unirse contra las clases opresoras, hoy día nos topamos con que los obreros y las obreras luchan por alcanzar posiciones más elevadas, pisoteando con ello a sus compañeros y compañeras, lo cual les divide y fortalece a las élites.

Como ya he dicho, la movilidad es mejor para una persona en concreto que el estancamiento. Pero si la igualdad se hubiese perseguido de veras, se hubiesen hecho desaparecer las desigualdades, en lugar de haberse construido mecanismos-maquillaje.

Y es que, al fin y al cabo, el concepto de movilidad social no es más que uno de entre muchos otros términos-trampa que se emplean para frenar la equidad y la consecución de derechos humanos y animales.

La ley continúa diciendo:

"Para todos ellos esta Ley Orgánica establece los necesarios mecanismos de permeabilidad y retorno entre las diferentes trayectorias y vías que en ella se articulan. Todos los estudiantes poseen talento, pero la naturaleza de este talento difiere entre ellos. En consecuencia, el sistema educativo debe contar con los mecanismos necesarios para reconocerlo y potenciarlo. El reconocimiento de esta diversidad entre alumno o alumna en sus habilidades y expectativas es el primer paso hacia el desarrollo de una estructura educativa que contemple diferentes trayectorias. La lógica de esta reforma se basa en la evolución hacia un sistema capaz de encauzar a los estudiantes hacia las trayectorias más adecuadas a sus capacidades, de forma que puedan hacer realidad sus aspiraciones y se conviertan en rutas que faciliten la empleabilidad y estimulen el espíritu emprendedor a través de la posibilidad, para el alumnado y sus padres, madres o tutores legales, de elegir las mejores opciones de desarrollo personal y profesional. Los estudiantes con problemas de rendimiento deben contar con programas específicos que mejoren sus posibilidades de continuar en el sistema".

Estoy de acuerdo: las capacidades varían en cada alumno o alumna de forma natural y se hace necesario potenciarlas. Asimismo, en mi opinión, debería tenerse en cuenta por igual a quien quiere estudiar una Ingeniería en la Universidad que a quien desea hacer una Formación Profesional de Fontanería.

Sin embargo, nos topamos con el problema de que se muestran los talentos como una cuestión meramente natural. Quiero decir con esto que la ley no nos cuenta que los talentos varían también en función del nivel adquisitivo de la familia en que naces y del ambiente que te rodea. Habla como si tu talento fuese simplemente natural y se ha de dar fuerza al mismo. Pero esta afirmación incompleta hará caer al Sistema Educativo español ante este problema: los talentos que parecerán naturales en unas personas dependerán de su clase social, de tal modo que de haber dispuesto de recursos económicos podrían haber aflorado otros talentos diferentes que se perderán. 

Es decir, que si yo podría naturalmente dedicarme con facilidad al estudio de la Historia pero al vivir en un ambiente conflictivo no me es posible concentrarme y estudiar en condiciones, tal vez pueda parecer a priori, entonces, que soy inútil para el estudio de ésta y que mi talento verdadero reside, por ejemplo, en el ejercicio de actividades manuales como mecánico; y con esta ley se me potenciarían las habilidades en Mecánica, ya que para ello parecería que soy mejor, y se perderán las que poseo para la Historia, que fácilmente podrían ser superiores.

De este modo, quienes tienen facilidades en la vida verán potenciados sus dotes verdaderas, mientras que quienes sufren el peso de una amarga vida, verán potenciadas las capacidades que su ambiente les haya permitido desarrollar.

Por lo tanto, la división verdadera que traerá esta ley es la siguiente: quienes tengan recursos, llegarán a donde quieren; quienes no, a donde puedan.

De ahí que en su momento expliqué la importancia de las becas

Posteriormente, la LOMCE nos cuenta que:

"Detrás de los talentos de las personas están los valores que los vertebran, las actitudes que los impulsan, las competencias que los materializan y los conocimientos que los construyen. El reto de una sociedad democrática es crear las condiciones para que todos los alumnos y alumnas puedan adquirir y expresar sus talentos, en definitiva, el compromiso con una educación de calidad como soporte de la igualdad y la justicia social.

La educación es el motor que promueve el bienestar de un país. El nivel educativo de los ciudadanos determina su capacidad de competir con éxito en el ámbito del panorama internacional y de afrontar los desafíos que se planteen en el futuro. Mejorar el nivel de los ciudadanos en el ámbito educativo supone abrirles las puertas a puestos de trabajo de alta cualificación, lo que representa una apuesta por el crecimiento económico y por un futuro mejor".

El primer párrafo, por supuesto, no es más que mera palabrería. Acorde con lo descrito anteriormente, no puede perseguirse tal igualdad y justicia social, si en principio nos ha explicado que debe existir una movilidad social, o lo que es mismo, si se mantienen las jerarquías.

El segundo párrafo es una auténtica trampa. 

De acuerdo con la teoría del capital humano (¡qué asco me da que se hable de las personas como capital!), a mejor educación, un país adquiere una mayor economía y la ciudadanía se introduce en mejores puestos de trabajo.

Sin embargo, esto se puede afirmar si aceptamos la premisa de que el empleo se subordina a la educación. Empero, esto no es así, dado que el proceso es el inverso: la educación se subordina al empleo.

No podemos generar empleo con educación, sino que primero hay que generar puestos de trabajo y luego impulsar el estudio para tales puestos abiertos.

Si yo quiero dedicarme a la enseñanza, el proceso no es que yo estudio Magisterio o Pedagogía y luego enseño por ciencia infusa a cualquiera, sino que en primer lugar ha de haber gente interesada en aprender y entonces yo, habiendo puestos de trabajo a los que puedo acceder, estudio en la Facultad de Educación - Formación del profesorado y enseño a esas personas.

Así pues, es de suponer que si en el Estado español actual hay una tasa elevada de paro, por mucho que la gente se forme no podrá trabajar, sino que primero habrá que encauzar la economía hasta lograr disminuir el paro para así permitir que tales estudios sirvan de algo en este país. 

Aunque, claro, el Ministro bien podría querer decir que la inversión en educación en España puede servir para hallar empleo en Alemania...

Por último, saltando un párrafo de lo que no hay nada que criticar, se indica en la ley esto:

"Solo un sistema educativo de calidad, inclusivo, integrador y exigente, garantiza la igualdad de oportunidades y hace efectiva la posibilidad de que cada alumno o alumna desarrolle el máximo de sus potencialidades. Solo desde la calidad se podrá hacer efectivo el mandato del artículo 27.2 de la Constitución española: «La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales».

Como ya vimos en otra entrada, existe una clara diferencia entre inclusión e integración. Así pues, me preocupa que Wert emplee ambos términos juntos. O bien se desempeña un ambiente integrador, o bien se emplea un ambiente inclusivo, pero no se puede pedir que llueva y no llueva al mismo tiempo. Por ende, no sé si es que este señor es ignorante o simplemente lo ha hecho adrede para que suene bien pero al mismo tiempo tenga una salida para evitar la inclusión que la anterior ley de educación perseguía, retrocediendo de la inclusión a la integración.

Por otro lado, hay que tener claro qué quiere decir con "exigente" y qué es lo que realmente busca al exigir exigencia.

Pero eso será tema que tocaremos más adelante.

Por el momento, como el primer punto del preámbulo ha sido largo de explicar, lo dejamos aquí, ya que quien mucho abarca poco aprieta, y quiero que quede todo bien clarito. 

viernes, 17 de enero de 2014

Liberar la maternidad de la esclavitud.

Una de las fuertes críticas al feminismo es que este movimiento dice que la maternidad es una forma de esclavitud.

Cada vez que una feminista afirma esto, mucha gente se echa las manos a la cabeza y empieza a gritar "¡Histérica, mala madre; los hijos y las hijas no esclavizan a nadie!".

Queda claro que no entienden a qué nos referimos los y las feministas cuando decimos que la maternidad, en nuestras sociedades, es una forma de esclavitud.

Así pues, se hace necesario aclararlo:

El feminismo no dice que la maternidad en sí misma es una esclavitud. El feminismo no está en contra de la maternidad. Lo que viene a señalar el feminismo es que la maternidad les ha sido robada a las mujeres; que en la sociedad patriarcal, la maternidad se ha convertido en una esclavitud, y que es necesario liberar este rol para que las mujeres puedan ejercerlo con gusto, sin presión, en completa paz y armonía con las criaturas.

Es decir, el feminismo no es un movimiento anti-niños y niñas; no odia a la infancia y no la ve como un sector opresor para la mujer. El feminismo, justamente, es todo lo contrario: un movimiento paidocentrista preocupado por los niños y las niñas que, al luchar contra la sociedad patriarcal, no solo contribuye a la liberación femenina, sino que también a la liberación de las personas no adultas.

El feminismo no busca que deje de haber madres, que todas las mujeres se extirpen los ovarios o asesinen a sus hijos e hijas nada más nacer para ser mujeres liberadas. El feminismo lo que quiere es que las mujeres no tengan la obligación de ser, sí o sí, madres, y que puedan decidir tanto serlo como no serlo, así como que los roles de cuidado, crianza, enseñanza y educación sean valorados, y con ello, por supuesto, que la maternidad sea vista como una labor sumamente importante para la sociedad.

El problema que señala el feminismo es que en la sociedad patriarcal, la maternidad ha tenido tan poco valor que no se ha visto a las madres como mujeres que son madres, ni a las gestantes y parturientas como a seres humanos. La imagen que el patriarcado ha dado de las mujeres sin hijos e hijas ha sido la de simples vaginas con patas violables y accesibles en cualquier momento para todo varón; a las mujeres en periodo de gestación, como simples incubadoras andantes que carecen de completo valor; y a las parturientas como inútiles incapaces de llevar a cabo una función para la cual el cuerpo de las hembras humanas está naturalmente preparado.

Asimismo, el feminismo señala que a las mujeres le han mareado la perdiz cuando y como han querido. Unas veces se les dice que mejor vayan a trabajar; otras, que se queden en casa; luego se les vuelve a mandar a la fábrica; seguidamente se les pide que mejor permanezcan en sus hogares; otras veces les cuentan que la leche materna es lo peor; otras veces, que es lo mejor y han de dar el pecho sí o sí, siempre, aunque les produzca desmayos, etc. 

Y es que, tal y como señalé en otra entrada, además de haber una minusvaloración de la maternidad y los procesos de crianza, existe a su vez una gran diferencia entre las responsabilidades obligatorias que los varones como padres tienen, y las que tienen las mujeres como madres.

Para el padre a duras penas parece no haber apenas obligaciones. Con que traiga algo de dinero a casa ya se le ve como un buen padre. Sin embargo, para las madres existe una fuerte presión social que les genera miedo, culpa y angustia. ¿Que surge la gripe porcina? Pues ella se encarga de cuidar de la criatura y él se quita el chip de padre al ir a trabajar. ¿Que llega el verano y hay que echar protección solar a los hijos y las hijas para que no se quemen la piel? Pues nada, ya se encargan los medios de comunicación de recordarnos que esa tarea les incumbe a ellas y solamente a ellas, que el padre se puede ir a tomar unas cañas al bar. ¿Que la criatura desarrolla un problema? La culpa es de la madre; siempre de la madre. ¿Que hay que limpiarle al bebé el culo cuando hace caca? Pues no dudéis en comprar unas súper toallitas que están pensadas para... ¡mamás! (es que al padre le deben de dar alergia las toallitas; o quizá el culo de su hijo o hija, no lo sé). ¿Que va nacer un niño o una niña y hay que volcarse en su crianza? No hay problema: ya ella será quien deje los estudios y/o su trabajo, y él seguirá adelante cumpliendo sus sueños. ¿Que el feminismo se queja de la reproducción del machismo? Todo aclarado: pronto vendrán machistas y neo-machistas a decir que la culpa únicamente es de las mujeres, porque ellas educan a los hijos y las hijas.

La maternidad ha sido apoderada por el patriarcado a lo largo de la historia, decidiéndose por ellas si tenían que tener o no hijos e hijas, cuándo, cómo (dentro del matrimonio y sin sentir placer sexual), con quién...; hasta el punto de llegar a decidir si han de dar el pecho o no, cuándo, hasta cuando, cómo, cuántas veces, dónde (no olvidemos que actualmente llega a estar condenado dar de mamar en la calle); si deben portear o no; que han de contentarse con ceder la custodia compartida automática aunque solo ellas lo hayan dado todo por los hijos y las hijas; que no tendrían que divorciarse en caso de padecer malos tratos para no perjudicar a las criaturas; que si denuncian son unas brujas mentirosas que cometen un falso e inexistente Síndrome de Alienación Parental; si han de estar solo en casa o ser unas súper mamás capaces, como siempre, de ejercer la doble jornada, al mismo tiempo que se comen el mundo cuando salen a trabajar y son las empresarias más grandes y maravillosas del mundo (y ellas solas, que eso de la crianza compartida no puede mencionarse); etc, etc, etc.

¿Es que acaso así se puede ser madre decentemente? ¿Acaso alguien puede dudar que la maternidad les ha sido robada a lo largo de la historia a las mujeres y que han sido rebajadas a la condición de esclavas de la sociedad?

No, señoras y señores; el feminismo no dice que la maternidad en sí misma es una esclavitud. El feminismo nos muestra cómo a raíz del sistema patriarcal ésta ha sido convertida en una forma de esclavitud más, en donde las mujeres no tienen ni voz ni voto, en donde cualquiera decide por ellas cómo, cuándo, con quién y por qué ser (o no ser) madres.

El feminismo lo que busca es resucitar la maternidad, liberarla, darle el valor y la posición que se merece. Pero hacerlo de verdad, y no al estilo machista, no al estilo de la dictadura franquista en España, en la cual la maternidad fue exaltada solo para decidir mantener a las mujeres dependientes de los varones, para hacerlas permanecer en sus hogares al servicio de sus maridos, trayendo tantas criaturas como Dios quisiese y proporcionando la educación que el Régimen establecía.

Es decir, el valor que el feminismo quiere para la maternidad es un valor auténtico, por el cual la maternidad no sea ni sacralizada ni demonizada; una maternidad que pueda ser decidida llevarse a cabo o no; una maternidad en la cual las mujeres sean vistas como personas y no como úteros andantes; una maternidad en la que ellas cuenten y tengan voz y voto sobre sus cuerpos y vidas; una maternidad sin ayatolás ni pontífices que se dediquen a culpabilizar constantemente a las madres por todo, ¡todo!, cuanto hacen; una maternidad con unos padres y una sociedad que se decidan a volcarse en el cuidado, la crianza, la enseñanza y la educación de unos hijos y unas hijas que, además del futuro, son el presente; una maternidad en la que no haya que parir entre torturas y dolor; una maternidad sana y corresponsable con la paternidad; una maternidad que pueda ser vivida y disfrutada al cien por cien por las mujeres; una maternidad que se vea como un trabajo; una maternidad en la que no sean ellas las únicas y exclusivas causantes de todo mal; una maternidad que haga disfrutar de su sexualidad a las mujeres; y en definitiva, una maternidad libre.

Y ahora que ya conoces esto, ¿piensas seguir criticando al feminismo por perseguir estos derechos?


lunes, 13 de enero de 2014

Cambiar de paradigma.

Os dejo un fantástico corto en el que Sir Ken Robinson, educador, escritor y conferenciante, explica cómo funciona el sistema educativo actual y por qué motivos deberíamos cambiar de paradigma. 

Espero que os guste.


martes, 7 de enero de 2014

No sólo duelen los golpes.

Pamela Palenciano es una Licenciada en Ciencias Audiovisuales que sufrió violencia de género, y ahora, a través del taller No solo duelen los golpes, cuenta su experiencia, muestra cómo se ejercen los malos tratos, explica lo mal que se lleva a cabo su prevención y detección, habla sobre la asimetría de poder existente en una relación heterosexual, nos hace ver cuál es el modelo educativo por el cual se rige nuestra sociedad y que nos lleva a este tipo de situaciones..., y todo ello con una representación fantástica y con humor.

Es altamente recomendable. Es muy didáctico y pedagógico. Ayuda a abrir los ojos ante este tipo de situaciones y a centrar la atención en cosas efectivas.

Os paso la primera parte (de siete) de uno de los talleres llevados a cabo (no empieza hasta la mitad del vídeo, ya que al principio hay una presentación) y a partir de ahí continuáis vosotros y vosotras, si os gusta y os interesa, haciendo click en el resto.

Espero que lo disfrutéis y aprendáis mucho.

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