lunes, 12 de diciembre de 2011

Segregación en función de capacidades. ¿Sí o no?

¿Qué es preferible: segregar al alumnado en distintas clases en función de sus capacidades o mantenerles juntos/as, creando con ello una clase heterogénea?

Antes de nada, sin andarme con rodeos, comento que estoy a favor de la Escuela Inclusiva, es decir, de que el alumnado, por así decirlo, "más lento" esté junto al alumnado, por así decirlo, "más rápido" (y ante esto no sólo me refiero al alumnado "normal" pero con mayores o menores dificultades, sino que también al alumnado con Necesidades Educativas Especiales). Aunque para esto también habría que modificar alguna cosa del Sistema Educativo español actual (como el hecho de dejar de utilizar la palabras palabras "normal" y "anormal". Al fin y al cabo todo el mundo tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles. ¿Por qué realizar este tipo de categozicación tan absurda?). Así que voy poco a poco.

Empecemos con un ejemplo:

Supongamos que nos reunimos para realizar una carrera. Tres... Dos... Uno... ¡Salimos corriendo! Vamos corriendo, vamos corriendo... y algunos/as de nosotros/as se colocan en las primeras posiciones, y otros/as, en los últimos puestos.

Si yo me en cuentro en el cuarto lugar, y la distancia que hay entre las tres primeras personas es la suficiente como para que pueda alcanzarlas antes de llegar a la meta, eso me motivará para intentar apretar más fuerte y adelantarlas. Ahora bien, si yo me encuentro en los últimos puestos y las personas que están en las primeras posiciones ya van a llegar a la meta, ¿para qué esforzarme en intentar superarlas, si va a ser inútil?

Cuando hay en una clase alumnos/as con distintas capacidades, y la distancia entre ellos/as es corta, puede ser favorable que se encuentren juntos/as. Ahora bien, si la distancia es muy larga, puede ser desmotivador para las personas "más lentas" si el o la docente se adapta al ritmo de las personas "más rápidas".

Pero vayamos más lejos:

Como he dicho, habría que cambiar algo de nuestro actual Sistema Educativo. ¿El qué? La competitividad por la cooperación y el trabajo en equipo.

Retomemos el ejemplo de las carreras:

Imaginemos que quedamos para realizar una carrera. Pero la consigna no dice "quien llegue en primer lugar, gana la carrera, y quien quede atrás, se elimina". En este caso, la consigna dice "para ganar, todas las personas deben llegar a la meta". Si la consigna es esta, no competiremos por llegar primero, sino por llegar. Y no sólo nosotros/as mismos/as, sino todo el grupo trabajando en equipo. Si alguien va más despacio porque le cuesta más correr, las personas con mejor preparación física pueden animarlas, pueden ayudarlas, pueden apoyarlas, pueden dar consejos (si respiras profundamente, a corde con tu ritmo, aguantas más), etc. Las personas a quienes les cuesta más llegar se sentirán respaldadas, aprenderán no sólo de su entrenador/a, sino que también del equipo. Y al final, tal y como lo establece la consigna, llegarán todos/as.

En un ambiente cooperativo, las personas "más rápidas" no luchan por hacer morder el polvo a las personas "más lentas", sino que las ayudan, las enseñan, comparten apuntes, trabajan junto a ellas, etc. Aumenta el aprendizaje, pues no aprende el alumnado del o de la docente, sino que todo el mundo aprende junto a todo el mundo, en equipo.

Además, abandonando el enfoque adultocentrista, en el que hablamos de modelos de enseñanza-aprendizaje, y comenzando a centrarnos en el alumnado, acabamos hablando de procesos de aprendizaje-enseñanza, es decir, que no se trata de que el profesor o la profesora enseña y a partir de ello sus alumnos/as aprenden, sino que a partir de que el o la docente tenga en cuenta las formas de aprender de cada alumno/a por individual, sus capacidades y su nivel, es cuando puede surgir de verdad la enseñanza.

Pero ésta no es la solución que se da, sino que ante esta circunstancia la mayoría del profesorado decide siempre una solución rápida y eficaz: "¡Pues fácil! Hagamos una clase A y una clase B... ¡y todo arreglado!".
Estos/as docentes olvidan, ante todo, que los y las discentes no son personas tontas, y que por consiguiente decodifican rápidamente el significado oculto de los conceptos "clase A" y "clase B", y hablan de "la clase de los/as listos/as" y "la clase de los/as tontos/as".

Asimismo, olvidan que, aun haciendo esta segregación, dentro de cada grupo siempre hay "unos/as listos/as más listos/as" y "unos/as lentos/as más lentos/as". Pero con esta solución los maestros y las maestras se sienten a gusto (ellos/as, no sus educandos, por supuesto), y ya sienten que pueden hacer bien y con menos molestias su anticuada y anti-pedagógica clase magistral, recibida por un alumnado manso que calla y traga.

Pero, ¿cuáles son las desventajas de promover una clase A y una clase B (y C, D, E... según como le venga bien al centro y al equipo docente)? Las siguientes, según Purificació Biniés:

- "Los muy listos pueden llegar a creer que, por el hecho de ser listos/as, son mejores que los demás, desarrollando un complejo de superioridad que puede ser muy aislador y perjudicial, personal y socialmente hablando. Aislados y enaltecidos <<entre los mejores>>, no tienen la ocasión de comprobar que todas las personas, independientemente de sus capacidades, tienen un valor y pueden aportar algo importante a su vida.

- Los listos muy listos, o simplemente listos, pueden quedar privados de sentir que sus cualidades intelectuales podrían servir, también, para ayudar a entender conceptos, o ayudar a progresar a otro menos listo, o muy poco listo. Y quedan privades de aprender que la felicidad individual no es ser perfecto o ser el mejor, con el coste personal que esta meta imposible comporta, sino, más bien, sentirse valorado y saber valorar al otro. Es algo parecido a aquello que dijo, en lenguaje deportivo, Magic Johnson: "Una canasta hace feliz a un jugador, pero una asistencia hace felices a dos".

- Los menos listos, o muy poco listos, ven empobrecida su vida en lo que a estímulos, retos y apoyos se refiere; por tanto, pueden quedar limitadas sus oportunidades de progreso.

- Los menos listos o muy poco listos reciben un mensaje nefasto para su autoestima. El "no puedes" y "te cuesta mucho", junto con el "por tanto, no puedes estar con los demás", conduce a un complejo de inferioridad, reforzado por la exclusión, que comporta un coste personal importante que te limita todavía más. Son las barreras invisibles" (Biniés, P. Revista Aula de Innovación Educativa. Número 205. Octubre del 2011).

Pero, si no segregamos al alumnado, ¿entonces qué hacemos?

No son pocas las medidas que pueden tomarse. Además de fomentar la cooperación y el trabajo en equipo, siempre podemos fomentar la enseñanza individualizada (1); adaptar el currículum; mejorar la pedagogía y las didácticas de tal modo que no sea el aprendizaje meramente memorístico, y busque desarrollar capacidades y valores; aumentar el número de profesores/as por aula; crear programaciones con niveles variados; crear metodologías y organizaciones escolares que favorezcan la atención a la diversidad; y sobre todo, perseguir una pedagogía comprometida que exija recursos y apoyos que permitan responder a las necesidade específicas de cada alumno/a en concreto.

Todo esto no sólo lo comento por teoría, sino que también por experiencia. Realicé mis prácticas de pedagogía en uno de los centros de la asociación YMCA. En el aula se incluía a alumnos/as de todo tipo. Tuve un niño con Síndrome de Asperger, otro con retraso mental y otro con dislexia. El resto de niños/as eran, refiriéndome a las capacidades, "normales", pero se encontraban en riesgo de exclusión social. En el aula siempre había mínimo dos maestros/as (en mi clase estábamos tres docentes unos días, y otros días, cuatro), y nuestra labor era la de proporcionar un apoyo curricular y una educación en valores. Y la experiencia fue bastante buena. Todos/as colaborábamos, nos ayudábamos, compartíamos nuestras experiencias, nuestras opiniones... Algo, en mi opinión, muy enriquecedor.

Además, en mis clases de ajedrez siempre he tenido a gente de todos los niveles, y sabiéndote organizar, es posible llegar a todos/as (claro, también para esto hay que tener motivación e interesarte por ellos/as. Si lo que más me preocupase, fuese cómo hacer que mi trabajo sea más fácil, lógicamente lo mejor que me vendría sería segregarlos en función de su nivel o capacidad. Pero esto me beneficiaría a mí, no a ellos/as).

Ya por último decir que el 13 de diciembre de 2006, en Nueva York, la ONU aprobó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. En su artículo 24, sobre educación, se establece que:

"Los Estados Partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a la educación. Con miras a hacer efectivo este derecho sin discriminación y sobre la base de la igualdad de oportunidades, los Estados Partes asegurarán un sistema de educación inclusivo a todos los niveles, así como la enseñanza a lo largo de la vida".

Pienso que hay que tratar de conseguir que estos contextos no se conviertan en un problema, sino en un reto. Un problema nos paraliza; un reto nos estimula.

Estimulémonos para buscar la inclusión social y educativa de todas las personas... y será posible.


Anotación:

(1) Una enseñanza individualizada es aquella que atiende a las características individuales de cada sujeto. No confundir con la educación individual, que es aquella por la cual un/a maestro/a educa solamente a un/a alumno/a.

2- No me gusta nada hablar de alumnado "lento" y alumnado "rápido"; así como tampoco me gusta que se hable, como dije al principio, de alumnado "normal" y alumnado "anormal". Pero como para que se comprendiese mi punto de vista he realizado la comparación entre el aula con la carrera, he visto oportuno usar lo de "rápido" y "lento". Discúlpenmelo.

12 comentarios:

laindefensiónaprendida dijo...

Totalmente en contra Enrique. Tu querrás que te opere del corazón, cuando te de tu infarto, el mejor de la clase. Lo siento. Aunque todos nos queramos mucho y nos respetemos y somos todos iguales, pues bien, los niños inteligentes pueden caer en profundas depresiones si están bajos de exigencias y motivación. Y, a mí me preocupa más que se me depriman los que van a llevar un país y a producir, que los que van a recibir apoyo.
Un beso

Arlette dijo...

Qué voy a decir... yo miro esa "segregación" desde mi profesión y me asusta... hay tantas cosas fuera del aula que afectan a la manera de ser del estudiante... y no se tienen en cuenta!
ánimos, con docentes como tú podemos cambiar modelos... :)

Enrique dijo...

Inde:

Un/a docente que tenga una buena preparación, sabrá bien, por muy heterogénea que sea la clase, cómo llegar a todos/as sus alumnos/as.

Es obvio que el alumnado más destacado necesitará que se les dé un nivel más alto. Pero eso puede hacerse en una clase heterogénea perfectamente.

Además, Inde, hay personas con Síndrome Down, Autismo, y otras cosas, que, gracias a la ayuda, han logrado sacar adelante unos estudios universitarios y rinden la mar de bien; trabajan y producen más que gente "normal" que se pasa el día viviendo del cuento.

Y si se da el caso de que algunas de esas personas "discapacitadas" no pueden llegar a la Universidad, o no pueden sacar un título universitario, no te preocupes, que, con o sin ayuda, no te operarán. Quédate tranquila.

Ahora bien, Inde, se supone que la ayuda es para compensar los desniveles y favorecer que en el futuro no precisen ayuda sino que se vean incluidas en la sociedad, con trabajo y todo. Se supone que la ayuda es para que tengan las mismas oportunidades que el alumnado "normal" y puedan llegar a ser, si cabe, "normales".

Así pues, tú dirás qué sale mejor económicamente al fin y al cabo: o gastar el dinero hoy y que puedan valerse por sí mismas en el futuro (por lo cual también sirven a la sociedad), o excluirlas y luego pasarte toda la vida teniendo que asistirlas segundo a segundo.

Si te digo que en esa asociación el niño con retraso mental que tuve, al final del curso se encontraba a un nivel por el cual no precisaba a penas ayuda... (su retraso mental no se debía a un problema biológico, sino a una mala estimulación temprana). Si te digo la cantidad de personas con dislexia que hoy día son profesores/as de mi Facultad y son personas reconocidad a nivel mundial... Si te digo que yo mismo fui excluido por mi primer profesor de ajedrez porque en mi clase había gente que jugaba mejor, y que gracias a otro profesor que vino, acabé por encima de aquellos alumnos e incluso por encima de mi primer profesor (eso le pasa por dárselas de listo)...

Quién sabe, Inde, quizá en un futuro sea una de esas personas más desventajadas quien te opere, y muy bien, del corazón; mientras que uno/a de esos/as alumnos/as "brillantes" se quedó en el camino...

Por cierto, muchas de las desventajas se deben no a falta de capacidades, sino a que su padre y su madre no pueden proporcionarle profesores/as paticulares ni academias de ayuda; mientras que otros/as son brillantes, no por sí mismos/as, sino porque papá y mamá pagan al centro para que le regale las calificaciones...

Saludos.

misteriosa dijo...

Iba a decir que estoy totalmente de acuerdo con el post, aunque reconozco que el comentario de Inde me ha hecho pensar. Pero he pensado que para triunfar en según qué cosas en esta vida, uno no puede estar solo. El mejor cirujano del mundo no estará solo, sino que formará parte de un equipo. Probablemente lo dirigirá él, que para eso es el mejor, pero el resto del equipo también estará ahí, todos necesarios y por tanto igualmente respetables.Y, Inde, no hay cosa peor que alguien que se cree el único imprescindible, que habla línea directa con Dios, y que el resto del mundo no le llega ni a los zapatos. Esta gente es la que justamente puede encontrarse en problemas, porque no escuchan, sólo vale su palabra,"yo lo sé todo", no instauran un buen ambiente de equipo, y si hay un problema gordo, no tienes a un equipo coordinado, sino a un señor (o señora) que pudo estudiar mucho pero ha hecho una cagada, y a gente de mala uva alrededor que no tienen claro qué hacer y que encima no tienen ganas de hacer nada por remediarlo, no sea cosa que encima "la medalla" sea sólo para él.

Creo que la Humanidad ha sobrevivido gracias al trabajo en equipo. Siempre pienso en la Prehistoria, que es una época que me encanta. Y se cazaba al mamut en equipo. Y los ancianos, que ya no podían cazar el mamut, eran igualmente respetados y considerados, porque podían aportar otras cosas: su experiencia, su sabiduría, ayudar a enseñar a los niños, incluso mantener la hoguera encendida todo el día, que alguien tendría que hacerlo... En cambio, con el "sálvese quien pueda", hasta el más listo puede darse cuenta un día de que está muy solo y que tiene ganas de hablar con alguien, que necesita un amigo a su lado, aunque ese amigo no sea tan listo como él.

En una cosa coincido con Inde: creo que los más listos necesitan estímulos apropiados para ellos, pues si no, tengo entendido que justamente hay mucho fracaso escolar en gente con el CI alto, porque no se encuentran motivados y se aburren.

Un saludo.

Esto... Enrique, si fundo el partido político ese, creo que tendrías que ser mi Ministro de Educación. Hala, ahí queda dicho.

Enrique dijo...

Misteriosa:

Como ya le dije a Inde, en lo de que las personas con altas capacidades necesitan un mayor nivel de exigencias estoy de acuerdo. De no hacerlo, como en el caso que expones de las personas con un alto Cociente Intelectual, estas personas pueden tener un rendimiento académico desastroso.

Pero perfectamente puede hacerse todo en un mismo aula, si los/as docentes tienen una buena preparación y el Estado invierte como es debido en educación.

Por cierto, para mí, aparte de capacidades, también hay que desarrollar valores. Para mí la educación debe servir tanto a la persona misma, como a a la sociedad. Y si una serie de capacidades no se desarrollan con unos valores adecuados, entonces, pienso, son unas capacidades que se están tirando a la basura, para con el resto de la sociedad. O, en todo caso, pueden ser unas capacidades desarrolladas de tal forma que resultan negativas para el resto de personas (un buen ejemplo son los médicos con una alta cualificación, pero que luego se dedican a infectar a sus pacientes con virus de transmisión sexual).

Como bien dices, si hemos llegado hasta aquí es gracias al trabajo en equipo.

Además, Misteriosa, recuerda que hace un tiempo colocaste el vídeo de una mujer que pilotaba aviones con los pies, ya que no tenía brazos, y lo hacía muy bien, además.

Lo que ocurre es que, tal y como dice House en la serie:

"Los blancos flacuchos socialmente agraciados trazan un bonito circulo. Los de dentro del circulo son normales. A los de fuera hay que darles una paliza, machacarlos y reprogramarlos para meterlos en el circulo. Si eso falla hay que internarlos o compadecerlos, que es peor".

Un abrazo.

Euphorbia dijo...

Las segregaciones en la escuela me parecen horripilantes tanto para el que va por delante como para el que va por detrás. Eso es lo que pretende vuetra "Espe" ¿no?
Eso sí, un exceso de desnivel y que un sólo profesor tenga que lidiar con un número enorme de niños con diferentes necesidades no ayuda para nada.
Bueno, creo que ya estaba todo dicho.
Besos

laindefensiónaprendida dijo...

1. ¿Quién habla de exclusión?, Yo no.
2. "Llegar" a la Universidad NO ES, NI SIGNIFICA HOY ABSOLUTAMENTE NADA.
3. El tipo de retraso al que te refieres por desatención ES por supuesto otro mundo. No es de ese del que hablo.
Besos

Enrique dijo...

Euphorbia:

Estoy totalmente de acuerdo en que para esto habría que poner a más profesores/as, o distribuir mejor al alumnado.
Lo de Espe es más grave aún... Además de eso, quita dinero a la pública para dárselo a la concertada, y luego aplica recortes a la pública.

En fin...

Inde:

1- La entrada va de si incluirles o excluirles. Si dices que estás en contra, entiendo que estás a favor de la exclusión...

2- No significa nada a nivel laboral. A nivel personal te aseguro que sirve de mucho. La recompensa no debe mirarse sólo como un bien material. Existen recompensas inmateriales que también se obtienen (autoestima, satisfacción, conocimientos...).

3- Yo hablo en la entrada de todo tipo de retrasos, así que el retraso del que tú hablas aquí también viene a cuento y también hablo de él.

Un abrazo a ambas.

misteriosa dijo...

Con tanto jaleo, se me olvidó por completo darte las gracias por esta entrada, que responde muy bien a mi pregunta. Yo me decantaba por la opción de separar, pero así me gusta más.

Cristina dijo...

Me encanta esta entrada...obviando el comentario de inde que está claro que no seria de la clase de los "listos" ,si lo hubiera sido sabría que personas importantes de la historia tenian discapacidades y sacaron el mundo adelante,como insinua él...por ejemplo Einstein,era autista...su comentario,disculpenme,és discriminatorio y atenta contra la dignidad de las personas con discapacidad intelectual...una persona con discapacidad intelectual está igual de capacitada para ser cirujano que una sin discapacidad intelectual,solo que su manera de aprender és distinta...me parece muy denigrante el comentario de Inste y si más personas pensaran como él,la historia nos hubiera privado de conocer grandes personas como Einstein.Antes de hablar,hay que informarse.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Es dudoso que Einstein tuviera autismo.
Por otra parte, ¿cuál es el criterio de segregación que propones? Y pregunto esto porque es obvio que tienes alguno. Es decir, partiendo de que la tasa de discentes por docentes tiene que ser una (también abierta a debate) habrá que repartir a los alumnos por profesor de algún modo. ¿Tu propuesta es que ese reparto este vinculado al año de nacimiento —como lo ha estado tradicionalmente—? ¿No es la edad un criterio al menos tan gratuito que las capacidades?
Firma:
Uno que no aprendió demasiado en la escuela.

Enrique dijo...

Anónimo o anónima:

En estos momentos yo también dudo de que Einstein tuviese autismo y cometí el error de hablar de algo de lo que no tengo seguridad cierta. Me lo contó una amiga a quien su profesor de Física en la Universidad se lo había dicho y por aquel entonces así lo creí.

Lo que me preguntas es difícil de responder.

El modelo de sistema educativo que tenemos es bien diferente a lo que tengo en mi cabeza.

Mi pedagogía es más bien libertaria, es decir, basada en los ideales anarquistas. Y a priori mi idea es la de no segregación de ningún tipo. Es decir, no tengo de forma obvia ningún tipo de segregación en caso de poder tener una escuela basada en la pedagogía libertaria, dentro de una sociedad anarquista. Ni tan siquiera por edad.

Ahora bien, dentro del sistema actual, competitivo y rígido, al menos sí seguiría el criterio de edad en la Educación Primaria. Simplemente, porque la maduración es muy diferente entre una persona de 3 años y otra de 12, aunque no tanto cuando son adultas y la diferencia varía de los 23 años a los 32.

En cuanto a la tasa de discentes, no pondría a más de 15 disdentes por cada docente. Eso sí, mi idea principal es que debería haber más de un o una docente en cada aula.

Saludos.

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