miércoles, 12 de enero de 2011

Mi opinión sobre la crianza natural.

Por favor, antes de comenzar a criticar o a hacerse ideas preconcebidas, le ruego enfáticamente que lea la siguiente entrada despacio y hasta el final, a pesar de su longitud. Gracias. Espero que disfrute con la lectura y no se haga demasiado pesada.

1- ¿Qué opino sobre la crianza natural?:

Ante todo, decir, simplemente, que estoy de acuerdo y apoyo la crianza natural. ¿Y qué pienso sobre el amantamiento y la leche materna? También estoy de acuerdo con la leche materna, y considero que, sin duda alguna, es muchísimo mejor que la leche artificial, dado que la primera aporta anticuerpos que previenen a los y las bebés de contraer enfermedades.

¿Significa eso que estoy en contra de otro modelo de crianza que no sea la natural, y, por ende, en contra de la leche artificial? No. En absoluto. Yo estoy a favor de ambas cosas, tanto de la leche artificial como de la natural.

La leche artificial no previene enfermedades, pero no determina que el/la bebé enferme. Un/a bebé, aun tomando leche materna, puede contraer enfermedades también. Pero obviamente el riesgo es mucho menor.

Asimismo tampoco las crea. Es decir, un/a bebé no va a adquirir las enfermedades que pueda coger por no tomar leche materna y, además de eso, va a coger enfermedades o problemas causados por la leche artificial (a menos que quien cuida del bebé sea torpe y le prepare un biberón lleno de agua hirviendo, por ejemplo). Simplemente estará expuesto/a a un mayor riesgo de contraerlas.

¿Por qué motivo también apoyo la leche artificial y un modelo que no sea la crianza natural? Porque en esta vida cada persona es diferente y tiene unas circunstancias distintas. Recordemos aquella frase del filósofo José Ortega y Gasset: "Yo soy yo y mis circunstancias". Y porque nunca se sabe qué problemas o limitaciones pueden acontecer dentro del círculo familiar.

Si me limitase a ser exclusivamente pro-lactancia, impediría a muchas familias con problemas el poder criar a su bebé de otro modo, y también el que dichos bebés saliesen adelante.

Si me limitase tan solamente a ser pro-biberón, impediría a muchas mujeres el poder ejercer el derecho a dar el pecho.

Por consiguiente: Yo procuro que coexistan lo natural y lo artificial, para que la gente pueda ejercer su pleno derecho a ser libre, respetada y comprendida.

Indudablemente la lactancia natural aporta muchos más beneficios que la leche artificial. Pero nunca se sabe qué puede acontecer a una persona, o qué puede necesitar.

Asimismo, soy partidiario del sacaleches, y no como método sustituitivo de la teta, sino como método que puede ser empleado por aquellas familias que así lo deseen, como método sustituitivo en el caso de tener problemas, o como método complementario si es necesario o es lo que se quiere emplear.

También estoy a favor de que la gestación y el parto, o mejor dicho, la mujer en sí misma y el resto de los implicados (padre, bebé y terceras personas), sean respetados, y puedan llevarse los procesos a cabo con total libertad y satisfacción.

Pero eso no significa que determinados métodos artificiales deban desaparecer, pues puede ocurrir que existan problemas y sea preciso recurrir a dichos métodos; en cuyo caso serían beneficiosos.

Por ejemplo, si un o una bebé nace de forma prematura, y es necesario para su supervivencia que sea trasladado urgentemente a una incubadora, ¿por qué mantenerlo con la madre y/o el padre, si ello le va a causar la muerte?

No se trata de eliminar un lado u otro (natural frente a artificial); se trata de mantener ambas partes para hacer lo más razonable, en función del contexto que se dé y en función de los deseos y/o necesidades de los familiares.

En resumen: Cuando hablo del sacaleches, del biberón (preferentemente que contenga leche natural) o de la leche artificial, no lo hago como preferencias, sino como alternativas. Yo no trato ni de fomentar la teta solo, ni de fomentar el sacaleches ni la leche artificial exclusivamente. Trato de llegar a un punto central que permita a las familias acceder a medios acordes a sus posibilidades y limitaciones, y a sus gustos y necesidades. No  hablo de sacaleches y leche artificial para eliminar la teta; hablo de sacaleches y leche artificial para abrir puertas y eliminar fronteras y confrontaciones.

2- ¿Critico algo de aquella crianza que no es natural?:

Sí, critico ciertas cosas. Y critico, no el movimiento en sí mismo, sino a las personas radicales, y el hecho de que a una familia se le impida emplear biberón, sacaleches, leche artificial, como complemento o sustituto si es necesario.

No estoy a favor de aquellas personas que no quieren que otras sigan el modelo de crianza natural y que sólo se impongan el biberón o la leche artificial. Critico a aquellas personas que ven la gestación y el parto como de manera irrelevante, como un simple proceso absurdo.

Porque del mismo modo que podemos pedir que la mujer no sea exhibida como si fuese un objeto sexual, creo que permitir que se le practiquen una serie de pruebas u operaciones que sólo sirven para la comodidad del doctor o la doctora, es dejar que la mujer sea tratada como un ser que no merece ser tratado con respeto y como si su sexualidad no importase; al igual que ocurre con las mujeres a las que se les practica la ablación.

Opino que actúan incorrectamente aquellas personas que enjuician a quienes no hacen lo que ellas piensan (sin estar esas otras acciones fuera de un marco ético), y que ven en la maternidad y la paternidad (no nos olvidemos de este segundo punto, por favor, que me deprimo) un proceso irrelevante.

3- ¿En qué aspectos me opongo en relación a la crianza natual?:

Como comenté en la pregunta anterior: no critico al modelo de crianza en sí mismo (siempre y cuando entre dentro de un marco ético y legal), sino que critico a las personas a las personas radicales.

Estoy en contra del naturalismo aplicado a todos los ámbitos y contextos. Por ejemplo, el pedagogo Jean Jacques Rousseau decía que si un niño rompía un cristal con la pelota, debía de castigársele dejándole junto a la ventana para que se resfriase y aprendiese la lección de modo natural. ¡Por supuesto, señor Rousseau! Y dígame, si un niño o una niña, por desobediencia, cae a una piscina, ¿le dejamos unos segundos ahogándose para que aprenda la lección de forma natural? Jaj. ¡Por favor, seamos sensatos/as!

Me opongo a la postura de eliminar, o relegar a un puesto inferior, al padre en la crianza de su también hijo/a. La mayoría de las personas que apoyan la crianza natural, hablan de un padre que sirve sólo para apoyar emocionalmente a la madre en unos "días de delicadeza" o para cambiar pañales.

Y lo siento mucho, pero el embarazo, en primer lugar, no lo genera exclusivamente la madre; y, en segundo término, este proceso no es una enfermedad. Empero así es tratado: como una enfermedad. Tan solo hemos de fijarnos en los manuales y guías de embarazo. ¿Qué es lo que encontramos en ellos? La palabra síntomas. Sí, se habla de síntomas del embarazo; del mismo modo que se habla de síntomas de la gripe, síntomas de tal o cual enfermedad.

Pero no es así; el embarazo no es una enfermedad que deja atontada, frágil y torpe a toda mujer. El embarazo es un proceso fisiológico (bello o aterrador; eso depende de si es deseado o no, de las ideas previas que se tengan, etc), que varía en función de cada mujer. Y en tanto que varía dependiendo de quién es la gestante, se tendrán unas sensaciones u otras.

Es decir, que cuando la mujer da a luz, no necesariamente debe sentirse cansada, y no necesariamente debe necesitar el soporte del padre.

La concepción de "el padre sostiene a la madre", mantiene la tradición sexista "el hombre es fuerte y la mujer es débil, y por lo tanto el hombre debe mantener y hacerse cargo de la mujer".

Aunque pueden ocurrir casos como los que afirma la frase, también puede acontecer al contrario. Un hombre no siempre es fuerte emocionalmente y una mujer no siempre es débil emocionalemnte. Un hombre es un ser humano específico, único e irrepetible que sentirá, pensará y actuará de un modo distinto al de los demás hombres. E ídem con la mujer.

Al poner al padre como quien sostiene emocionalmente y la muejer quien se deja sostener, se están atribuyendo estereotipos sociales. Pienso que el error de muchos/as ¿feministas? de la diferencia y pro-lactancia, es el de mantener una postura cerrada, que no permite cabida a otros estereotipos o roles. Porque puede darse el caso de que sea el hombre quien sienta unas ganas enormes de tener al bebé y ser la mujer quien no quiere ni verlo (como sucede en cuando una mujer padece, desgracidamente, Síndrome post-parto). Puede ocurrir que el padre esté mal emocionalmente y que la madre tenga que sostener al bebé y sostenerlo a él. También puede ocurrir que el padre tenga que sostener tanto al bebé como a la madre. Puede ocurrir que ambas partes se sientan mal y precisen la ayuda de una tercera persona Y, en el mejor de los casos, puede ser que ambos estén bien, y no necesiten sustento alguno, y mantengan al bebé en conjunto.

Asimismo, del mismo modo que el embarazo no es una enfermedad, tampoco habríamos de verlo como algo que hay que tomarlo a la ligera, como si no fuese nada. Es un trabajo, más o menos costoso dependiendo de cada mujer, y perfectamente puede ocurrir que ésta necesite ayuda de su pareja.

El problema es que, por comodidad, vaguería y/o sencillez, atribuimos roles a cada parte, y cada uno debe mantener tal o cual función. Yo pienso que no debe existir un rol predeterminado, sino que cada familia ha de amoldarse al contexto propio y a las necesidades de la misma.

Yo no me quejo de que el hombre quede relegado a un segundo papel. Me quejo de que al hombre y la mujer se les atribuya un papel fijo. Para mí el hombre puede asumir el primer o segundo puesto en la crianza; y la mujer el primer o segundo puesto. No me molesta que el hombre se quede de “sujeta velas” si así lo decide la pareja. Me molesta que el hombre se quede de “sujeta velas” como norma general y (pre)establecida; como rol o función estereotipada por la sociedad (sexista).

¿Por qué no puede suceder que sea el hombre y no la mujer quien ama prufundamente al bebé? ¿Por qué no puede el hombre implicarse también en la crianza y educación de un/a hijo/a que también es de él? ¿Por qué no podría un hombre tomar una baja por paternidad mientras la madre trabaja? (considero que es mucho mejor que se tomen la baja ambas partes y que no tenga que trabajar ninguna cuando hay un/a bebé de por medio, mas no voy a meterme en la vida de nadie).

No pienso, repito, que la mujer que toma la baja sea mala madre. O que la mujer que decide dedicarse exclusivamente a la crianza sea una "maruja" o una boba. Pero es que opino que quien hace lo contrario tampoco lo es. Porque un hombre y una mujer valen por igual para cuidar a un/a bebé. La única diferencia es que la mujer sí puede amamantar (aunque esto con excepciones, pues existen casos de hombres que, aunque en menor medida, pueden dar el pecho. Véase la siguiente entrada del blog Basta de sexismo: http://bastadesexismo.blogspot.com/2010/01/amamantar-solo-para-mujeres.html).

(También puede buscar en la web escribiendo "hombres amamantando" o cosas por el estilo).

La madre no es el factor primario a quien sigue un/a bebé. El factor primario es aquella persona que más tiempo pasa con él/ella, y por lo tanto, quien le cuida, protege y le da más cariño. Es lógico que en una sociedad donde la mujer es quien más tiempo pasa con el/la bebé, ésta sea el factor primario. Pero en los casos en los que el bebé es cuidado más por su padre, será el padre. E incluso se dan casos en los que esta persona primaria está tanto, tanto tiempo con el niño o la niña, que el infante llega a cansarse, a aburrirse y a no hacer caso (dando la sensación de que se han deshecho "los lazos"). De ahí la importancia de que un/a bebé entre en contacto con más de una persona cuando crece. 

Es más, cuando un/a bebé crece y deja de necesitar como base el cuidado y la alimentación, para pasar a ser su base el aprendizaje y la exploración, puede ocurrir que el niño o la niña desee más a sus maestros/as que a sus propios familiares; dado que son los y las docentes quienes más cosas enseñan a los y las infantes (no es una norma general; sólo aviso de que puede ocurrir).

Con ello no trato de quitar valor a la madre. En absoluto. Lo que trato es de que deje de atribuirse valor exclusivamente a la figura de la madre, para atribuirse valor a  la persona que ha tenido el amor, la honestidad y la gratitud de brindar apoyo, ternura y cuidados al bebé; independientemente de si se trataba del padre o la madre biológicos, del padre o la madre adoptivos, del padre solo o la madre sola, del abuelo o la abuela, etc.

¿Por qué? Porque, para mí, padre y madre no se  nace. Padre y madre se hace con el tiempo.

Dijo Miguel de Unamuno: "Hijo no es tanto aquel a quien engendramos, como aquel a quien ponemos en su lugar".

Lo mismo pienso de los hijos y las hijas con los padres y las madres.

Yo digo, además: "Padre o madre no es tanto aquella persona que nos da la vida biológicamente hablando, como aquella persona, indistintamente de quién se trate, que nos cuida, que nos protege, que nos ama, que nos educa, que nos lleva a ser humanos y nos da una vida, más que biológica, esencialmente humana".

En absoluto remito al sexismo y al patriarcado, como podrían pensar algunos/as. Remito a la eliminación de contextos generalizados, de estereotipos y roles sociales fijos, y en su lugar trato de permitir la posibilidad de cada pareja de rotar sus roles, asumiéndolos todos si se quiere.

Por ejemplo: sostengo que es un error decir que el hombre ayuda a la mujer en las labores de casa. Esta frase implica pensar que la responsabilidad recae sobre la mujer, pero el hombre le ayuda. Yo opto por decir que ambos se ayudan mutuamente y que son responsables de unas labores que pertenecen ambos.

Esto, aplicado a la pater-maternidad, significa que el hombre no sostiene a la mujer (sobre la cual recae la responsabilidad), sino que ambos mantienen las misma responsabilidad (cuidar a un bebé que pertenece a los dos) y ambos son colaboradores de un equipo; y no exclusivamente un ayudante el uno del otro.

Si se da un caso en el que la mujer se encontraba agotada y mal, pues no niego que el hombre deba “ayudarla” y “sostenerla”; pero si no se da tal caso, ¿por qué seguir tal patrón, si no se desea o no se precisa?

En resumen: Elimino el matriarcado y el patriarcado, para proponer lo que mi novia y yo denominamos como isotriarcado o equitriarcado (gobierno de hombres y mujeres por igual). Aunque para ella y para mí lo más óptimo sería la anarquía, pero eso ya es otro tema.

Prosigo:

Opto por el sacaleches y el biberón en tanto que permite al padre alimentar a su también hijo/a. No obstante, no afirmo con ello que la madre que no deja hacer esto es egoísta y mala, aparte de estar esclavizándose (frase opuesta a lo que promueven muchas pro-lactancia y ¿feminstas? de la diferencia: que toda madre que no practica la crianza natural y la teta es mala y egoísta).

Si una familia lo necesita o lo desa, perfecto. Todos/as de acuerdo. Pero no es para mí una norma general y obligatoria, pues puede ocurrir que la mujer se agobie o se sienta mal al amplearlo, lo cual no sólo es perjudicial para ella, sino que también para el/la bebé, pues ésta le transmite sus sentimientos.

En este caso, el hombre, pienso, no puede obligar a su mujer a someterse a un proceso en el cual, dado que el cuerpo es de ella, tan solo ella debe decidir. Es un asunto en el que debe primar el deseo de la mujer y no del hombre.

En un comentario de la entrada "El mito de la vinculación madre-bebé. Otra hipótesis para fomentar la culpa de la mujer", se me dijo que yo quería quitar el bebé a la madre y dárselo al padre.

En absoluto. El bebé no lo considero un objeto que pertenece a la madre (principalmente porque un gameto se forma mediante una célula masculina y otra femenina, y no a partir de un óvulo solo); pero tampoco considero que pertenezca al padre exclusivamente. El bebé lo considero un ser humano del cual debe hacerse responsable tanto la madre como el padre. Por ende, yo quiero implicar al padre en la crianza, no "quitar" el hijo o la hija a la madre (por cierto, pienso que un/a persona no pertenece a otra persona; es decir, no considero que el o la bebé pertenezca a la madre y al padre. Pienso que un ser humano es de sí mismo y se pertenece a sí mismo. Pero eso es otro tema).

4- La teta con patas frente al biberón endemoniado. El problema del feminismo:

Sé que el título puede hacerle sacar conclusiones precipitadas. No obstante, no se precipite y siga leyendo. Solo he puesto este título para captar la atención, pues sé que hasta este punto la lectura puede haberse hecho pesada, y el posible sobresalto que debe haberse llevado con el título, quizá le haya despertado un poco.

Existe un gran problema entre quienes defienden el pecho de forma exclusiva y radical, y quienes defienden el biberón a ultranza: a priori, parece que cuando se apoya que la mujer dé el pecho, con ello se esté fomentando que la mujer se quede en la casa y no trabaje; es decir, que se promuevan los roles en función del sexo. Asimismo, es muy probable que los y las pro-lactancia, se alarmen con muchos y muchas feministas de la igualdad cuando comentan que estar con un/a bebé en casa es sumisión.

Lo cual conduce a la postura que defiende el biberón y el trabajo de la mujer fuera del hogar, a ver a las mujeres que dan el pecho como "tetas con patas"; y a las mujeres que practican la lactancia exclusiva, a ver a quienes no lo hacen como promovedores/as de un "biberón endemoniado".

Ahí entramos en un problema que, pienso, ha generado la sociedad machista con el propósito de mantener los grupos feminsitas aislados, y así ganar más fuerza y terreno; o en un conflicto que ha surgido por parte de los y las feministas, y que debería ser solventado, bajo mi punto de vista, lo antes posible.

Pienso que ambas partes tienen que comprenderse recíprocamente. Cuando se apoya un anuncio o comentario en el que una mujer da el pecho, no tiene por qué estarse apoyando que la mujer no trabaje fuera de casa, sino que, en su lugar, se apoye más bien su derecho a ser madre. Cuando se apoya un artículo en el que la mujer ha decidido dar biberón y trabajar, no se apoya un fenómeno de "anti-lactancia", sino que la mujer también adquiera prestigio fuera del hogar.

Opino que, antes de criticar estas cosas, tenemos que tratar de pararnos y tomárnoslo todo con calma, y de comprender a esa otra parte (a menos, claro está, que haya llegado a radicalismos, insultos, agresiones, etc), pues en numerosas ocasiones no se da una opinión en contra porque realmente se está en contra, sino porque en un principio da la sensación de que la opinión opuesta impide ejercer la propia postura.

No obstante, sin ir más lejos, estoy plenamente convencido de que trabajar y ser madre/padre puede ser compatible. Y que el hecho de que existan mujeres que dan el biberón o que se quedan en casa no impide que otras mujeres den el pecho y/o vayan a trabajar fuera del hogar.

¿Solución? En lugar de cortar hacia abajo (que las que dan biberón no tengan biberón, y que quienes quieren dar el pecho no puedan dar el pecho), hay que tirar hacia arriba. ¿Qué significa eso? Que se dé valor a ambas partes, y que aumente la visión del número de hombres implicados en el hogar. Y sobretodo, diálogo, para que no exista "una guerra civil" que impida luchar fuertemente contra el machismo en particular y el sexismo en general, y se le pueda hacer frente desde todos los lados (tanto desde la dignidad de la mujer en el trabajo como el trato humano y digno en los procesos de gestación, embarazo y crianza; así como en el derecho del hombre a ser padre).

5- ¡Estar atentos/as a posibles engaños o trampas!:

Lo que voy a comentar a continuación es una hipótesis personal; una conclusión a la que he llegado tras adquirir una buena base de conocimientos de historia:

Pienso que hay épocas en las que gana primacía una postura frente a otra, y siempre con intereses económicos. Es decir, que hay ocasiones en las que puede parecer que la mujer gana terreno en un ámbito u otro, pero en realidad no es más que un engaño de la sociedad para aprovecharse de ella. Una vez que cambie la época, todo lo que parecía ganado se perderá.

¿A qué me refiero? A lo siguiente:

5.1- En épocas de crisis económica y de aumento de paro, es posible que gane terreno la crianza natural y la leche materna, para lograr "convencer" a las mujeres de que se queden en casa y no trabajen fuera del hogar, con el objetivo de conseguir:

- Reducir la competencia social. Si la mujer se queda en el hogar en épocas de crisis, la competencia social disminuye.

- Reducir las tasas de paro.

- Reducir el gasto público (por ejemplo en escuelas de Educación Infantil).

- Acallar los movimientos feministas.

Ya en el siglo XVIII, cuando más auge comenzaban a alcanzar los movimientos feministas, espontáneamente surgieron una serie de hipótesis (unas amenazantes; otras, benevolentes), dirigidas hacia la figura de la madre y la crianza.

Hoy día, pienso, con la crisis económica, está surgiendo lo mismo: de repente toma más impulso la crianza natural y la lactancia materna; están eliminando guarderías públicas; están comenzando a plantear pagar a la mujer que se quede en casa (cosa de la cual no estoy en contra; pero se hace justo ahora. ¿No parece extraño? Además, no se paga al hombre que quede en el hogar); y se ha ampliado la baja por maternidad, pero no se habla de la baja por paternidad.

5.2- En épocas de auge económico o de necesidad de mano de obra femenina, adquiere prestigio que la mujer trabaje, y pierde valor la crianza. A simple vista puede parecer un logro para la mujer en la vida laboral; pero cuando vuelve la etapa de crisis económica, vuelve a adquirir importancia el punto 1.

Por ejemplo, cuando todos los estudios "comprobaban" que la mujer era menos inteligente que el hombre y ésta no debía estudiar en la Universidad, sino que tenía que quedarse en casa, de pronto, a raíz de la II Guerra Mundial, todos los estudios demuestran que una mujer vale para estudiar y para trabajar, y que la leche artificial es mejor que la materna.

¿No parece extraño todo esto? A mí sí me lo parece. Por eso pienso que hay que andarse con ojo y no vender la piel del oso antes de cazarlo.

6- Resumen:

No pretendo quitar valor al trabajo femenino fuera de casa, ni en la labor gestante, ni al dar a luz, ni a la crianza ni a las tareas del hogar. No pretendo borrar de la hisotria la crianza naturall. No pretendo imponer al hombre en la crianza o en la sociedad como ente superior a la mujer.

Deso abrir puertas y eliminar barreras. Deseo que todo ser humano, hombre o mujer, se encuentre a gusto con su vida y pueda trabajar fuera o dentro del hogar (aunque pienso que hay que hacer más hincapié en el trabajo fuera de casa, pues el trabajo en casa está a un paso, mientras que las labores fuera del hogar por parte de la mujer están a años luz de estar bien valoradas). Deseo que los niños y las niñas sean criados/as y educados/as del mejor modo posible, incluyendo en esto una educación no sexista. Deso que prime el amor y la libertad ante el disgusto y la esclavitud. Deso que el hombre sea visto también como un ser capaz de dar ternura y a la mujer como un ente capaz de valerse por sí misma. Deseo que padres y madres valgan por igual y se encuentren en un mismo plano dentro de la sociedad y de la familia. Deseo que ningún hombre y ninguna mujer sea criticado/a por decidir seguir un modelo u otro; es decir, que una mujer tenga la misma oportunidad de dar biberón como de dar la teta, y el hombre tenga la misma oportunidad de obtener una baja por paternidad (amplia y remunerada), al igual que la mujer.

Deseo que si en un futuro soy padre, tanto la sociedad como mi hijo/a no me vea como un ayudante de mi pareja o como una co-madre. Quiero que se me vea como un padre; y como un ser también capaz de cuidar, criar, educar y amar a mi hijo/a.

Deseo, para finalizar esta entrada, que exista la tolerancia, el amor y la libertad de ser quien uno/a es, y no quien se dicta que debería ser. Es decir, que cada cual pueda seguir su propio camino.

50 comentarios:

Ŧirєηzє ✿ܓ dijo...

Interesante tema...¡¡¡
yo he amamantado amis dos hijos...
Tienen 21 y 18 años respectivamente..
y con el niño lo tuve muuuuy pero que muy dificil...
Aun asi....
defiendo la lactancia por encima de cualquier otro metodo...siempre y cuando no este contraindicada por algun motivo...

encantada de leerte...
saludos...¡¡¡

Enrique dijo...

¡Uff! Respiro de alivio de poder contar con un apoyo. Gracias.

Besos.

Blanch dijo...

Coincido contigo, efectivamente la crianza natural tiene ventajas respecto a la artificial; pero hay circunstancias en las que no se puede llevar a cabo y eso hay que comprenderlo.

También creo que el derecho a ser madre tiene que ser compatible con el derecho a una vida laboral y profesional, y que en vez de discriminar se deberían dar facilidades a las madres trabajadoras.

Por otro lado, creo que se debe avanzar respecto a la concepción del ámbito privado. Se sigue considerando que dedicarse al hogar es inferior y de poco valor, y para la gran mayoría de las personas es mal visto que un hombre se dedique al hogar aún cuando él así lo deseara. Y de la misma manera, para muchos una mujer dedicada al hogar "vale menos" que la que trabaja fuera de casa.

No deberían existir esas limitantes, se debería valorar por igual tanto el ámbito público como el privado y cada quien debería tener la libertad de elegir independientemente de su sexo.

Con respecto a la crianza natural, sólo una sola ocasión he escuchado hablar de fortalecer el vínculo padre-hijo. Lo leí alguna vez en un artículo que aseguraba que los padres que presenciaban el parto tenían un vínculo mucho más fuerte con sus hijos y se involucraban de lleno en la crianza.

Ignoro si sea cierto, es lo que aseguraba el autor; pero por supuesto estoy de acuerdo en que los padres pueden crear vínculos fuertes con sus hijos y participar en la crianza más allá de sólo cambiar pañales de vez en cuando.

Por cierto, sigo en entender qué es el feminismo de la diferencia, si alguien me pudiera explicar se lo agradecería mucho.

Anónimo dijo...

Comadre , padre ....ya sabes que yo a lo que me refiero es a compañero.

Y padre ...bueno sí ,es lo estrictamente cierto.Pero me suena más a "jefe" que ha compañero en el sistema patriarcal.

Pues si no es comadre , copadre.

Ahora que lo leo es un poco ridículo discutir por esto.

Bueno , ya lo sabes , en definitiva COMPAÑERO.

¿Un apoyo solo?¿Y yo que soy?

Kxll

Enrique dijo...

Kxll:

Si te suena mal lo de padre, y mejor lo de co-madre, se debe al mal comportamiento y a la escasa implicación que los hombres han tenido a lo largo de la historia.

Así mismo, es por sexismo; por la idealización sexista de que el hombre es bruto y no siente cariño, mientras la mujer es la pura romántica que no mataría una mosca.

Empero, la realidad, como sabrás, es bien distinta. Existen hombres y hombres, y mujeres y mujeres; es decir, hay que ver personas y personas, todas ellas diferentes, con sus propias ideas y formas de pensar y de ser.

Pero hoy día, aunque el proceso es lento, los hombres nos estamos haciendo cada vez un mayor hueco en la crianza y la educación de los hijos e hijas; y no dudo de que existan hombres que puedan ser buenos y verdaderos padres.

¿Un compañero? Sí; pero un compañero de un equipo, no un compañero de apoyo exclusivo.

Besos.

Anónimo dijo...

Hola Enrique,
Gracias a la alusión a mi comentario anterior, pero ya te expliqué que no fue que te entendiera mal.
Me gustaría explicarte que yo he vivido como hay un problema para las madres que quieren libremente, darles el pecho a sus hijos en esta sociedad, resulta que para la mayoría de las mujeres, exceptuando unas pocas, los primeros días son cruciales en el proceso. Y lo ideal para que la lactancia se establezca correctamente sería estar las 24 horas del día pegadas al bebé… hasta que la lactancia se regule por sí sola… esto a día de hoy, pocas madres que desean dar el pecho lo saben o pueden hacerlo (sobretodo por las visitas que reciben), y acaban desistiendo y dando biberón, no por que no quieran, sino porque no tienen la información necesaria y sólo obtienen información del tipo… tienes poca leche, tu leche es floja, tienes que poner al bebé a mamar cada tres horas diez minutos en cada pecho, así pasa que la mayoría acaban fracasando. Y algunas se sienten culpables por ello, conozco casos, aunque la sociedad, los abuelos y los pediatras les digan que la leche artificial es la panacea.
En el caso del biberón, estoy de acuerdo en que es una opción y que cada uno elija libremente, pero para que haya libertad, tenemos que tener toda la información sobre las opciones, lo que yo critico son los intereses que hay detrás de parte de los fabricantes de leche de fórmula, que nos han hecho creer a todas, con el beneplácito de los pediatras, que nuestras mamas no funcionan, además de los ingredientes de la leche de fórmula, no sólo es que la leche materna tenga anticuerpos y defensas, es que la leche materna tiene justo los ingredientes necesarios para el bebé. También creo en el derecho que puedan tener los bebés recién nacidos a ser alimentados con aquello que está específicamente diseñado para ellos, cuando esto es posible. Esto lo digo por mí hija, que no quería biberones, le tuve que OBLIGAR a tomar biberón por recomendación/obligación de los pediatras después de que estuviera ingresada a los 15 días de nacida por un problema provocado por mi desconocimiento en lactancia materna. Era un suplicio, una pelea, intentar meterle el biberón a una recién nacida y que no lo quisiera ni en pintura. ¿Porqué ningún médico me dio la opción de seguir mi lactancia y la información necesaria? Y estamos hablando de hace un año, no un siglo.
Quiero decir con este rollo, que debido a que no había información suficiente ni ganas por parte del sistema sanitario, de ayudar a las madres lactantes, ha sido necesario crear un movimiento Pro-lactancia para que todas aquellas que deseen amamantar a sus hijos, cuenten con la información y apoyo de aquellas que quieren ayudarles… y que radicalismos los hay en todas partes.
Saludos, Ana.

Anónimo dijo...

En relación al papel del padre, estoy de acuerdo, al igual que pasaría con las parejas homosexuales, o padres o madres solteros, no debería existir un solo rol establecido, sino que cada cual pudiera ser él mismo. También es cierto como dices, que en la pareja, ambos tienen la misma responsabilidad. Pero no es menos cierto, que los dos no han pasado por lo mismo hasta llegar hasta ahí, por lo que en su individualidad, deben apoyarse, aunque creo que el padre o pareja, cuando es el caso, debería estar algo más atento a las señales que su mujer le mande, por la sensibilidad derivada de la caída de hormonas después del parto… y que si la mujer decide dar el pecho, también debería respetar esa decisión y apoyarla, ya que la lactancia no sólo da beneficios al bebé, sino también a la mama…. Y que los biberones se den, si en la pareja están de acuerdo, cuando esté la lactancia bien establecida, ya que pueden acabar con ella.
Por cierto, cuando se tiene un bebé, en unos meses pocas ganas quedan de sostener a la otra parte de la pareja… a no ser que seas superman o superwoman… es agotador!!! Jeje.
En relación a la crianza, estoy de acuerdo con tus argumentaciones y amplío que los niños también deberían tener voz, en su medida, en temas que les atañen.
En cuanto al punto 5, me ha encantado tu reflexión… nos andaremos con ojo.
Y sobre feministas de uno y feministas de otro bando… pues yo sigo creyendo que deberían de unir sus puntos en común que son más que los que las separan y no atacar a las otras, es lo peor que le puede pasar al feminismo, como moviendo para lograr la igualdad de la mujer, que las mujeres se tiren los trastos a la cabeza. Saludos, Ana.

Anónimo dijo...

Sigues con tu paternalismo

Anónimo dijo...

No , no es sexismo.
Llámalo Ying-yang . Llámalo Dios , llámalo Diosa.Llámalo como quieras.

Una mujer puede ser Padre.Un hombre puede ser Madre.

Porque yo no me estoy refiriendo al sexo , a los genitales.Yo me refiero al arquetipo.Al mundo de la ideas.

Los humanos administramos nuestro pensamiento en función de ideas.El Bien , el Mal , la Oscuridad , la Luz.

Igualmente si tu y yo nos casásemos no me gustaría que te nombrasen marido.Porque por muy buen marido , las palabras tienen su historia.

Kxll.

Abstracto ...

Anónimo dijo...

¿Un compañero? Sí; pero un compañero de un equipo, no un compañero de apoyo exclusivo.

¿Algún problema?

Kxll

Anónimo dijo...

Ahora en cuanto a las mujeres y hombres corporales , sabes que estoy de acuerdo contigo.

Kxll

Enrique dijo...

Ana:

El pretender eliminar información entra dentro de "los radicales anti-naturales". Aunque haya puntos que no explique (bien por desconocimiento, bien porque no es mi materia, bien porque se me haya olvidado), los tengo en cuenta.

Así pues, sí, estoy de acuerdo contigo. Hay que dar información para poder elegir. Pero no sólo por la parte pro-lactancia, también por la pro-biberón. Mucha gente (radical) también elimina la información acerca de otras opciones, y con ello también evitan la libertad. Por ese motivo critico a ambas partes.

En cuanto a tomar en cuenta que la madre puede estar cansada, también estoy plenamente de acuerdo. De hecho, yo no he dicho "una mujer no se cansa, pues el embarazo no sirve de nada. Es algo absurdo". He dicho que hay casos y casos. Y aquellos en los que no sea preciso, no es razonable, bajo mi punto de vista, hacer creer que siempre va a ocurrir así. ¿Por qué? Porque muchas veces los problemas de la gestación son psicológicos.

Si te fijas en los libros, aparece la palabra "síntomas" del embarazo; al igual que se habla de "síntomas" de la gripe. Es decir, se trata como una enfermedad que afecta por igual.

Yo lo que quiero es que las mujeres se olviden del embarazo como un proceso globalizado, y comiencen en pensar en que ellas son seres humanos únicos e irrepetibles, que sienten y ven el mundo de formas distintas. Es decir, que se centren en SU embarazo, y no en EL embarazo. De este modo, pienso, se podrá llegar a un clima más tranquilo, que beneficiará tanto a la madre como al bebé (y al padre también, ya que no se pondrá nervioso, jeje).

Por último, dices: "pues yo sigo creyendo que deberían de unir sus puntos en común que son más que los que las separan y no atacar a las otras". Creo que eso es lo que he dicho... ¿no? jejeje.

Besos.

Enrique dijo...
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Enrique dijo...

Kuxille:

El problema está en los términos y en la interpretación.

Como tú has dicho: llámalo como quieras. ¿Quieres llamarlo co-madre? De acuerdo. Pero yo seguiré denominándolo padre. Porque, aunque culturalmente padre haya sido de "jefe dictador e insensible", para mí "padre es persona que cuida a sus hijos/as". Cada uno de un modo diferente, pero los cuida.

Te recuerdo que también hay madres que maltratan y/o asesinan a sus hijos/as. ¿Debería decir que "madre" es un concepto referido al maltrato? No, porque hay casos y casos.

Lo mismo opino del padre.

Por eso no veo mejor ni matriarcado ni patriarcado. Veo mejor, como tú también denominas: isotriarcado o equitriarcado.

También comentas a mi frase: "¿Un compañero? Sí; pero un compañero de un equipo, no un compañero de apoyo exclusivo"; con un "¿Algún problema?".

No entiendo a qué te refieres muy bien. Pero sí, hay un problema: si es un compañero de apoyo EXCLUSIVO, entonces nos se permite el intercambio de roles. Si es un compañero DE EQUIPO, entonces puede ser tanto compañero de crianza como compañero de apoyo. ¿Comprendes la diferencia?

Besos.

Enrique dijo...

Anónimo o anónima:

Dices: "Sigues con tu paternalismo". ¿Puedes prolongar más tu comentario para comprenderlo, por favor?

¿A qué te refieres, a tratar de implicar al padre en la crianza, y en hacer ver que somos iguales, y no un sexo superior al otro?

Salduos.

Anónimo dijo...

La anónima.
A que expliques a tu compañera como si fuese tonta.

En resumen, el paternalismo supone que las personas no conocen lo que en realidad les conviene para su propio bienestar: no saben ni eso, ni cómo lograrlo. La conclusión es, por tanto, la de que alguien las sustituya decidiendo por ellas. La misma palabra “pater”nalismo connota el significado, como en el caso del padre de familia que toma las decisiones del hijo que aún no puede decidir por sí mismo.

Paternalismo, por tanto, puede ser definido como la sustitución sistemática de decisiones de personas adultas por parte de otros adultos. Uno o más adultos consideran que otro u otros adultos no tienen capacidad para saber lo que les es más conveniente y, por esa causa, actúan en su lugar.

fuente:http://contrapeso.info/2010/paternalismo_una_definicion/

Enrique dijo...

Anónima:

Si vuelves a incluir un insulto en un comentario, no lo publico. Primer y último aviso.

Bien, de acuerdo; paternalismo hace referencia que se sustituye como si no se supiese.

¿Y?

Puedes decirme, por favor, dónde he dicho "una mujer es tonta, no sabe y necesita que el hombre sea su sustituto?

Venga, te reto a que me saces esa frase de mi entrada.

Yo lo que he dicho es (no con estas palabras): Ni uno ni otro es mejor, ni superior, ni sabe más; y ambos valen. POr tanto, ambos son responsables y pueden hacer las cosas.

¿Ves la diferencia?

Saludos.

Enrique dijo...

*Corrección:

Saces por saques. "Te reto a que me saque esa frase de mi entrada".

Anónimo dijo...

No entiendo a qué te refieres muy bien. Pero sí, hay un problema: si es un compañero de apoyo EXCLUSIVO, entonces nos se permite el intercambio de roles. Si es un compañero DE EQUIPO, entonces puede ser tanto compañero de crianza como compañero de apoyo. ¿Comprendes la diferencia?

sí mismo, es por sexismo; por la idealización sexista de que el hombre es bruto y no siente cariño, mientras la mujer es la pura romántica que no mataría una mosca.

¿Cuándo te he insultado?

Enrique dijo...

Por otro lado, Anónima, mi compañera rondea por este blog.

Ella misma puede asegurarte que nuestra relación es de total igualdad tanto de derechos como de posición.

Yo no le explico a ella como si fuese tonta. Si le explico cosas es porque yo me he informado previamente y se lo explico.

Y lo mismo sucede al revés: ella me explica cosas que ella sí conoce y ha estudiado.

No nos consideramos yo a ella y/o ella a mí como que el uno está sobre el otro. Nos considerames personas diferentes, pero con los mismos derechos y que merecen ser respetados por igual y bien.

Yo, por ejemplo, a mis alumnos/as les explico cosas porque ellos/as no conocen lo que les explico. Pero no los considero inferiores. Ellos pueden exponer sus ideas y sentimientos del mismo modo que yo. Les impulso a ser críticos con las demás personas (incluido yo) y consigo mismos/as. Les invito a acertar y a equivocarse, del mismo modo que yo acierto y a veces me equivoco.

Resumen: construimos conocimiento juntos.

Yo explico, pero nos tratamos por igual. Nadie es tonto. La única diferencia existente entre ellos/as y yo, es que yo ya he leído y estudiado. Una vez que ellos lean y estudien, sabrán igual o incluso mejor que yo.

Lo mismo hacemos mi pareja y yo en nuestra relación: nos tratamos por igual. Luego, si uno de los dos conoce, lo comentamos, lo explicamos y lo debatimos. Y, a partir de ahí, colaboramos juntos, como en un equipo, y con las mismas responsabilidades. Nadie sustituye a nadie. Simplemente: estamos los dos.

Saludos.

Enrique dijo...

Anónima:

Había interpretado tu frase: "A que expliques a tu compañera como si fuese tonta", como si estuvieses insultando a mi novia.

He interpretado mal.

Disculpas. Retiro "el aviso".

Saludos.

Enrique dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Enrique dijo...

Anónima:

Según la R.A.E.: Paternalismo: Tendencia a aplicar las formas de autoridad y protección propias del padre en la familia tradicional a relaciones sociales de otro tipo; políticas, laborales, etc.

¿En qué parte de la entrada, o de mis comentarios, he dicho "el padre es superior a la mujer y debe proteger siempre a la mujer, pues ésta es débil? ¿No he dicho, más bien, puede ocurrir que el hombre tenga que ser apoyado, puede ocurrir que ambos necesiten apoyo, puede ocurrir que sea la mujer quien lo precise, y que puede ocurrir que ninguno de los dos necesite ayuda y protección?

Enhorabuena, has sabido sacar paternalismo donde no lo hay.

Saludos.

Anónimo dijo...

No lo hay porque tu sabes mejor que nadie.

Enrique dijo...

Jajajaja. ¡Qué graciosa!

Repito: Dime en qué parte he sido "paternalista". Simplemente, si lo he sido, copia y pega la frase o las frases en las que he sido paternalista. En la que haya dicho que el hombre debe proteger y dominar a la mujer.

Venga. ¡Demuéstralo!

¿Tengo que demostrarlo yo? Pues bien, ya lo he hecho: comento que hombres y mujeres valen por igual, que nadie sabe más que otro y que nadie está por encima de nadie.

Ahora tú, si he dicho o hecho lo contrario, demuéstramelo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Enrique, pero es que a veces, no te sientes culpable por que te imponga algo la sociedad, sino por tu propia manera de ser y porque de repente tienes a un bebé que depende de ti, al que has llevado nueve meses dentro y que has parido, y te das cuenta de que no estabas preparada para ese momento y que no has sentido nada al verlo, eso es lo que me pasó a mí. Yo que siempre me he considerado feminista, igualitaria, que no soporto el sexismo, que no soy una mujer femenina como esta sociedad dice que debemos ser todas, incluso mis hormonas me dan muchos problemas en ese sentido (testosterona alta, ovario poliquístico, mucho vello)…. Cuando di a luz, me sentí terriblemente culpable, porque mientras mi pareja lloró como un niño en la experiencia, yo no sentí nada aparte de curiosidad por como era su carita, me sentía fuera de lugar y luego cuando la ingresaron ya me acabó de rematar. Por mucho que su padre tenga un vínculo con su hija especial, si hubiese sido una madre presente pero sin conexión con mi hija, no crees que la hubiera perjudicado? Y lo mismo si fuera al revés, que por cierto, es lo más normal que los padres se involucren poco en la crianza y los niños se pasen la vida buscando su atención. Mi hija sí que me buscaba a mí y me necesitaba al principio, había estado 9 meses conmigo, conocía mi voz, mi olor, y yo no estaba conectada con ella. Sin embargo, gracias a la lactancia y después de varias dificultades, conseguí tener esa conexión especial con mi hija que no habría sido posible de otra manera, no sé si me sé explico y sobre todo dejé de sentirme culpable en parte a todo lo que aprendí y compartí con gente prolactancia y feministas de la diferencia, por eso miro lo que me pueden aportar y no los radicalismos.
Lo de que esté atenta la pareja de la mujer que ha dado a luz, no me refería al cansancio, porque te aseguro que cansados están los dos. Me refería precisamente a lo que apuntas como problemas psicológicos consecuencia del vaivén de hormonas y experiencia por la que acaba de pasar. El embarazo desde luego que se trata como una enfermedad, y a las mujeres embarazadas como si fueran niñas de 3 años, por eso se permiten muchas cosas en los partos que no deberían permitirse.
Ah y a mí sí que me gusta Carlos Gonzalez, aunque no estoy de acuerdo en todo con el.
Saludos, Ana.

Enrique dijo...

Ana:

Muchas veces, esas cosas que "dependen de ti" y no de la presión social, realmente son por presión social.

Por ejemplo: ¿crees que un chico realmente es libre de elegir ponerse pantalones? ¿Crees que los chicos, cuando nos levantamos, pensamos "¿qué me pongo, pantalones o minifalda? Venga, voy a ponerme minifalda? ¿Crees que una mujer es libre de no depilarse?

A veces creemos que es algo propio de nosotros/as, pero en realidad no es más que lo que nos han metido en la cabeza desde pequeños/as; por lo que, implícitamente, sí depende de la presión social.

Eso que te ocurrió es otra de las cosas de las que me quejo. Se enseña a toda mujer desde joven que tener hijos/as es lo que más desea toda mujer, y que cuando los tengas serás la persona más feliz del mundo; y que, aunque en principio no lo desees, ya tu cuerpo se encargará solo de que lo quieras. Y es mentira. Querer a los/as hijos/as no depende de las hormonas o de pertenecer a un sexo u otro. Es algo que va ligado a la vida que has tenido, al contexto, a tus gustos, a cómo te has organizado la vida y qué deseas hacer... Y muchas cosas más.

Esa es una de las cosas que suele generalizarse (también para crear remordimientos en la mujer): que es lo más bello del mundo para toda mujer. Pero cada persona es cada persona.

Tú lo has dicho: "me sentí terriblemente culpable". Eso muchas veces no puede ocurrir en los hombres. ¿Y sabes por qué? No por ser hombre, no por las hormonas, no por el cerebro... Sino por la educación. A los hombres se nos mete en la cabeza que eso no son asuntos nuestros, que nosotros no deseamos ser padres; y que sólo queremos y debemos ser competitivos, agresivos y proveedores.

Mi caso es bien distinto: yo, antes de conocer a mis alumnos/as, ya quería estar con ellos/as; y sin tener hijo/a, se puede decir que ya tengo vínculo, y que le quiero (puede parecer algo paranoico; quizá lo sea. Pero yo soy feliz así, jejeje).

Dices: "de repente tienes a un bebé que depende de ti". Eso también se enseña a las mujeres: que el bebé depende de la mujer. Pero no es así: el bebé depende de alguien que le cuide y le alimente. ¿Que es la madre quien tiene la leche? No voy a negarlo; pero más bien diría que necesita alimento y protección. Quién se lo ofrece, eso ya es otra cosa.

También comentas: si hubiese sido una madre presente pero sin conexión con mi hija, ¿no crees que la hubiera perjudicado? Es posible que sí.

Al igual que no es lo mismo carecer de un marido a quien nunca has conocido, que carecer de un marido a quien amas y no te corresponde; supongo que para tu hija no sería lo mismo si sólo conoce a su padre y la madre no está (lo cual no genera problemas), que si conoce a alguien que está ahí pero no le hace caso.

Me alegro mucho de que al final encontrases esa conexión. Yo no critico que se generen lazos. Critico que se haga creer que eso es algo que ocurre en toda mujer por norma general y por obligación, y que si no sucede esa mujer sea una mala persona. No es más que una manera de hacer sentir culpable y de manejar a la gente.

Cuando hablo de los problemas psicológicos, los hablo no sólo como algo que ocurre. Sino que también como algo que podría evitarse. Me refiero a que si no se mostrase el embarazo como una enfermedad, y no te dijesen "te va a pasar esto y lo otro", seguramente no ocurrirían ciertas cosas. Es como quien piensa que se va a ahogar si se mete en el agua y, por su propia convicción, acaba ahogándose.

Como dice Paulo Coelho en su libro "Maktub": "No es la inmersión lo que ahoga a alguien, sino el permanecer bajo el agua".

Yo trato de eso: de hacer salir de ese agua en la que nos imbuye la sociedad.

Saludos.

Anónimo dijo...

Eso de sentir algo especial ...
Me recuerda al primer beso .Yo no sentí nada .No fue como las películas.¿No será algo similar?

K

misteriosa dijo...

Hola Enrique, me he leído la entrada; como dijiste, es muy larga, por eso iré comentando cuando pueda. Ya te dije que estos días voy muy liada.

Saludos!

estimulación temprana dijo...

Pienso que no hay relación mas hermosa que el amamantar naturalmente a un hijo pero hay mujeres que por muchas circunstancias no pueden, por lo tanto, ambos métodos son validos.

Anónimo dijo...

Cuando hablo de Padre o Madre me refiero a simbolos.No personas.Estoy de acuerdo contigo.

Pero recuerda que simpatizo con la Wicca.

Para que me entiendas un poco mejor:

http://www.wiccaytarot.com.ar/el_dios_y_la_diosa.htm
Kxll

Enrique dijo...

Kuxille:

Te entiendo. Pero...

¿Recuerdas nuestra primera conversación acerca del sexismo, en la que me explicaste que no debería utilizarse una palabra masculina para asignar masculino y femenino, en tanto que existe lo femenino y palabras que lo designan?

Es decir, ¿recuerdas cuando me dijiste por primera vez que pensabas que chicos puede simbolizar a chicos y chicas; pero lo óptimo sería crear una palabra que designase a ambas partes, o emplear la expresión chicos y chicas?

Pues lo mismo pienso yo:

Como tú dices, pueden expresarse en símbolos, y designar al padre como co-madre y todo eso. Pero existe la palabra padre, y la figura de un hombre que es el padre. Por tanto, yo considero que lo suyo es emplear padre y madre.

Ya sabes, mi niña, que a mí lo abstracto... no me entra mucho en la cabeza, jeje.

Si tú quieres emplearlo así, vale, nadie te lo impide; y ahora que lo explicas así, te comprendo.

Pero yo seguiré con mi "concretismo" (xD) y emplearé padre y madre.

Besos. Te quiero.

Anónimo dijo...

Enrique,
No estoy de acuerdo con lo que dices cuando te refieres a mis sentimientos…, Yo sé perfectamente lo que siento y como siento y créeme cuando te digo que sé bastante bien lo que es la presión social, la he sufrido en mis carnes, desde una familia religiosa, autoritaria, sexista, hasta sufriendo acoso en el colegio e instituto por ser “diferente”. Soy plenamente consciente de que me han educado en el sexismo, tan consciente fui y sigo siendo que me rebelé y rebelo contra todo aquello.
Cuando fui madre, me sentí culpable porque era consciente de la responsabilidad de había adquirido con ello y sí, tenía un bebé que dependía de mí, y de mi pareja también, pero porque él tuviera su parte de responsabilidad, eso no me quitaba a mí mi parte. No sé si me entiendes.
Cuando pares y no sientes ningún tipo de emoción cuando te lo ponen encima y ves su carita, te preguntas si estás a la altura de la responsabilidad que has adquirido. Además mi bebé quería teta, no quería ninguna otra cosa, aún estando ingresada 3 días con biberones de mi leche, al 2º día que pude por fin darle el pecho se agarró a él como si le fuera la vida en ello. Esto me hizo preguntarme muchas cosas.
Después de ser madre recibí presión social también, y me consta que a más madres de mi entorno, y fue: “pobrecita, se queda con hambre”, “dale un biberón que no le pasa nada”, (y cuando le preparaba los biberones ya había alguien que no éramos ni yo ni mi pareja dispuesto a dárselo, incluso me han comprado directamente la leche de bote!!) “¿cuándo vas a volver a trabajar?”, “hay que trabajar” (esta frase precisamente era de las que más me molestaban), “lo llevarás a la guardería, no?”, “las guarderías estimulan mucho a los bebés y se socializan”, “vete de fiesta que yo te lo cuido”, “no lo cojas que se acostumbra” “ni se te ocurra meterla con vosotros en la cama”, “todavía le das pecho?, eso ya es vicio” “la teta ya hay que quitarla”… cómo ves en ninguna de estas frases, está implícito el mensaje de que “la mujer es la que debe encargarse del bebé” pero sí la que debe decidir si quiere o no dejarlo en manos de otros, porque todas las recomendaciones se dirigían a mí, no a mi pareja.
Te doy la razón en que “Querer a los/as hijos/as no depende de las hormonas o de pertenecer a un sexo u otro”, pero por mi experiencia te diré que la lactancia ayudó mucho.
En relación al sexismo, Hace unos días vi una situación bastante triste, estábamos en el médico con mi hija y había una madre con su hijo de 3 o 4 años que no paraba quieto, la madre lo llamó, lo sentó sobre ella y sacó una revista de juguetes para entretenerlo, al instante el niño abrió la revista por la parte de las muñecas, lo sé porque no se veía más que color rosa por toda la página y porque la madre que era encima de mi edad, le dijo, - huy hijo, si esto son muñecas, esto a ti NO TE GUSTA, que es para chicas, vamos a ver los coches que están aquí (pasó rápidamente las páginas de la revista), mira ves, hijo, cuántos coches, si yo sé que a ti lo que te gusta son los coches… claro ejemplo de cómo nos educan en el sexismo tanto a hombres cómo a mujeres. Yo no haré eso con mi hija, soy consciente de que los estereotipos existen y están ahí, y hacen mucho daño cuando eres una persona que no se ajusta a ellos.
Saludos, Ana.

Enrique dijo...

Ana:

Yo no digo que no sepas lo que sientes. Los sentimientos de cada persona son únicos e irrepetibles. Solamente nosotros/as mismos/as podemos saber cómo nos sentimos. Aunque otra persona se haya podido encontrar en una situación 100% idéntica a la tuya, no por ello sentirá igual dicho contexto.

Yo no te digo si te sientes de un modo u otro, o cómo deberías sentirte. Comento que pienso que muchas veces esa clase de sentimientos vienen por inculcación social. Sí, es cierto que tenemos unas hormonas que nos condicionan en un principio; pero, cuando nos educamos, nos entrenamos para "combatir" esas hormonas. Podemos controlar esas hormonas, y pienso que influimos mucho más nosotros/as en las hormonas que las hormonas en nosotros/as (excepto cuando se tiene una psicopatología, como por ejemplo la depresión).

¡Piensa algo triste! Estarás haciendo haflorar hormonas que te hacen sentir triste. ¡Ahora piensa algo alegre! Con ello estarás haciendo aflorar por tu cuerpo hormonas de la felicidad.

Simplemente digo eso: que como tú te hayas sentido, o lo que hayas padecido, no tiene por qué ser el caso del resto de mujeres. Y lo que hayan sentido otras mujeres, tampoco tienes por qué haberlo sentido tú.

Mira, como te dije en el anterior comentario: "sin tener hijo/a, se puede decir que ya tengo vínculo, y que le quiero". Pero si tuviese el hijo o la hija ahora mismo, seguramente me ocurriría todo lo contario, porque eso implicaría tener que avandonar los estudios, no poder trabajar en lo que quiero, tener la presión de mi familia, tener una responsabilidad que ahora mismo no quiero tener (y que no puedo tener porque ni tan si quiera puedo mantenerme a mí mismo). Es decir: me agobiaría, me sentiría mal, lo pasaría fatal. Todo lo contrario a lo que me ocurriría en buenas condiciones.

Es decir: depende más del contexto, del deseo previo, de las ideas que se tienen, etc; y no tanto de unas hormonas. Y como ese contexto, ese deseo, etc, es diferente en cada persona, la sensación es distinta.

No trato de hacer que te sientas de una manera o de otra. Solamente quiero hacer ver que no es una sensación global, sino personal; y que en el caso de no sentir lo que otra persona, no tienes que darte asco a ti mismo/a.

Dices que la lactancia creó ese vínculo. No te lo niego que pueda crearlo. Y me parece perfecto que suceda. Pero, repito, no tiene por qué ser un caso generalizado.

Tampoco digo que tú no tengas responsabilidad con tu hija. Lo que comento es que la responsabilidad principal recae sobre quien acepta tener la responsabilidad. En tu caso, tu marido y tú. Pero en el caso de una pareja que haya mandado a sus hijos a un centro de adopción, ¿no sería, más bien, la responsabilidad de quien adopte a ese/a niño/a?

En cuanto a las frases que te decían... Bueno, por un lado seguramente lo dirían porque querían ayudar y no se pararon a preguntarse primero qué querías tú. Pero eso no quita que, en un principio, quisiesen ayudar. Por otro lado, puede ser que también lo hiciesen por ignorancia. Si a mí me enseñasen que la leche materna es mala (como se decía antaño), y te dijese que es mala, de seguro que lo haría por ignorancia, y no por pretender hacerte algún mal.

Por ejemplo: con el caso del niño que quería ver muñecas, tú podrías haber comentado que eso es sexista, y, diciéndolo con buena gana, habrías hecho pensar a la madre que te entrometes en su vida y que eres un estorbo. Pero no tiene por qué ser esa tu intención.

Aun así, te comprendo; porque sí, es muy pero que muy molesto. Lo sé. También me han dicho a mí a veces "no estudies pedagogía, que tú tienes que ser químico, ingeniero..."; o "eres un chico, tú esas cosas de educar no las harás mejor que una mujer".

Y luego me pasarán cosas como a las que a tu marido: que vendrán con cuentos a mi pareja, y de mí se olvidarán.

:(

misteriosa dijo...

Me he leído los puntos 1, 2 y 3, y prácticamente creo que comparto todo. Sólo haré una pequeñita puntualización: Hablas de que la mujer no debe ser débil por el hecho de ser mujer, y tienes razón. Ahora bien, también, y para huir de los extremos, hay que huir de una mujer "demasiado fuerte". Por "demasiado fuerte" me refiero a la típica que tiene 38ºC de fiebre y se levanta a hacer la comida de toda la familia, "porque como las mujeres somos fuertes",a mí es que me dan una penita. Creo que todos, hombres y mujeres, en principio, por "default", debemos ser más bien fuertes, pero también todos tenemos derecho a tener momentos de debilidad: por un mal embarazo, porque se nos ha muerto un amigo, porque llevamos 2 meses estudiando y durmiendo poquísimo, etc. Todas las personas deberían poder decir "Estoy pasando por un mal momento, ¿podrías ayudarme?", y los que rodean a esa persona deberían hacer, o bien AYUDAR de verdad a esa persona, o bien dejarla en paz; no se puede obligar a nadie a ayudar si no quiere, pero al menos que no molesten.

Desde luego, el embarazo no es una enfermedad, aunque tampoco es equivalente a no estar embarazada; si no, ¿a qué vienen tantos controles médicos, no beber vino, y ponerse a dieta? ¿Hay alguna otra persona sana que haga esto? Creo que es una situación totalmente diferente, excepcional, por tanto se toman medidas excepcionales, como ir tanto al médico (que a mí no me gusta nada, pero hay que aguantarse). Desde luego, un buen embarazo es envidiable. Pero un mal embarazo, pues... se puede tener, esto es una lotería, si te toca te toca. Y hay que tener derecho a ello: Vivir no es una enfermedad, pero podemos tener un mal día. Y podemos tener un mal embarazo, igual que uno buenísimo (hay mujeres que dicen que ha sido la mejor época de su vida). En el primer caso, hay que ayudar, y en el segundo,pues felicitar a la persona afortunada y ya está,digo yo.

Saludos!

misteriosa dijo...

Desde luego, con el punto 6, estoy totalmente de acuerdo. De hecho, no sé qué ocurre, pero me caen especialmente bien los compañeros que son PADRES y me cuentan sus andanzas como Padres. Tengo otros compañerños que a veces tienen una foto de un niño en su escritorio... y ya.

Saludos!

misteriosa dijo...

Tenía pensados otros comentarios, pero me da la impresión de que has editado la entrada y lo que pensaba ha quedado mejor reflejado ahora. Así que de momento no tengo nada más que decir.

Saludos!

Enrique dijo...

De acuerdo contigo, Misteriosa.

Saludos.

Papalobo dijo...

Hola. Vengo desde el blog de misteriosa.
Me parece bien (sobre todo ahora que has expuesto más detenidamente tus ideas) lo que propones, sobre ofrecer un abanico de posibilidades en el tema de la crianza de nuestro hijos, de forma que se pueda aplicar aquello que sea mejor para ellos.

Hablas (es este post y en otros) de estudios que defines como, por llamarlo de alguna forma, no concluyentes. Y tienes razón, pero es justo ahora cuando la ciencia comienza a aplicarse al mundo "inerno" del bebé, cuando ya se están haciendo estudios mucho más extensos, fiables y "científicos" sobre ese grán desconcido (para la ciencia, porque según mi madre ella no necesitaba tonterías para saber que me pasaba, jajaja) que hasta entonces era un recién nacido. Espero que nuestros hijos se benefícien del resultado de esos estudios y que seamos capaces de modificar nuestra sociedad para crear un mundo mejor para ellos.

Un saludo

bastadesexismo dijo...

Total y absolutamente de acuerdo con esta entrada.

Ana, escribiste: "gracias a la lactancia y después de varias dificultades, conseguí tener esa conexión especial con mi hija que no habría sido posible de otra manera"

Eso lo que las terroristas pro-lactancia te quieren hacer creer. ¿Por qué no podrías haber tenido esa conexión especial con tu hija sin amamantar? Si estás diciendo que amamantando se tiene una conexión que no se puede tener con biberón, estás diciendo que los padres nunca podrán tener esa conexión (ni las madres que prefieren el biberón).

Y es falso. La conexión no pasa por una teta o un biberón. Esa conexión se crea, se hace, se fabrica, día a día, con el bebé, y no depende de qué cosa se le mete en la boca.

Enrique dijo...

Papalobo:

Estoy de acuerdo contigo. Pero quisiera, si me lo permites, añadir un par de matices:

1- Hay veces en las cuales se demuestra, teóricamente con una fiabilidad del 100%, un determinado aspecto, pero, a su vez, también con una fiabilidad del 100%, otro aspecto totalmente opuesto.

Por ejemplo: Imaginemos que se comprueba mañana al 100% que Dios existe. Pero surge otro estudio que comprueba al 100% que Dios no existe.

A eso me refiero: En numerosas ocasiones los estudios son con intereses, y hasta contradictorios. Y mientras no perdure una opinión plena (o con un alto porcentaje de fiabilidad y de validez) sin nada que la refute, creo que es mejor considerarla como no concluyente.

2- Pienso que nunca conseguiremos comprender a "ese gran desconocido". No sólo por los intereses que puedan fluir, y por las diversas opiniones que siempre existirán, sino porque, por subjetividad, los seres humanos tenemos tendencia a darnos una auto-valoración un tanto especial. Bajo mi punto de vista, para podernos comprender como especie, necesitamos que otra especie superior ajena a la nuestra (y, si es posible, faltos de veneración u odio) nos analizase.

Como dijo René Descartes: "Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro".

Saludos.

Enrique dijo...

Bastadesexismo:

En primer lugar, voy a pedirte un favor: no vuelvas a incluir la palabra "terrorista" a fin de mencionar a las pro-lactancia. En tal caso, no publicaré la entrada. Gracias.

Estoy de acuerdo contigo, y sin duda alguna, en que la conexión podría haberse tenido sin amamantar. No es preciso. Pero no como norma general. Quizá en su caso el pasar tiempo amamantando sí fue lo que tenía que suceder para tener esa conexión. Pero en su caso.

Dar el pecho, bajo mi punto de vista, sí es un medio por el cual se puede crear conexión. Pero, como tú dices, no por el hecho de dar el pecho, sino por ese tiempo que pasan juntos madre e hijo/a.

Si la conexión con el bebé dependiese exclusivamente de dar el pecho, toda mujer que padeciese Síndrome post-parto, sanaría al instante mediante esta acción. Pero no es así. No en todos los casos.

Puede ocurrir que algunas madres no sientan esa conexión de ningún modo; ni tan siquiera dando el pecho; y tampoco gracias a un día tras día de unión al bebé. Simplemente, porque hay gente que aborrece a los bebés y siente una repulsión enorme, y de ningún modo se sienten atraídos/as por ellos.

Como dije en la entrada: hay casos y casos. Ni tanto uno ni tanto lo otro. Eso es cosa de cada persona, de cada gestación, de cada parto, de cada bebé.

Saludos.

bastadesexismo dijo...

Tenés razón, no debería haber empleado esa palabra, fue un error de mi parte y pido disculpas, no volverá a ocurrir.

Enrique dijo...

Por mi parte, disculpas aceptadas.

Saludos.

Papalobo dijo...

A ver, si dos estudios (serios, no se esos que hacen Antena3 o El Pais) hechos más o menos en la misma época afirman cosas diametralmente opuestas, es porque uno de ellos (o los dos) no están bien realizados, han sido mal interpretados o se han sacado de contesto (algo bastante común).
En caso de ser estudios realizados en diferentes épocas, podría ser debido a la aparición de nuevos factores que influyan en el resultado final y no se hubieran tenido en cuenta por desconocerse su existencia.

Yo, lo que veo en los estudios sobre estos temas, es que suelen sacarse de contexto o se intentan aplicar a ámbitos o situaciones donde no sirven.
Por ejemplo: la estadística dice que la población china representa el 19.5% de la población mundial.
Yo puedo afirmar sin mentir:
a- que de cada 100 personas en el mundo, 19 son Chinas y una es medio china.
b- el estudio es falso, porque en mi empresa somos 100 personas y ninguna es China.

Esta claro que la respuesta "b" he sacado el estudio de contexto. Pues lo mismo pasa cuando sólo nos llega parte de algún estudio realizado en alguna parte, que enseguida queremos aplicarlo a nuestra casa.

Como bien has dicho, la leche materna es, por regla general (existen excepciones), el mejor alimento que se le puede dar a un lactante y se ha demostrado ya con suficiente contundencia, con datos centíficos y estériles (es decir, no es una nueva moda)
Hasta ahora se había estudiado el comportamiento de los bebés, pero no se había profundizado en lo que pasa realmente a nivel neuronal en ellos. Cómo reacciona su cerebro ante un determinado estímulo y si eso puede acarrear consecuencias futuras. No estamos hablando de ratas de laboratorio, sino de nuestros hijos y por tanto es lógico que estos estudios sean complicados de realizar (sobre todo en lo que se refiere a encontrar a padres dispuestos a someter a sus hijos a ciertas pruebas) Es posible que dentro de unos años llegueos a conocer mucho mejor las consecuencias de nuestros actos y que algo que ahora damos por sentado que debe de ser de una manera, resulte que esté mal y sea de otra. Así es la ciencia ¿no?

Enrique dijo...

Estoy plenamente de acuerdo contigo, Papalobo.

Una de las cosas que yo suelo criticar es esa "descontextualización".

Por ejemplo, se trata de demostrar científicamente que los bebés sólo desean a la madre como factor primario; y tales demostraciones se hacen o bien empleando animales, o bien acudiendo exclusivamente a nuestras culturas.

Sin embargo, ni somos animales puramente biológicos (dado que somos, como decía Aristóteles, zoon politikon; seres políticos y educables), ni puede generalizarse a un contexto globalizado lo que suceda en una cultura X.

Si observamos el comportamiento, por ejemplo, de la tribu de los Pigmeos, podremos comprobar que son los hombres quienes despiertan por la noche cuando el bebé llora, o que ellos dan el pecho a modo de chupete (o para amamantar, aquel que pueda); además de que hombres y mujeres cuidan a la prole en un nivel de un 52 % por parte de las mujeres, frente a un 48 % por parte de los hombres. Es decir, de modo igualitario (y supongo que no el 100% de los hombres de la raza Pigmea padece problemas de baja testosterona, como tratarían de justificar muchos/as biólogos/as.

Y si hemos de acudir a países "más desarrollados", podemos comprobar que:

En Canadá, el permiso puede extenderse hasta un año, a compartir entre el padre y la madre. En Australia, a partir de 2011 tanto el padre como la madre tendrán derecho a 18 semanas de salario mínimo sin trabajar. También en Israel, a partir de la sexta semana después del nacimiento, se puede optar porque el permiso lo tome el padre.

Pero, sin lugar a dudas, son algunos países de Europa aquellos en los cuales más se favorece a los padres, pudiendo repartir o compartir largos permisos con las madres, cuyas bajas pueden extenderse varios años: es el caso de Suecia, de Noruega o de Bulgaria.

Asimismo, aun siendo válido el ejemplo de los animales, podemos hallar, entre otros muchos animales, a los titis, que cuidan a las crías.

Cuando tenga tiempo (es decir, cuando termine la época de exámenes), y cuando mi novia finalice sus exámenes y pueda pasarme información, haré (o haremos) una entrada sobre "El papel del padre", en la cual refutaremos las ideas en las cuales se muestra al hombre como alguien que, a causa de los niveles de testosterona o a causa de la evolución cerebral, no desea bajo ninguna circunstancia ni ser padre ni cuidar de su prole.

Saludos.

Papalobo dijo...

Suerte con los exámenes (a los dos)!

Enrique dijo...

Muchísimas gracias, Papalobo.

:o)

Soymadrehoy dijo...

A mi me parece muy bien tu post, tus opiniones, muy estudiadas, etc. Pero olvidas el punto de vista del bebé en todo. Vale que los padres tengamos derecho a elegir, pero ¿crees que el bebé elegiría el biberón si le preguntaran o pudieran preguntarle? yo creo que no, porque está genéticamente diseñado para mamar, si le dejan y creo que también tenemos que respetar su opinión. Con respecto al papel del padre, es muy importante y no es inferior como tú dices o como tú te crees. Claramente tiene muchos papeles, pero no el de amamantar y el que diga que le da biberón a su hijo para compartir tareas es una falso/a. Con un bebé las tareas no se acaban y amamantar es una de ellas, por cierto muy importante los primeros días, cuando crecen un poco el padre cobra mucha mayor importancia, pero hasta entonces debe respetar esa díada o pareja nueva, porque la naturaleza lo ha hecho así y porque los primeros meses pasan muy rápido y nuestros bebés nos necesitan más que en cualquier otro momento de su vida.

Enrique dijo...

Hola, Soymadrehoy. Bienvenida al blog.

En condiciones normales, en donde no existe problema alguno (en la que el bebé pudiese hablar y elegir), seguramente optaría por el pecho antes que por el biberón. No me cabe duda. Pero resulta que vivimos en un mundo en el cual no todo es color de rosa; vivimos en un mundo en el que pueden darse cientos y cientos de situaciones problemáticas. Y esas situaciones convierten, muchas veces, a la leche de fórmula en una posibilidad mucho más apropiada que la del pecho materno. Por ejemplo, cuando la madre padece tantos dolores que la lactancia se convierte en un sufrimiento; por ejemplo, cuando la madre padece síndrome de postparto y rechaza al bebé; por ejemplo, cuando ésta fallece; por ejemplo, como explicó Rowina, del blog Una mamá feminista (unamamafeminista2.blogspot.com), cuando, sin conocerse la causa, el o la bebé padece alergia a la leche materna, etc.

Y mientras estos y muchos problemas más sigan existiendo, lamentablemente, lo queramos o no, y lo quiera o no el bebé, no quedará más remedio que hacer uso del biberón.

Yo no quiero decir que el papel del padre sea el de amamantar (aunque puede serlo, en tanto que los varones, en menor medida, también podemos llegar a dar el pecho), pero sí hay muchísimas más funciones que benefician a los/as bebés, y que puede realizar. Lo explico en esta entrada: http://educacion-enrique.blogspot.com/2011/11/la-baja-por-paternidad-obligatoria.html

Y mientras el bebé no está lactando, él puede hacer otras cosas además. Así mismo, mientras el bebé toma el pecho, el padre puede hablar, acariciar, cantar...

Y ya por último, dices:

"cuando crecen un poco el padre cobra mucha mayor importancia, pero hasta entonces debe respetar esa díada o pareja nueva, porque la naturaleza lo ha hecho así"

Permíteme discrepar. No comparto esa visión actual de "la díada", "la pareja". Es similar al modelo de amor romántico que tanto promueve la sociedad, que indica que para las personas sólo debe existir nuestra pareja y nadie más. ¿Nuestros/as amigos/as y familiares? "Sí, bueno, ahí están...".

Para mí no es una díada, es una tríada. El padre tiene derechos y obligaciones sobre el bebé, pues también es de él. Además, la naturaleza no ha estaLeblecido nada. Te recomiendo buscar información sobre los Pigmeos Aká, una cultura cuyos varones cuidan a las crías a la par que las mujeres, o leer "Sexo y temperamento en tres sociedades primitivas", de Margaret Mead, un libro en el que puedes encontrar a diversas culturas, entre las cuales se encuentran los Arapesh, una tribu cuyos machos también cuidan a las crías.

El ser humano es un ser educable, y por tanto, moldeable. Actuará más que por naturaleza, según indique su educación. Y en una sociedad patriarcal y posesiva, en la que se dice que la mujer pertenece al varón y el bebé a la madre... es normal que al final pase eso.

Saludos.

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