sábado, 27 de septiembre de 2014

Una pareja feminista.

Kuxille y yo hemos abierto una página de Facebook. Se llama Una pareja feminista, y en ella hablaremos, claro está, sobre feminismo, desde nuestra perspectiva.

Os invitamos a visitarla, a comentar y a compartir cosas en ella.

Esperamos que os guste. ^^

lunes, 15 de septiembre de 2014

¿Por qué los varones "fracasan" más académicamente?

Me disgusta el concepto de fracaso escolar o académico. Da la sensación de que todo el mundo tiene que saber lo mismo y que sino conoces lo que la sociedad espera que sepas, has fracasado. Además, hace entender que el problema principal reside en el alumnado, sin necesidad de cuestionar el sistema educativo, los modelos familiares, la metodología docente empleada, etc.

Pero está de moda hablar de fracaso escolar. La tasa de abandono temprano y la obtención o no del título de Educación Secundaria Obligatoria son indicadores que se usan en los textos para medir el rendimiento académico de un país. Así que toca hablar de ello.

Como ya nos vienen machacando, el fracaso académico es un tema preocupante en España y otras naciones. Pero sobre todo, es un problema que afecta más a chicos que a chicas.

Ahora bien, ¿por qué ocurre esto? Vamos a verlo dividido por ámbitos: trabajo, familia y escuela. Los tres factores ofrecen argumentos que nos permiten ver por qué hay una mayor tasa de abandono temprano en chicos que en chicas. 


1- Trabajo:

Al parecer, los varones, estudiando lo mismo que las mujeres, e incluso menos, tienen más posibilidades de hallar empleo que éstas. Y además, ganan más. Y esto los adolescentes lo saben. Por ende, si van a conseguir lo mismo o más haciendo menos... eligen el camino más fácil y sencillo, y deja de estudiar para irse a trabajar.

El coste de oportunidad es distinto en mujeres. Ellas necesitan formarse mucho más que ellos para encontrar un trabajo y ganar más (y en muchas ocasiones, a pesar de su esfuerzo, acaban igualmente de amas de casa, al ser despedidas por haber quedado en periodo de gestación).

Un ejemplo reciente reside en el IBM, en donde se ha pillado a dos ejecutivos afirmando que no contratan a chicas jóvenes "porque se quedan embarazadas una y otra vez".

Esta situación discriminadora motiva a las mujeres a estudiar más para no quedarse atrás.


2- Familia:

Como ya vimos en otra entrada, la familia es un foco de reproducción de desigualdad entre los sexos. Las hijas y los hijos toman a los padres y/o las madres como modelos de referencia, asociando actitudes, roles, etc, a un género u otro e identificándose con los mismos.

Y resulta que los padres cuidan menos de los hijos y las hijas y se implican menos en el hogar que las madres, de tal manera que los hijos asocian ser varón con trabajar fuera de casa y ser mujer con hacerse cargo del cuidado de las criaturas.

Estos modelos divididos, absorbidos por las niñas y los niños, tiene su eco más adelante, repercutiendo en que los niños optan por abandonar antas los estudios para llevar a cabo la función que les define como varones: dedicarse al trabajo extra-doméstico.

Por otro lado, hoy día se sigue pensando que los niños son más fuertes y duros que las niñas, y, en consecuencia, que necesitan menos ayuda para resolver los problemas, de tal modo que se les da más libertad a los chicos que a las chicas, atendiéndoseles menos y proporcionándoseles una menor ayuda con los deberes o en el desempeño de otras tareas.

Se les da más mimos, más besos, más caricias, más cuidados, más atención... a las hijas que a los hijos; y se les brinda una mayor autonomía, mayor libertad, mayor capacidad de decisión... a los hijos que a las hijas, lo que se traduce en que las madres y/o los padres estén más pendientes de las amistades, los horarios y los estudios de las hijas que de los hijos.

Si a esto le unimos que las condiciones precarias de trabajo hacen que las madres y los padres tengan cada vez menos tiempo para atender a las criaturas...


3- La escuela:

En la escuela, diversos son los factores que repercuten negativamente en el rendimiento académico de los chicos.

Por un lado, la educación está masculinizada, eclipsándose por lo general los logros femeninos y mostrándose los estereotipos (baste recordar que en España, en Filosofía de 2º de Bachillerato de estudia a 12 autores y ninguna autora; que el masculino genérico en el lenguaje nos habla de los abades que reproducían libros a mano pero no de las abadesas que lo hacían; o que se hable de los varones que luchaban en coliseos, que se utilizaban como esclavos o que iban a la guerra, pero nunca de las mujeres gladiadoras, de las que fueron a la guerra -tanto como luchadoras como para servir de trozo de carne- y de las esclavas).

No es raro, por este motivo, encontrar sexismo en los manuales de texto, en los cuales se representa a las mujeres básica y principalmente como amas del hogar y cuidadoras de las criaturas, y a los varones como proveedores.

Como ya hemos visto con anterioridad, esto en realidad no ha sido así. Las mujeres siempre han trabajado, tanto dentro como fuera del hogar, pero dado que la escuela transmite valores y contenidos desde un punto de vista masculino, machismo no falta.

A través de esta imagen distorsionada, irreal y desvalorizadora del trabajo desempeñado por las mujeres, se transmite a los niños y las niñas la división de los roles, dándoles a entender que las niñas deben aprender para saber llevar el hogar, y que los niños tienen que terminar trabajando fuera de casa.

Por otro lado, existe una mala preparación del profesorado en materia de género. Muchos y muchas docentes no saben cómo abordar la coeducación; es más, muchas y muchos no son conscientes del sistema patriarcal en el que vivimos, y que sus actitudes, lo que dicen en las clases, el clima del aula... son focos potenciales de transmisión del sexismo.

También influye que en Educación Infantil hay más maestras que maestros, lo cual reproduce la idea de que los cuidados pertenecen a las mujeres y no a los varones.

Asimismo, se toman pocas medidas ante la apropiación del espacio que ejercen los niños. Se sabe que la mayor parte del patio, a la hora del recreo, está apoderada por los chicos. Las pistas de fútbol y baloncesto y ciertos areneros, son propiedad masculina. Las niñas se ven obligadas a utilizar rincones o otros lugares del patio de la escuela. Así se fortalece la idea de que el espacio público (lo de fuera) es propiedad masculina, mientras que el interior (la casa) es el lugar donde debe residir una mujer; además de la idea de que el chico que no es capaz de desempeñar las tareas socialmente consideradas como masculinas, ha de quedarse relegado a un lado, junto a las chicas, que son "lo otro", el "ente inferior y apartado".

Por eso apoyo plenamente medidas de discriminación positiva como la que llevó  a cabo el Gobierno Vasco, por la cual se determinó que ciertos días de la semana no se podría utilizar las pistas para jugar al fútbol, y de este modo darle espacio a las chicas en general y a aquellos niños a los que no les gusta este deporte..


Es importante, por lo expuesto, revisar el modelo pedagógico transmitido en casa y en los centros educativos, así como elaborar medidas de acción que generen igualdad de oportunidades y de condiciones para encontrar trabajo y evitar despidos.

No se pueden seguir invisibilizando las tareas realizadas por las mujeres a lo largo de la historia y sus potencialidades; ni tomarnos a la ligera el fracaso masculino, bajo la excusa de que no quieren o no pueden aprender.

Como bien decía la LOE (Ley Orgánica de 2/2006, de 3 de mayo, de Educación), la responsabilidad del rendimiento académico no ha de caer exclusivamente en el alumnado, sino que en toda la comunidad educativa. Y me atrevo a decir yo que en toda la sociedad en su conjunto.

Cuando un niño o una niña ve perdido su talento a causa de cómo está estructurada la sociedad... ese talento no solo lo pierde la criatura: lo pierde todo el pueblo.


Nota:

En la elaboración de los puntos que conforman esta entrada, he seguido el texto Por qué tiene cara de chico "el fracaso escolar", del educador sexual José Ángel Lozoya López, y extraído de la página pro-feminista Voces de hombres por la igualdad.

Recomiendo la lectura del texto. Enfoca el tema de un modo mucho más completo que mi entrada, da más ideas, más causas del llamado "fracaso escolar" masculino, presenta algunas propuestas para solucionarlo y da varias fuentes.

lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Está controlada la educación española por la izquierda?

Desde los sectores más conservadores de España, no deja de repetirse, cuando se debate sobre materia de educación, que el Sistema Educativo del Estado español está controlado por la izquierda.

Se basan, fundamentalmente, para realizar esta afirmación, en argumentos de este tipo:

A- Predomina la Educación pública ante la privada; y si estuviese la educación controlada por la derecha, sería al revés.

B- El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), teóricamente de izquierdas, ha gobernado más años que el Partido Popular (PP), claramente de derechas, por lo que el PSOE ha hurgado más en la educación que el PP.

C- En las Universidades tan solo hay conferencias de "ideología anti-sistema", y todo el profesorado es "rojo", hasta el punto de que solo se le instruye al alumnado con contenidos de izquierdas.

D- En que, por ejemplo, actualmente el Rector de la Universidad Complutense de Madrid es José Carrillo, hijo de Santiago Carrillo, una de las figuras más representativas del comunismo en España durante la II República y combatiente en el bando republicano durante la Guerra Civil española.

Por supuesto, esto no tiene ni pies ni cabeza. Para que el Sistema Educativo en España fuese izquierdista, tendrían que seguirse como mínimo y fielmente estos puntos:

- La escuela debería ser tan solamente pública y gratuita.

- Debería regirse por principios democráticos.

- Perseguiría la igualdad de oportunidades.

- Sería laica.

- No dejaría poner barreras al alumnado ni lo seleccionaría en función de su nacionalidad o clase social.

- Sería inclusiva, o por lo menos integradora.

- No se toleraría en los centros educativos, tanto de enseñanzas universitarias como no universitarias, un discurso sexista, racista, homófobo, etc.

Sin embargo, esto no sucede así ni de lejos.

En primer lugar, por parte de una izquierda real, y no lo que promueve el PSOE actualmente, no habría centros educativos privados; ni tan siquiera concertados. Para empezar, porque desde la izquierda es impensable una educación en manos de entidades a quienes en lugar de la población, solo les interesa lucrarse a costa de los derechos de las personas; y para finalizar, porque el dinero destinado a labores públicas, esto es, para la ciudadanía, no puede ir a parar a fines lucrativos. Me parece aborrecible que el dinero que es de todas y todos y que debería ser utilizado con el fin de asegurar una gratuidad real y efectiva de los medios públicos, vaya a parar a entidades privadas que buscan llenarse los bolsillos a costa del esfuerzo de la ciudadanía (por no contar que, como tienen que llevar su negocio a buen puerto, tienden a elegir al alumnado a dedo, evitando y tratando cual deshecho al alumnado inmigrante o procedente de barrios conflictivos) .

De hecho, tanto es así que desde la izquierda es impensable la escuela privada, que en los tiempos de la Transición española, el PSOE defendía que la escuela debía ser gratuita y laica, lo cual traía consigo la total, aunque paulatina, desaparición de la escuela privada (1).

Por tanto, el hecho de que predomine la escuela pública en España, no significa nada. Además de que en este pequeño texto de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos, se nos muestra cómo es falso que la educación sea pública y gratuita.

Asimismo, aquí ya todo el mundo sabe que aunque el PSOE se dice socialista, en realidad no es más que una extensión del PP que juega a ser el amo bueno. Por ello el PSOE nos ha traído magníficas cosas como son la merma de la segregación por sexo en las aulas; la no obligatoriedad de la asignatura de religión; el derecho a la interrupción libre, segura y gratuita de la gestación; el impulso de la inclusión educativa; el fomento de la igualdad entre varones y mujeres; etc. Ahora bien, también sabemos que sus medidas económicas se ha basado desde siempre en una ideología derechista, fomentando la competitividad, aplicando recortes, manteniendo los conciertos, dejando a la Iglesia Católica sin pagar el IBI y con parte del control de la educación de las niñas y los niños, etc.

Así que no, el PSOE de ningún modo es de izquierdas. Que no nos vengan con el cuento. A este país no lo ha arruinado la izquierda, sino la derecha; la cual unas veces se modera en forma de partido teóricamente socialista y otras veces de partido aún más retrógrado todavía. Pero desde luego es la derecha la única que ha gobernado en el Estado español y la única que ha traído cada vez más miseria al aumentar la desigualdad económica entre gente rica y gente pobre.

Por otro lado, lo que se suele comentar por ahí acerca de que en las Universidades españolas no se permite nada de ideología derechista y conservadora, es de lo más falso que puede decirse sobre educación.

Para empezar, recordar a los y las fascistas, falangistas, carlistas, derechistas... que no solo en las escuelas y en los institutos se puede estudiar la religión Católica, sino que también en las Facultades hay capillas. Sí, señoras y señores, capillas. Dentro de las Facultades de las diferentes Universidades se puede rezar al dios de la religión Católica y recibir misa.

Misa en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid

Si la izquierda en verdad controlase la educación, ni habría religión como asignatura optativa, ni habría capillas en las Universidades.

Sin embargo, ¡oh casualidad!, tenemos esas dos cosas, por no contar también que el profesorado de religión es seleccionado a dedo por la Iglesia.

A parte, en las Facultades españolas se dan conferencias en contra del aborto. Y no solo, aquí en la Comunidad Autónoma de Madrid, en la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Autónoma de Madrid, donde el tema puede tener relación con algunas carreras estudiadas, como Medicina o Filosofía, sino que además se llegan a dar en Escuelas de la Universidad Politécnica de Madrid, en donde se estudian Ingenierías. ¿Qué pinta el tema del aborto en Escuelas Técnicas de Ingenierías? Absolutamente nada. Pero como detrás de nuestra educación andan la Conferencia Episcopal Española y aquellos y aquellas que descienden del Franquismo... Así nos va.

Esto hasta el punto de que la UAM ha llegado a conceder créditos a estudiantes que asistiesen a seminarios antiabortistas, como se explica en este artículo del periódico Público.

Por otro lado, recuerdo que muchos centros educativos son católicos; llegando a estar en manos del Opus Dei y de otras entidades religiosas.

Y para quien diga que no tenemos más que un rectorado y una Universidad formada por comunistas, le recomiendo visitar la página de la Universidad CEU San Pablo, la cual es obra de la Asociación Católica de Propagandistas.

Para terminar, anunciar que el grupo neo-nazi Respuesta Estudiantil, está legalizado por el Ministerio de Interior. Es un grupo que, como Liga Joven o Círculo Atenea, pasa desapercibido al manifestar un discurso anti-capitalista, pero que de izquierdista no tiene nada.


En resumen, y como balance de lo expuesto, en España tenemos un Sistema Educativo al servicio de las empresas (escuela concertada, mala enseñanza de idiomas como el inglés a fin de que el alumnado se vea obligado a cursar la lengua en cursos privados), apropiado por la Iglesia Católica, sexista, tolerante al racismo y a la exclusión, en el que no se proporciona una igualdad de oportunidades, rígido y adoctrinador, movido cual marioneta por la derecha y excesivamente abierta al cambio cada vez que se turnan los partidos políticos en el poder.

Que no nos vengan con el cuento de que la izquierda controla la educación en el Estado español y que es la izquierda la que nos lleva al desastre en materia educativa.

Si nuestro país se pareciese al menos un poquito a aquello que se pretendía montar en la España de los tiempos de la II República, me creería el cuento de un Sistema Educativo con ideología de izquierdas. Pero la verdad es que aquellos tiempos, de momento no son más que un buen recuerdo.


Está lejos un Sistema Educativo español de izquierdas; y más aún, como personalmente me gustaría que fuese, una educación libertaria que sea para todos y todas, sin el control de un Estado que trate de condicionar a la población para sus intereses.

Tristemente, aún queda mucho fascismo por eliminar en este país, incluyendo al que sutilmente promueven dirigentes de izquierdas, que bajo un discurso progresista, esconden su verdadero interés: mandar y estar en el poder.


Fuente:

(1)- http://www.tiempodeeducar.org/0506/docu/notas_juridico.htm

miércoles, 3 de septiembre de 2014

El feminismo también es cosa de varones. La importancia de las nuevas masculinidades.

Toda la vida he pensado que solo alcanzaremos la igualdad de clases cuando quienes conforman las clases bajas dejen de trabajar para ricos y ricas, hagan la revolución y se auto-gestionen.

Toda la vida he pensado que solo las personas de otras razas diferentes a la aria podrían conseguir ser respetadas.

Toda la vida he opinado que solo cuando las mujeres se unan contra el patriarcado conseguirán tener los mismos derechos.

Y ahora, yo, que tantos años me he pasado pensando que la lucha obrera es solo cosa de la clase trabajadora; que la lucha por que se respete a lesbianas, gays, transexuales y bisexuales es asunto principal de la comunidad LGTB; y que la igualdad entre mujeres y varones es sobretodo un problema de mujeres... hablo a penas unos minutos con mi pareja... y me doy cuenta de cuán equivocado estaba.

Pues sí, en apenas 10 minutos Kuxille le dio la vuelta a esta idea que tenía en mente y ahora lo veo claro: el feminismo también es cosa de varones.

Ojo, todo este tiempo he sido feminista. Siempre he pensado que los varones deben apoyar la causa de las mujeres feministas. Pero era eso: apoyar una causa... de otras.


Y no, no es así. Kuxille me ha dejado claro que el feminismo no es  una causa de mujeres simplemente; también lo es de varones.


Voy a poneros en situación.

Supongamos que una mujer es maltratada.

Vaya... Ya voy mal encaminado en mi ejemplo.

Una mujer es maltratada... Una mujer es maltratada... ¿No suena a que parece que ella es el foco de atención? ¿No parece que ella tiene la culpa o la desgracia de haber sido agredida? ¿No da a entender esa frase que ella debería liberarse de ser maltratada?

¿No veis que se invisibiliza al maltratador?

¿No deberíamos mejor decir: un hombre maltrata a tal o cual mujer?

Efectivamente. Se suele oír por ahí: "Marta es una mujer maltratada". Vaya, como si fuese un ser distinto, especial y responsable de su desgracia. Casi no se escucha decir lo de "Carlos maltrató a Marta". 

Porque así es como sucedió realmente: Carlos hizo algo malo; Carlos es el culpable y responsable del maltrato de Marta; lo importante no es tanto que Marta le dejase, se defendiese, denunciase... sino que Caros no la agrediese.

Es decir: el problema del maltrato, aunque podemos hacérselo ver a Marta, reside primordialmente en Carlos. No es Marta quien debe liberarse (que también, si Carlos no cambia su actitud), sino que es él quien debe dejar de agredir.

¿Veis la diferencia?

Entonces, no es simplemente que las mujeres deban liberarse, sino que además los varones deben dejar de oprimir, cambiar el modelo de masculinidad y perseguir un mundo más justo, libre e igualitario en donde las mujeres no tengan que protestar por ser tratadas paternalistamente, por carecer de ciertos derechos, por no valer lo mismo que sus compañeros del género masculino ante los ojos de la sociedad.

La sociedad se pasa la vida diciendo que las mujeres no deben subirse solas a un ascensor con hombres; que no lleven minifalda a determinadas horas y en ciertos lugares; que vigilen su copa en las discotecas; que salgan a la calle a luchar.

Por supuesto, toda protesta y toda precaución viene bien.

Pero, ¿os imagináis que sacasen un catálogo sobre cómo evitar que te roben en la tienda, en el que te aconseja poner una alarma, colocar rejas en las ventanas, no exponer productos en el mostrador, etc, y que si no sigues las pautas luego te comentasen que "es tu culpa porque ibas provocando dejándolo todo visible"?

Me he dado cuenta con la conversación que tuve con Kuxille que el paso más fundamental para alcanzar la igualdad es trabajar nuevas masculinidades con varones. 

Es importante la coeducación, sí. Pero más importante es educar a los hombres.

Las luchas, reivindicaciones, escritos, manifestaciones, están bien, por supuesto, y son deseables. Pero el aborto libre no vendrá cuando Lucía salga con la pancarta a la calle, sino cuando Gallardón acepte la libertad de decidir de las mujeres. La violación no desaparecerá cuando Estrella aprenda defensa personal, sino cuando Isidro aprenda que no es no. María no será respetada el día que dé a luz solo por exigirle al doctor que la trate decentemente, sino cuando Fernando ponga en el centro a la parturienta y no a su comodidad en el trabajo. Marina no dejará de correr el riesgo de ser asesinada por su pareja el día que vaya a denunciarlo y se aleje de él, sino cuando Rodrigo comprenda que ella es libre y no una propiedad suya. Aurora no pudo votar porque salió a la calle a pedir el voto, simplemente, sino porque el presidente lo permitió. La cuestión no estaba exclusivamente en que Hipatia de Alejandría no tuviese miedo a ejercer la docencia, investigar y ser una mujer con renombre, sino que también en que ningún varón de su época le hiciese tener ese miedo. Elena no llegará a ser la mejor en su trabajo simplemente por esforzarse más, sino que más bien el día en que sus compañeros le den el mismo valor. No es Celia quien debe discutir con Miguel para que él lave los platos, sino que es él quien debe tomar la iniciativa.

No son las mujeres quienes tienen que esforzarse por hacerse valer. Está bien que lo hagan; pero para ellas es una lucha, no un deber.

La obligación moral reside solo en los hombres. Somos nosotros los únicos que tenemos el deber de ser feministas. 


Y el día que aceptemos que las mujeres merecen los mismos derechos y cambiemos la sociedad y nuestro modo de hacer, no podremos echarles en cara a ellas que tienen lo que tienen porque nosotros se lo hemos dado.


Lo único que habremos hecho es devolverles la libertad y la equidad que por tanto tiempo les hemos robado.

El feminismo es también cosa de varones. Y hasta que no nos demos todos cuenta de ello... las voces de mujeres no sonarán más que a simples ladridos.

Me he pasado toda mi relación pensando que la igualdad que busco tener con Kuxille se debe a ella y a las feministas que la precedieron. Y no es solo eso: se trata de mi actitud.

Ahora entiendo la importancia de que no solo haya mujeres protestando contra el patriarcado... pues hay que intentar romperse cadenas, sí; pero sobre todo hay que tratar de no encadenar.

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