miércoles, 15 de febrero de 2017

El transfeminismo del neo-machirulo cutre-queer.

Me llamo Enrique, pero me llaman Kike. Nací varón. O al menos eso dicen, porque nací con pene. Bueno, eso dicen, porque en realidad mi pene es una vagina y por culpa de él me preguntan en las entrevistas de trabajo si me voy a quedar embarazada, hecho por el cual no me seleccionan o me despiden al poco tiempo.

Desde mi más tierna infancia, me ha gustado jugar al ajedrez, practicar karate, dibujar... Pero también jugaba a las papás y a las mamás, con muñecas... Y bueno, siempre quise estudiar Medicina o Enfermería, o algo relacionado con la Educación, profesiones, ya sabéis, más bien femeninas. Y he de ser sincero: adoro la cocina; me fascina cocinar.

Así que, como he hecho toda mi vida y hago cosas de mujeres, claramente no soy varón. Quede claro: soy mujer. Soy mujer porque hago cosas de mujeres (no, no soy sexista, pero es que cocinar es de mujeres, que lo sabe todo el mundo).Y me gustan.

Y aunque tenga pene entre las piernas, si a alguna de vosotras, feminazis (perdón, TERFS, que me he inventado un término nuevo con el que despreciar a las mujeres sin que me puedan llamar machirulo), se os ocurre decir que soy varón y que oprimo a mis compañeras también mujeres, que sepáis que me estáis oprimiendo.

Sí, vosotras, feminazis, TERFS, me oprimís. Me oprimís cada vez que negáis que soy mujer y cada vez que que decís que soy del género opresor.

Porque, que lo sepáis, para ser mujer es una construcción social, así que aunque la sociedad no me lea ni me haya construido como mujer, puedo decir ser mujer si me da la gana y cuando me dé la gana. 

Y vosotras, TERFS, sois unas auténticas locas del coño. ¿Por qué no me dejáis entrar en los espacios "feministas" no mixtos? ¡Yo soy mujer, como vosotras! Y no solo sufro opresión por género, sino que además sufro opresión por vuestra culpa.

Que sí, que nunca me he hormonado, que a veces me dejo la barba, que cuando voy a una entrevista de trabajo no me preguntan si me voy a quedar embarazada y la gente tiene más en cuenta mi opinión por tener pene... ¡Pero no, no soy hombre! ¿Por qué? Pues porque lo digo yo. Da igual que no me haya sometido a una operación para cambiarme de sexo; no importa que la sociedad me lea varón y me de privilegios de varón. Si yo digo que soy mujer, soy mujer. Porque quiero aprovechar mis privilegios de varón que socialmente me han dado desde que nací para deciros a vosotras, feministas TERFS, qué es y qué no es el género, y cómo ha de ser el feminismo. Y como soy mujer, deberíais considerarme como tal y dejarme entrar en los espacios feministas no mixtos. Y si no lo hacéis, y de paso me decís que soy privilegiado, ¡sois unas opresoras radicales de mierda!

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No, no me he vuelto loco. Tranquilidad. Sé que esto que acabo de soltar es una auténtica estupidez. Jugar a las muñecas no vuelve niña a un niño; ni llevar falda no vuelve mujer a un varón; ni se puede ser mujer con solo decir "soy mujer"; y, por supuesto, no puede haber un varón oprimido por las feministas, solo porque ese varón dice ser mujer así porque sí.

Pero desgraciadamente, esto es una realidad a día de hoy. Ha salido una corriente "transgénero" por la cual, en lugar de luchar contra el género (tarea que el feminismo siempre ha llevado a cabo), se busca reforzar la idea de género, inventando tropecientos mil géneros nuevos, y que además basta con decir "soy esto o lo otro" para serlo.

Para esta corriente, no importa que haya un sistema patriarcal detrás que construye el género de los varones y las mujeres a través de la cultura. Para nada. Según la gente que sigue esta corriente, con que yo diga "soy mujer", ya soy mujer. No tengo por qué cambiar mi cuerpo. Y lo que es peor: encasillan a las personas en géneros en función de los roles que siguen.

Por ejemplo, mientras que el feminismo dice que jugar al fútbol no es de niños ni de niñas, y que las muñecas tampoco son ni de niñas ni de niños, esta gente dice que el fútbol es de chicos y que las muñecas son de chicas; y, por ende, que si eres chica y juegas al fútbol, es que en realidad eres chico; y que si eres chico y juegas a las muñecas, harías bien en considerarte mujer.

De hecho, hay hombres (sí, hombres) que llegan a espacios feministas no mixtos, dicen que son mujeres (porque sí) y que si no les dejan entrar y dicen que ellos son el género opresor, ¡entonces ellas son quienes están ejerciendo opresión por género!

Vamos, que la cultura, la educación y cómo te lee y trata la sociedad, se lo pasan por el ojo del culo.

Desde luego, los machirulos ya no saben qué hacer para mantener sus privilegios. Tras el masculinismo, que no les ha servido para parar el feminismo pues se ha demostrado con creces que tan solo son machistas resabiados y desesperados porque ven perder sus privilegios, ahora llega la ideología "transgénero", que busca criticar y destruir el feminismo radical (pues ataca al género desde su raíz, tratando de hacerlo desaparecer) y además a las personas transexuales que les acusen de promover  y ejercer una errónea y tóxica lucha trans-feminista (a las y los transexuales que van contra la ideología trans-género les llaman "true scum" -auténtica basura-).

Como inventarse privilegios de las mujeres que no existen no les ha servido, han decidido que si dicen que no son varones, así acaban con las acusaciones de pertenecer al género opresor.

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Tan solo espero que no lleguen a ningún lado. Y creo que así será, pues no dicen más que bobadas. Que yo diga que soy un pájaro, ni me convierte en pájaro ni me hace sufridor de especismo si me golpean.

Porque lo importante no es cómo nos sentimos, e incluso tampoco importa nuestra esencia, sino que lo realmente improtante es cómo nos leen y cómo nos tratan.

Por ejemplo, aquí en España, se supone que soy blanco y tengo privilegios de persona blanca. Sin embargo, cuando estoy al lado de mi pareja me doy cuenta de que no soy blanco, sino que se me lee blanco. Mi piel es más morena que la de ella. Ella sí que es blanca a mi lado. Y nos tratan por igual con respecto al color de piel.

Pero si un día voy a Estados Unidos, dejarán de tratarme como hombre blanco. Pasaré a ser un hispano, un mediterráneo, y sufriré racismo. Porque lo importante no es lo que yo me considere o cómo me vea a mí mismo, sino cómo me trata la sociedad. Es en base a cómo me ve la sociedad la razón por la cual yo estaré o no privilegiado.

Así que dejad esas chorradas de "me siento una persona no-binaria, demichica", etc. Esos géneros no existen. No hay una sociedad detrás que construya esos géneros y los inculque. Nos guste o no, solo existen dos géneros construidos por el patriarcado: varón y mujer. Y si la sociedad te mete en el saco de varón, te darán más ventajas frente a aquellas personas metidas en el saco de mujer.

Si de verdad queremos que la sociedad avance, tenemos que parar ese círculo vicioso. ¿Y cómo lo paramos, creando nuevos géneros que encasillen a la gente y que en un futuro pueda convertirse en un nuevo sistema que dé privilegios a un grupo de géneros frente a otros? Por supuesto que no. Tratar de destruir el género formando nuevos géneros, es como tratar de destruir un Gobierno manteniendo las estructuras de poder con nuevos partidos políticos.

El género desaparecerá el día en que dejen de existir los sacos "hombre" y "mujer" y las relaciones de poder-sumisión que existen en torno a ellos.

Mientras tanto, nos guste o no, bien sea cis o trans, solo podemos hablar de mujeres y varones a causa de una construcción social y no de las paranoias mentales que te hagas.
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