martes, 1 de abril de 2014

¿Pueden las personas ser iguales y diferentes a la vez?

En este blog hablo mucho sobre la igualdad entre el profesorado y el alumnado; la igualdad entre padres, madres e hijos e hijas; la igualdad entre mujeres y varones; la igualdad entre todas las personas de diversidad funcional (personas con ceguera, con Trastorno del Espectro Autista, con Síndrome de Down...); la igualdad sin importar el color de la piel, la orientación sexual...; etc.

Y al mismo tiempo, digo que hay que respetar las diferencias, la pluralidad, la diversidad.

Entonces, ¿estoy siendo contradictorio por hablar de igualdad y diferencia al mismo tiempo? ¿A qué me refiero cuando digo que dos personas diferentes son iguales? ¿Podemos ser iguales y diferentes a la vez?

La respuesta es afirmativa. ¿Por qué? Pues, porque como dijo la autora del blog Basta de sexismo en una entrada:

"Lo contrario de la igualdad no es la diferencia. Es la desigualdad".

Y esto es algo que podemos entender fácilmente a través de las matemáticas. 

En el tema de las multiplicaciones nos han repetido hasta la saciedad que 2 x 1 es lo mismo que 1 x 2; que 4 x 5 es lo mismo que 5 x 4; que 8 x 9 es igual que 9 x 8; que 6 x 4 es como 4 x 6... En resumen: que el orden de los factores no altera el producto.

Sin meterme en filosofadas, y centrándome solo en las multiplicaciones, porque lo de que el orden de los factores no altera el producto solo es válido para algunas operaciones aritméticas, voy a decir que esa expresión tiene toda la razón, que es cierta... pero está incompleta. 

Cuando nos dicen que 3 x 4 = 4 x 3, no nos mienten, pero no nos cuentan toda la verdad. 5 x 6 da el mismo resultado que 6 x 5; es decir, son equivalentes, iguales; pero a la vez estamos hablando de cosas distintas, es decir, no son idénticos; son diferentes.

Lo mostraré con dibujos.

Cuando decimos que 2 x 3 = 6, estamos mencionando, gráficamente, que podemos tener tres cajas con dos pollitos en su interior (dado que dos por tres quiere decir que el 2 se repite 3 veces):


Sin embargo, cuando afirmamos que 3 x 2 = 6, tenemos el mismo número de pollitos; el resultado es el mismo; pero la distribución es diferente, ya que estamos hablando de dos cajas con tres pollitos en cada una (en tanto que tres por dos implica que 3 se repite 2 veces):


En el primer caso tenemos tres cajas; en el segundo, dos en el primer dibujo hay dos pollitos en cada caja; en el segundo, tres. De este modo, observamos que son diferentes e iguales; que dos por tres no es idéntico a tres por dos, pero son iguales, equivalentes... tienen el mismo valor, el mismo resultado, el mismo número de pollitos.

¿Se ve claramente ahora cómo dos cosas pueden ser equivalentes, pero distintas; iguales en valor y diferentes en su estructura?

A pesar de ser diferentes en su distribución, el resultado de 3 x 2 es el mismo que el de 2 x 3, por lo mencionado antes: lo contrario a igual, no es diferente, sino desigual. Diferente es la distribución de los pollitos en un caso y en el otro; desigual sería que el resultado no fuese equivalente. 

Por ello no es lo mismo conceptualmente el hacer referencia a una suma que a una resta, y sin embargo 5 - 3 = que 2 + 0. Por otro lado, desiguales son 1 + 1 y 1 + 2.

Por este motivo es diferente hablar de multiplicaciones, de divisiones, de raíces cuadradas, de bases y exponentes, de logaritmos, de cosenos y tangentes, de números romanos... y sin embargo nos topamos con que cuatro es lo mismo que dos al cuadrado; e igual a dos por dos; y a veinte entre cinco; y a la raíz cuadrada de dieciséis; e igual a la raíz cúbica de sesenta y cuatro; y equivalente al logaritmo en base diez de diez mil; igual que ocho medios; y que el número cuatro en números romanos:


Por esta razón es diferente tener euros que dólares americanos en el bolsillo y sin embargo a día de hoy 0,73 € es igual a 1 $.

Y en definitiva, por ello...

- Una persona de piel oscura y otra de piel más clara son diferentes y reciben un trato desigual... pero son iguales en valor.

- Una persona que padece ceguera y otra que no, son distintas, poseen desiguales facilidades para moverse en la vida... pero también son iguales

- Hablar de docentes no es lo mismo que hablar de discentes, pero ambos grupos deben ser tratados por igual.

- No es lo mismo ser homosexual, que bisexual, que heterosexual... pero todas las personas son iguales independientemente de su orientación sexual.

- Es distinto ir a vendimiar que trabajar en un telar... pero ambos trabajos deberían valer lo mismo.

- Un varón y una mujer son diferentes; de hecho la sociedad les da una consideración desigual... Pero eso no quita que a la vez son iguales.

Ser iguales significa valer lo mismo; disponer de los mismos derechos y deberes; no estar por encima ni por debajo, socialmente hablando; que no te menosprecien, ni te humillen por ser quien eres o ser como eres.

Ser desiguales implica que los varones y las personas adultas tengan privilegios frente a las mujeres y las personas más jóvenes, dentro del sistema patriarcal; que exista una diferencia de clases que permite a unas personas pisotear a otras; que la ley tolere la persecución de seres humanos a raíz de su orientación sexual; que salir a buscar pan a otra tierra porque en la tuya no tienes nada que comer, sea ilegal; etc.

La diferencia es aceptar la diversidad de la especie humana... y esto puede realizarse tanto desde la igualdad como desde la desigualdad.

Y ese es el problema actual: que la diferencia conlleva la desigualdad.

Estaría bien que en un futuro este suceso se arreglase y pudiésemos vivir en equidad desde nuestras diferencias. Esperemos que en un futuro las diferencias no impliquen desequilibrios sociales, políticos, económicos... Ojalá lleguemos a ser iguales y diferentes al mismo tiempo... y que el derecho a la diferencia no suponga una diferencia de derechos.

5 comentarios:

Margarina dijo...

No estoy deacuerdo con la frase de bastadesexismo, no somos iguales ninguna persona, tenemos que ser iguales en derechos, en acceso a sanidad, educación, etc..pero de por si somos todos distintos.

Mejoremos la educación dijo...

Es que, Margarina, justamente a eso apuntan tanto la frase de Bastadesexismo como mi entrada: a que todas y todos somos diferentes... e iguales.

un ignorante dijo...

¿Utilizar la igualdad logico-matemática —relación entre dos proposiciones y cantidades que se consideran equivalentes, ya sea por implicarse mutuamente o por tener el mismo valor, respectivamente— no es acrítico? ¿Si la igualdad, como la identidad, requiere para definirla de relaciones simétricas y transitivas previas además de un contexto determinante que formule los parámetros de la igualdad, tiene sentido hablar políticamente de igualdad de homosexuales y heterosexuales sin contexto ni parámetro? ¿Cuáles son dichos parámetros cuando hablas de igualdad entre el (lo que sea)sexual? ¿Cuándo dices iguales en valor quieres decir que en lo que valen socialmente, esto es verbigracia la posibilidad de extraer plusvalía de ellos, el parámetro identidad sexual es irrelevante (o que debe ser irrelevante)? ¿Distingues ser de deber ser? ¿En que sentido es distinto ser homosexual &c.? ¿Cuando dices que un moreno es diferente a un blancuzco a que te refieres —diferencia también necesita parámetros y un contexto que establezca una identidad previa que se rompe—? ¿Cuándo dices que son iguales en valor el tiznado y el lavado no quieres decir dignidad? ¿Cuándo dices que vendimiar e hilar no son lo mismo pero que deberían valer lo mismo quieres decir que debería ser indistinto socialmente vendimiar que hilar (verbigracia salario idéntico)? ¿Esto puede darse si los productos de dichos trabajos son valorados de forma distinta? ¿Podría funcionar una sociedad en la que todos los trabajos se valoraran de forma igual (es decir que hubiera identidad salarial)? ¿Cuándo hablas de valer lo mismo te refieres a eso o a la consideración social de dichos trabajos? ¿Es posible que la sociedad admita igualdad valorativa, es decir indistinción hacia los sujetos que realizan una u otra tarea, si la sociedad determina que prefiere que la gente se ocupe verbigracia a cantar en lugar de a pintar? ¿Cómo se puede organizar la sociedad (llámese comunidad, sociedad civil, sociedad política, Estado) de forma que consiga sobrevivir y al tiempo se homologan y se quiere que sean igual considerados todos los trabajos? ¿Cómo puede hacer que la gente trabaje en las cosas que la sociedad necesita para sobrevivir si hay neutralidad valorativa? ¿En qué sentido deben ser tratados igual los docentes a los discentes —inversamente, en que sentido no deben serlo—? ¿El ejemplo de los pollitos y las cajas no es confusionario (desde la aritmética 3x2 es idéntico a 2x3, tipológicamente no —en un caso 3 está a la izquierda de la x en el otro a la derecha—)?

Enrique dijo...

1- ¿Por qué no iba a ser crítico emplear la igualdad lógico-matemática?

2- Sí existe parámetro para asemejar a personas homosexuales y heterosexuales: el hecho de ser personas.

Es difícil sumar peras y manzanas, pero cuando recurrimos a lo que tienen en común, que son frutas, podemos sumarlas. Dos piezas de fruta (siendo peras) más dos piezas de otro tipo de fruta (siendo manzanas) dan lugar a cuatro piezas de fruta.

Hay que buscar lo que nos asemeja para crear equivalencias; no lo que nos diferencia.

Todas y todos somos personas, ¿cierto? Ergo, podemos valer lo mismo.

3- Cuando digo que valen por igual, me refiero que no debe haber jerarquías entre las personas, ni dar más importancia a la una que a la otra, ni prioridad, ni despreciar a un ser humano por ser diferente.

Me refiero a ver a cada persona como persona, y no como heterosexual, bisexual, asexual, homosexual, varón, mujer, persona adulta, infante, joven, persona anciana, argentino, española, etc.

4- Sí, distingo ser de deber ser. Todo el mundo es lo que es; pero nadie debería ser diferente a lo que es. Los cuadrados son cuadrados y es absurdo, a mi juicio, cortarle las esquinas para tratar de convertirlos en otras figuras geométricas.

5- Una persona de piel negra es diferente a otra de piel blanca en el color de piel, así como en otros rasgos, por supuesto; pero socialmente se le ha dado enfoque al color de piel. Y en ese sentido son diferentes, al igual que una persona negra también será diferente de otra negra, aunque socialmente no se hablan de las diferencias entre ellas.

6- Preguntas: "¿Cuándo dices que son iguales en valor el tiznado y el lavado no quieres decir dignidad? ¿Cuándo dices que vendimiar e hilar no son lo mismo pero que deberían valer lo mismo quieres decir que debería ser indistinto socialmente vendimiar que hilar (verbigracia salario idéntico)?"

Efectivamente, a eso me refiero: a que socialmente deberían ser trabajos indistintos; y que nadie diga que Rafael Nadal merece más dinero por darle raquetazos a una pelota que otra persona que se pasa horas y horas en una fábrica. No es justo, en mi opinión, darle más importancia a un trabajo que a otro; que un ser humano que realiza un trabajo se le vea más digno que otro por realizar uno distinto.

7- Podría funcionar una sociedad en la que los trabajos se valoren igual. Es más, opino que funcionaría mejor porque cada cual se orientaría por su vocación o sus capacidades y no tanto por el salario que ganará, de tal modo que la gente hará más lo que le gusta y rendirá mejor.

8- Me refiero tanto a la consideración social, más bien, antes que al salario, porque yo aboliría los salarios. Pero habiendo que haberlos, equipararía los salarios también.

Para construir una casa hace falta quien sepa de arquitactura y quien sepa colocar bien los ladrillos... por tanto, no tiene por qué ganar más quien ejerció de arquitecto que quien elaboró la albañilería. Si una de las partes no está, la casa no se construye.

Sigo...

Enrique dijo...


9- La sociedad podría preferir escuchar música a ver cuadros pintados, pero eso ya no es cuestión de valer más o menos un trabajo que otro, sino de gustos y preferencias, de oferta y demanda, lo cual puede cambiar con el tiempo.

10- Esa sociedad puede sobrevivir perfectamente. Hoy día sobrevive la sociedad existiendo puestos laborales que no aportan apenas nada a la sociedad. Por ejemplo, Cristiano Ronaldo al darle patadas a un balón, solo da espectáculo. El campesino o la campesina, por el contrario, alimenta a la población; y el alimento es vital para la supervivencia. Sin embargo, Cristiano Ronaldo cobra muchísimo más que cualquier campesina o campesino.

Eso no quiere decir que el entretenimiento no sea importante. Pero si apenas se valora lo que nos permite sobrevivir, y aun así sobrevivimos, si en un futuro el campesinado vale tanto como el fútbol, más fácil será sobrevivir.

11- Hoy día la gente trabaja en las cosas necesarias para sobrevivir, siendo las menos valoradas y remuneradas; así pues, si valen igual que otras cosas, más razón para trabajar en ellas, ¿no?

12- Discentes y docentes deben tratarse por igual en tanto que son personas. No haber jerarquías entre ellos; no dar más valor a la palabra de un sector que del otro; que el pensamiento del alumnado sea igualmente escuchado que el del profesorado; que las y los discentes puedan decidir sobre su centro de enseñanza y no solo la equipo directivo y el profesorado.

13- Multiplicar significa sumar varias veces un mismo valor. Es decir, 2 por 3 es igual a 3 por dos, pero en sí misma no es la idéntica operación. 2 por tres significa repetir tres veces el dos; por el contrario, 3 por 2 significa repetir dos veces el 3.

Por eso son equivalentes, pero son cosas distintas.

Saludos.

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